Durante años, montar un sistema de sonido envolvente en casa ha sido casi un ejercicio de geometría. Altavoces colocados a distancias exactas, ángulos medidos al milímetro, muebles desplazados para que todo encaje. Un tamaño de TV exacto para compatibilizar todo el conjunto… El sonido, en cierto modo, imponía sus reglas al espacio.. El sistema Sound Suite AI de LG Electronics propone justo lo contrario: que sea el sonido el que se adapte a la habitación, y no al revés. Y la tecnología que utiliza para ello es Dolby Atmos Flex Connect. ¿Cómo lo consigue? Para explicarlo necesitamos una metáfora que nos suene.. Imagina que decides montar un concierto en tu salón, pero los músicos (los altavoces) no caben en el escenario típico. Tienes al “violinista” sentado en un rincón detrás del sofá, a la “sección de vientos” sobre una estantería alta y al “pianista” junto a la ventana.. En un sistema normal, esto sonaría fatal porque el sonido llegaría a destiempo y desequilibrado. Pero con FlexConnect el televisor es el director de orquesta: desde su lugar central alza la batuta (sus micrófonos) y comienza su dirección.. Gracias a los micrófonos, cada músico, (cada altavoz) sabe exactamente a qué distancia está del director y de los demás. Pero no solo eso, la IA del sistema realiza ajustes en tiempo real: si uno de los altavoces está adelantado, le pide que baje el volumen y emita un milisegundo más tarde. O viceversa.. Y ahí está su mayor revolución. En lugar de obligar al usuario a construir un entorno perfecto, este sistema utiliza inteligencia artificial para entender cómo es la sala, dónde están los altavoces e incluso dónde estás tú. A partir de ahí, recalcula el audio en tiempo real. No es una mejora incremental. Es un cambio de paradigma.. En pocas palabras: ya no hace falta que el salón sea perfecto para que el sonido lo sea. A esto se suma el procesador α11 AI, que analiza constantemente lo que estamos escuchando. No solo separa voces, música y efectos, sino que los reajusta para que todo tenga sentido en ese espacio concreto. Es lo que LG llama AI Sound Pro: una suerte de “mezclador automático” que trabaja en segundo plano.. El resultado, cuando todo encaja, es el cine en casa. No el de los titulares o de las etiquetas en las cajas, sino el de verdad, el envolvente, aquel que nos fuerza a mirar hacia atrás para asegurarnos que estamos solos o el que nos hace mirar a los lados cuando “pasa un helicóptero”. Pero hay más.. El sistema Sound Suite de LG introduce también algo casi contraintuitivo: el sonido que te sigue. La función Sound Follow analiza tu posición en la habitación y ajusta el punto óptimo de escucha para que no tengas que estar sentado en “el sitio perfecto”. Es un detalle pequeño… hasta que lo pruebas. Y entonces cuesta volver atrás.. Todo este despliegue tecnológico se apoya en una idea clave: modularidad. El sistema no es un único dispositivo, sino un ecosistema. Una barra central (H7), altavoces inalámbricos (M5, M7) y un subwoofer (W7) que puedes combinar según el espacio y el presupuesto. Desde configuraciones relativamente sencillas hasta sistemas que rozan el cine en casa profesional, con decenas de altavoces trabajando en conjunto. En total 27 posibles combinaciones en las que podemos contar con 3 M5 y un solo M7, sin necesidad de pensar que deben ir dos y dos, como hasta ahora. De todo ello se encarga la parte AI del Sound Suite.. Otra de las grandes ventajas de este sistema es que no precisa cables: los altavoces se conectan al televisor directamente, lo que evita diseños extraños en el salón y tener que recorrer paredes e instalar embellecedores para ocultar metros de cable. Y, en cuanto al diseño, es cuidado, con líneas limpias: claramente son altavoces, pero no desentonan en casi ningún hogar.. Detalle importante: si no tenemos un televisor compatible con este sistema, hay que hacerse con la barra de sonido H7, que es la que actúa como hub de control y calibración de todo el sistema de sonido. A partir de ese momento, la instalación es muy sencilla ya que no hay que seguir un orden determinado ni pensar qué altavoz va en pareja con cuál y a qué altura colocarlos.. Veredicto:. Si tenemos un televisor compatible, por 500 euros (el precio de dos altavoces LG Sound Suite M5) ya tendremos una mejora sustancial. Ahora, si buscamos el conjunto completo, habrá que invertir unos 3.000 euros: solo la barra de sonido H7 cuesta 999 euros. ¿Vale la pena? Esa es la pregunta clave. Si nos gusta ver películas en casa, eventos deportivos o conciertos, este sistema eleva la experiencia sin duda alguna. Pero no es para todos los bolsillos.
