Ver trabajar a un robot cortacésped es lo más cercano que podemos estar de la jubilación décadas antes que ocurra: verlo trabajar es tan hipnótico como la caricatura de pensionistas tras una valla. La velocidad, la autonomía, el resultado visible y cambiante a cada segundo. Es un ballet tecnológico en verde que nos lleva a un trance. Como el ASMR de la vista. ¿Exagero? En absoluto: probadlo y luego hablamos. Y el Ecovacs GOAT A1600 LiDAR Pro es un ejemplo de ello.. Antiguamente, las cabras (GOAT, en inglés) se concebían como animales que mantenían a raya el crecimiento de la hierba. Hoy GOAT es sinónimo de el más grande de todos los tiempos (Greatest OfA ll Time, por sus siglas en inglés). Ecovacs podría haber bautizado este robot como GOAT por cualquiera o ambos de esos motivos. No es solo una máquina que avanza y corta: es un dispositivo que “lee” el terreno, lo interpreta y toma decisiones en tiempo real.. El corazón del dispositivo es su sistema de navegación LiDAR dual, lo que la Ecovacs llama HoloScope 360. En lugar de depender de cables perimetrales, como la mayoría de los robots, este modelo crea un mapa tridimensional del jardín con precisión de centímetros, incluso en condiciones de poca luz.. Eso cambia por completo la experiencia. El jardín deja de ser un espacio caótico para convertirse en un territorio cartografiado. El robot no “vaga”: planifica rutas, optimiza recorridos y evita repetir zonas.. Dos importantes aclaraciones en este sentido. Para trazar el mapa, hay que seguir unos pasos específicos. El primero es descargarse la app de Ecovacs, luego conectar el dispositivo y controlar el robot a través del móvil por las zonas de corte que seleccionemos. El control se realiza mediante una suerte de joystick bidimensional que nos permite hacerlo avanzar, retroceder, girar o volver a zonas específicas para corregir errores. En un jardín de unos 300 metros, como el que sirvió para esta prueba, tardamos unos 30 minutos.. La segunda aclaración importante es que, una vez trazado el mapa, se puede editar para modificar o actualizar zonas, de modo remoto. Todo puede controlarse a través de la app, incluso su cámara permite ver el avance. También lo podemos programar para determinadas horas y días de la semana. ¿Está lloviendo cuando le toca? No hay problema, El GOAT A 1600 tiene unos sensores que permiten detectar esto y, para evitar problemas con la hierba húmeda, espera tres horas y entonces sí se lanza a trabajar. De forma automática.. Otra ventaja es su desbrozadora. Si alguna vez has usado un robot cortacésped, sabes dónde fallan casi todos: los bordes. Siempre queda esa línea rebelde junto a la pared o el seto que obliga a sacar la desbrozadora. Aquí entra uno de los mayores aciertos del GOAT A1600: el sistema TruEdge. Integra un recortador que apura el corte hasta prácticamente el límite del jardín, eliminando la necesidad de ese “retoque manual”. Aquí también la app nos permite cartografiar la zona seleccionada para que actúe. Aquí Ecovacs nos ha ahorrado mucho tiempo ya que no hay que recorrer esa zona con el robot: simplemente la seleccionamos en el mapa que hemos hecho y luego vamos a la opción recorte. El robot se encarga del resto. Y muy bien.. Sobre el papel, el robot puede cubrir hasta 400 m² por hora y trabajar en pendientes de hasta el 50%. Si no termina con su trabajo, vuelve a la zona de recarga y reanuda el trabajo una vez que tiene al menos un 85% de batería. En menos de una hora realiza una recarga casi completa.. Otro detalle importante es su disco de corte. O mejor dichos sus discos de corte: el GOAT A 1600 no “sufre” cuando el jardín se descuida unos días. También incorpora reconocimiento de obstáculos mediante IA y sensores 3D. Puede detectar desde objetos hasta pequeños animales, esquivándolos con precisión.. El nivel de ruido ronda los 60 dB, lo que lo sitúa en la media del sector. No es molesto en absoluto y pasa casi desapercibido. No ocurre lo mismo con la dezbrizadora que aumenta los decibelios hasta los 82 y ahí sí es claramente audible.. La independencia de cables, la carga rápida, su silueta moderna y su fácil instalación y conectividad se unen a otras ventajas. De fábrica viene programado para cortar una semana el terreno en sentido horizontal y la siguiente en modo vertical. Y esto, que parece una nimiedad, es fundamental para tener un jardín cuidado.. Cambiar la dirección de corte evita la compactación del suelo y la formación de surcos provocados por las ruedas. Esto favorece el crecimiento vertical del césped en lugar de provocar uno inclinado, garantiza un corte más limpio y uniforme, y reduce el crecimiento de malas hierbas.. Dos detalles para finalizar. La estación de carga la hemos colocado a unos 5 metros de la zona de corte y no ha tenido ningún problema con ello: termina su trabajo y al regresar no pone en riesgo las cuchillas en absoluto. Y, por último, en la aplicación es posible determinar varias zonas de corte, imprescindibles para jardines con pasillos centrales o zonas diferenciadas. De hecho, cada una de ellas puede tener su propia longitud de corte sin problema.. Veredicto:. El Ecovacs GOAT A 1600 tiene un precio de €1499 euros. ¿Elevado? Si tenemos en cuenta la inteligencia de los sistemas, su autonomía, la posibilidad de programarlo, la carga rápida, el área que cubre, la facilidad para instalarlo y su versatilidad, en absoluto. En este momento, es el GOAT de los robot cortacésped.
