La escena, reconstruida en la sala de vistas, resulta tremendamente violenta. Una casa a oscuras en Carnota (A Coruña), una madre que entra sin sospechar nada y, de pronto, una agresión brutal que casi le cuesta la vida. El joven acusado de intentar matar a su progenitora en abril de 2023 ha reconocido este martes en la Audiencia Provincial de A Coruña que la golpeó repetidamente, aunque ha asegurado que actuó “por el susto” al no identificarla en un primer momento.. Según su versión, accedió a la vivienda por una ventana al no disponer de llaves y, al escuchar la entrada de alguien, reaccionó de forma impulsiva utilizando una pala que tenía a mano en la estancia. La víctima, por su parte, ha confirmado que al principio no sabía quién la estaba atacando debido a la oscuridad, hasta que cayó por las escaleras y pudo ver que se trataba de su hijo.. La Fiscalía sostiene una versión más grave de los hechos. En el escrito de acusación, mantiene que el joven, oculto en el vestíbulo de la vivienda, agarró a su madre al entrar, la empujó hacia el interior y comenzó a golpearla “con ánimo de acabar con su vida”. Para ello utilizó una pala con mango de madera y extremo metálico. El ataque únicamente se detuvo gracias a la intervención de un familiar que, desde la vía pública, observó cómo la mujer era introducida violentamente en la casa.. Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió heridas en el cráneo, en un hombro y en la mano derecha que requirieron asistencia sanitaria. No obstante, los especialistas que han declarado en el juicio han señalado que, pese a la violencia de los golpes, las lesiones no eran de carácter mortal.. Relación inexistente. Durante la vista, ambos han coincidido en describir una relación prácticamente inexistente. Madre e hijo apenas mantenían contacto, incluso cuando compartían vivienda en Santiago de Compostela, donde ella acudía para someterse a tratamiento médico. “No había relación de madre e hijo, solo coexistíamos”, ha afirmado la mujer en declaraciones recogidas por Europa Press.. La progenitora también ha relatado episodios previos de violencia, asegurando que en otra ocasión su hijo intentó ahogarla. “Yo creo que le estorbaba”, ha llegado a afirmar ante el tribunal. Además, ha explicado que el acusado le sustrajo dinero en el pasado.. En esta línea, la hermana de la víctima ha corroborado los problemas del joven, apuntando a una ludopatía, aunque ha matizado que, en su opinión, no llegó a tener intención de matarla.. Trastorno de personalidad. Los informes periciales han confirmado que el acusado padece un trastorno de personalidad, si bien los especialistas han sido claros al señalar que esta condición no le impide discernir entre el bien y el mal ni comprender la gravedad de sus actos.. Este punto resulta clave en la calificación de los hechos. Mientras la Fiscalía y la acusación particular mantienen que se trata de un delito de tentativa de homicidio y solicitan una pena de 12 años de prisión, la defensa rebaja los hechos a un delito de lesiones, por el que pide una condena de cuatro meses de cárcel. El juicio ha quedado visto para sentencia.
Admite la agresión con una pala, pero niega la intención homicida mientras Fiscalía pide 12 años de cárcel
La escena, reconstruida en la sala de vistas, resulta tremendamente violenta. Una casa a oscuras en Carnota (A Coruña), una madre que entra sin sospechar nada y, de pronto, una agresión brutal que casi le cuesta la vida. El joven acusado de intentar matar a su progenitora en abril de 2023 ha reconocido este martes en la Audiencia Provincial de A Coruña que la golpeó repetidamente, aunque ha asegurado que actuó “por el susto” al no identificarla en un primer momento.. Según su versión, accedió a la vivienda por una ventana al no disponer de llaves y, al escuchar la entrada de alguien, reaccionó de forma impulsiva utilizando una pala que tenía a mano en la estancia. La víctima, por su parte, ha confirmado que al principio no sabía quién la estaba atacando debido a la oscuridad, hasta que cayó por las escaleras y pudo ver que se trataba de su hijo.. La Fiscalía sostiene una versión más grave de los hechos. En el escrito de acusación, mantiene que el joven, oculto en el vestíbulo de la vivienda, agarró a su madre al entrar, la empujó hacia el interior y comenzó a golpearla “con ánimo de acabar con su vida”. Para ello utilizó una pala con mango de madera y extremo metálico. El ataque únicamente se detuvo gracias a la intervención de un familiar que, desde la vía pública, observó cómo la mujer era introducida violentamente en la casa.. Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió heridas en el cráneo, en un hombro y en la mano derecha que requirieron asistencia sanitaria. No obstante, los especialistas que han declarado en el juicio han señalado que, pese a la violencia de los golpes, las lesiones no eran de carácter mortal.. Relación inexistente. Durante la vista, ambos han coincidido en describir una relación prácticamente inexistente. Madre e hijo apenas mantenían contacto, incluso cuando compartían vivienda en Santiago de Compostela, donde ella acudía para someterse a tratamiento médico. “No había relación de madre e hijo, solo coexistíamos”, ha afirmado la mujer en declaraciones recogidas por Europa Press.. La progenitora también ha relatado episodios previos de violencia, asegurando que en otra ocasión su hijo intentó ahogarla. “Yo creo que le estorbaba”, ha llegado a afirmar ante el tribunal. Además, ha explicado que el acusado le sustrajo dinero en el pasado.. En esta línea, la hermana de la víctima ha corroborado los problemas del joven, apuntando a una ludopatía, aunque ha matizado que, en su opinión, no llegó a tener intención de matarla.. Trastorno de personalidad. Los informes periciales han confirmado que el acusado padece un trastorno de personalidad, si bien los especialistas han sido claros al señalar que esta condición no le impide discernir entre el bien y el mal ni comprender la gravedad de sus actos.. Este punto resulta clave en la calificación de los hechos. Mientras la Fiscalía y la acusación particular mantienen que se trata de un delito de tentativa de homicidio y solicitan una pena de 12 años de prisión, la defensa rebaja los hechos a un delito de lesiones, por el que pide una condena de cuatro meses de cárcel. El juicio ha quedado visto para sentencia.
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