Sin cables, con IA y buen diseño, el sonido de cine por fin llega a los hogares.
Durante años, montar un sistema de sonido envolvente en casa ha sido casi un ejercicio de geometría. Altavoces colocados a distancias exactas, ángulos medidos al milímetro, muebles desplazados para que todo encaje. Un tamaño de TV exacto para compatibilizar todo el conjunto… El sonido, en cierto modo, imponía sus reglas al espacio.. El sistema Sound Suite AI de LG Electronics propone justo lo contrario: que sea el sonido el que se adapte a la habitación, y no al revés. Y la tecnología que utiliza para ello es Dolby Atmos Flex Connect. ¿Cómo lo consigue? Para explicarlo necesitamos una metáfora que nos suene.. Imagina que decides montar un concierto en tu salón, pero los músicos (los altavoces) no caben en el escenario típico. Tienes al “violinista” sentado en un rincón detrás del sofá, a la “sección de vientos” sobre una estantería alta y al “pianista” junto a la ventana.. En un sistema normal, esto sonaría fatal porque el sonido llegaría a destiempo y desequilibrado. Pero con FlexConnect el televisor es el director de orquesta: desde su lugar central alza la batuta (sus micrófonos) y comienza su dirección.. Gracias a los micrófonos, cada músico, (cada altavoz) sabe exactamente a qué distancia está del director y de los demás. Pero no solo eso, la IA del sistema realiza ajustes en tiempo real: si uno de los altavoces está adelantado, le pide que baje el volumen y emita un milisegundo más tarde. O viceversa.. Y ahí está su mayor revolución. En lugar de obligar al usuario a construir un entorno perfecto, este sistema utiliza inteligencia artificial para entender cómo es la sala, dónde están los altavoces e incluso dónde estás tú. A partir de ahí, recalcula el audio en tiempo real. No es una mejora incremental. Es un cambio de paradigma.. En pocas palabras: ya no hace falta que el salón sea perfecto para que el sonido lo sea. A esto se suma el procesador α11 AI, que analiza constantemente lo que estamos escuchando. No solo separa voces, música y efectos, sino que los reajusta para que todo tenga sentido en ese espacio concreto. Es lo que LG llama AI Sound Pro: una suerte de “mezclador automático” que trabaja en segundo plano.. El resultado, cuando todo encaja, es el cine en casa. No el de los titulares o de las etiquetas en las cajas, sino el de verdad, el envolvente, aquel que nos fuerza a mirar hacia atrás para asegurarnos que estamos solos o el que nos hace mirar a los lados cuando “pasa un helicóptero”. Pero hay más.. El sistema Sound Suite de LG introduce también algo casi contraintuitivo: el sonido que te sigue. La función Sound Follow analiza tu posición en la habitación y ajusta el punto óptimo de escucha para que no tengas que estar sentado en “el sitio perfecto”. Es un detalle pequeño… hasta que lo pruebas. Y entonces cuesta volver atrás.. Todo este despliegue tecnológico se apoya en una idea clave: modularidad. El sistema no es un único dispositivo, sino un ecosistema. Una barra central (H7), altavoces inalámbricos (M5, M7) y un subwoofer (W7) que puedes combinar según el espacio y el presupuesto. Desde configuraciones relativamente sencillas hasta sistemas que rozan el cine en casa profesional, con decenas de altavoces trabajando en conjunto. En total 27 posibles combinaciones en las que podemos contar con 3 M5 y un solo M7, sin necesidad de pensar que deben ir dos y dos, como hasta ahora. De todo ello se encarga la parte AI del Sound Suite.. Otra de las grandes ventajas de este sistema es que no precisa cables: los altavoces se conectan al televisor directamente, lo que evita diseños extraños en el salón y tener que recorrer paredes e instalar embellecedores para ocultar metros de cable. Y, en cuanto al diseño, es cuidado, con líneas limpias: claramente son altavoces, pero no desentonan en casi ningún hogar.. Detalle importante: si no tenemos un televisor compatible con este sistema, hay que hacerse con la barra de sonido H7, que es la que actúa como hub de control y calibración de todo el sistema de sonido. A partir de ese momento, la instalación es muy sencilla ya que no hay que seguir un orden determinado ni pensar qué altavoz va en pareja con cuál y a qué altura colocarlos.. Veredicto:. Si tenemos un televisor compatible, por 500 euros (el precio de dos altavoces LG Sound Suite M5) ya tendremos una mejora sustancial. Ahora, si buscamos el conjunto completo, habrá que invertir unos 3.000 euros: solo la barra de sonido H7 cuesta 999 euros. ¿Vale la pena? Esa es la pregunta clave. Si nos gusta ver películas en casa, eventos deportivos o conciertos, este sistema eleva la experiencia sin duda alguna. Pero no es para todos los bolsillos.
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