La conversación que Jordi Évole mantuvo con Marc Giró en Lo de Évole dejó uno de los momentos más personales del programa cuando el comunicador habló abiertamente de su pasado con el alcohol. La entrevista terminó derivando en un relato inesperadamente crudo sobre su vida fuera de cámaras.. Durante el repaso a su trayectoria, Giró recordó que el punto de inflexión llegó durante la pandemia, cuando tuvo que ser hospitalizado tras contagiarse de COVID. El presentador describió aquel episodio como una experiencia límite: «Me estaba ahogando. Entré por urgencias y me quedé 20 días hospitalizado». Aquel ingreso le obligó a recuperarse de la enfermedad y a enfrentarse a su dependencia.. El comunicador explicó que en esos días entendió hasta qué punto el alcohol formaba parte de su rutina diaria. «El mono lo pasé ahí, intubado. La sensación era de resaca. Y pensé: ‘Yo esto no lo voy a volver a pasar jamás'». A partir de entonces empezó a replantearse su relación con la bebida y a reconocer que su consumo se había convertido en un hábito constante.. Giró aseguró que durante años mantuvo una imagen aparentemente normal. «Yo era un alcohólico funcional», afirmó, antes de detallar que podía trabajar y cumplir con sus compromisos sin que el entorno percibiera la magnitud del problema. Incluso cuando Évole dudó de que su consumo fuera tan elevado, el invitado respondió sin rodeos: «Igual, sí».. El presentador también vinculó esa etapa a su trabajo en el mundo de la moda y la televisión, donde el alcohol estaba presente en casi todos los eventos. «Yo trabajaba alcoholizado, claramente», reconoció, antes de concluir que dejar de beber ha cambiado por completo su vida. «Te digo más, yo creo que estoy ahora donde estoy porque he dejado de beber», dijo, convencido de que esa decisión marcó el inicio de una nueva etapa personal y profesional.
El presentador relató cómo su paso por el hospital durante la pandemia le hizo replantearse su relación con la bebida, en la entrevista con Jordi Évole.
20MINUTOS.ES – Televisión
La conversación que Jordi Évole mantuvo con Marc Giró en Lo de Évole dejó uno de los momentos más personales del programa cuando el comunicador habló abiertamente de su pasado con el alcohol. La entrevista terminó derivando en un relato inesperadamente crudo sobre su vida fuera de cámaras.. Durante el repaso a su trayectoria, Giró recordó que el punto de inflexión llegó durante la pandemia, cuando tuvo que ser hospitalizado tras contagiarse de COVID. El presentador describió aquel episodio como una experiencia límite: «Me estaba ahogando. Entré por urgencias y me quedé 20 días hospitalizado». Aquel ingreso le obligó a recuperarse de la enfermedad y a enfrentarse a su dependencia.. El comunicador explicó que en esos días entendió hasta qué punto el alcohol formaba parte de su rutina diaria. «El mono lo pasé ahí, intubado. La sensación era de resaca. Y pensé: ‘Yo esto no lo voy a volver a pasar jamás'». A partir de entonces empezó a replantearse su relación con la bebida y a reconocer que su consumo se había convertido en un hábito constante.. Giró aseguró que durante años mantuvo una imagen aparentemente normal. «Yo era un alcohólico funcional», afirmó, antes de detallar que podía trabajar y cumplir con sus compromisos sin que el entorno percibiera la magnitud del problema. Incluso cuando Évole dudó de que su consumo fuera tan elevado, el invitado respondió sin rodeos: «Igual, sí».. El presentador también vinculó esa etapa a su trabajo en el mundo de la moda y la televisión, donde el alcohol estaba presente en casi todos los eventos. «Yo trabajaba alcoholizado, claramente», reconoció, antes de concluir que dejar de beber ha cambiado por completo su vida. «Te digo más, yo creo que estoy ahora donde estoy porque he dejado de beber», dijo, convencido de que esa decisión marcó el inicio de una nueva etapa personal y profesional.