La primera ventaja, enorme, es su independencia de cables perimetrales. Pero esa es solo la más visible.
Ver trabajar a un robot cortacésped es lo más cercano que podemos estar de la jubilación décadas antes que ocurra: verlo trabajar es tan hipnótico como la caricatura de pensionistas tras una valla. La velocidad, la autonomía, el resultado visible y cambiante a cada segundo. Es un ballet tecnológico en verde que nos lleva a un trance. Como el ASMR de la vista. ¿Exagero? En absoluto: probadlo y luego hablamos. Y el Ecovacs GOAT A1600 LiDAR Pro es un ejemplo de ello.. Antiguamente, las cabras (GOAT, en inglés) se concebían como animales que mantenían a raya el crecimiento de la hierba. Hoy GOAT es sinónimo de el más grande de todos los tiempos (Greatest OfA ll Time, por sus siglas en inglés). Ecovacs podría haber bautizado este robot como GOAT por cualquiera o ambos de esos motivos. No es solo una máquina que avanza y corta: es un dispositivo que “lee” el terreno, lo interpreta y toma decisiones en tiempo real.. El corazón del dispositivo es su sistema de navegación LiDAR dual, lo que la Ecovacs llama HoloScope 360. En lugar de depender de cables perimetrales, como la mayoría de los robots, este modelo crea un mapa tridimensional del jardín con precisión de centímetros, incluso en condiciones de poca luz.. Eso cambia por completo la experiencia. El jardín deja de ser un espacio caótico para convertirse en un territorio cartografiado. El robot no “vaga”: planifica rutas, optimiza recorridos y evita repetir zonas.. Dos importantes aclaraciones en este sentido. Para trazar el mapa, hay que seguir unos pasos específicos. El primero es descargarse la app de Ecovacs, luego conectar el dispositivo y controlar el robot a través del móvil por las zonas de corte que seleccionemos. El control se realiza mediante una suerte de joystick bidimensional que nos permite hacerlo avanzar, retroceder, girar o volver a zonas específicas para corregir errores. En un jardín de unos 300 metros, como el que sirvió para esta prueba, tardamos unos 30 minutos.. La segunda aclaración importante es que, una vez trazado el mapa, se puede editar para modificar o actualizar zonas, de modo remoto. Todo puede controlarse a través de la app, incluso su cámara permite ver el avance. También lo podemos programar para determinadas horas y días de la semana. ¿Está lloviendo cuando le toca? No hay problema, El GOAT A 1600 tiene unos sensores que permiten detectar esto y, para evitar problemas con la hierba húmeda, espera tres horas y entonces sí se lanza a trabajar. De forma automática.. Otra ventaja es su desbrozadora. Si alguna vez has usado un robot cortacésped, sabes dónde fallan casi todos: los bordes. Siempre queda esa línea rebelde junto a la pared o el seto que obliga a sacar la desbrozadora. Aquí entra uno de los mayores aciertos del GOAT A1600: el sistema TruEdge. Integra un recortador que apura el corte hasta prácticamente el límite del jardín, eliminando la necesidad de ese “retoque manual”. Aquí también la app nos permite cartografiar la zona seleccionada para que actúe. Aquí Ecovacs nos ha ahorrado mucho tiempo ya que no hay que recorrer esa zona con el robot: simplemente la seleccionamos en el mapa que hemos hecho y luego vamos a la opción recorte. El robot se encarga del resto. Y muy bien.. Sobre el papel, el robot puede cubrir hasta 400 m² por hora y trabajar en pendientes de hasta el 50%. Si no termina con su trabajo, vuelve a la zona de recarga y reanuda el trabajo una vez que tiene al menos un 85% de batería. En menos de una hora realiza una recarga casi completa.. Otro detalle importante es su disco de corte. O mejor dichos sus discos de corte: el GOAT A 1600 no “sufre” cuando el jardín se descuida unos días. También incorpora reconocimiento de obstáculos mediante IA y sensores 3D. Puede detectar desde objetos hasta pequeños animales, esquivándolos con precisión.. El nivel de ruido ronda los 60 dB, lo que lo sitúa en la media del sector. No es molesto en absoluto y pasa casi desapercibido. No ocurre lo mismo con la dezbrizadora que aumenta los decibelios hasta los 82 y ahí sí es claramente audible.. La independencia de cables, la carga rápida, su silueta moderna y su fácil instalación y conectividad se unen a otras ventajas. De fábrica viene programado para cortar una semana el terreno en sentido horizontal y la siguiente en modo vertical. Y esto, que parece una nimiedad, es fundamental para tener un jardín cuidado.. Cambiar la dirección de corte evita la compactación del suelo y la formación de surcos provocados por las ruedas. Esto favorece el crecimiento vertical del césped en lugar de provocar uno inclinado, garantiza un corte más limpio y uniforme, y reduce el crecimiento de malas hierbas.. Dos detalles para finalizar. La estación de carga la hemos colocado a unos 5 metros de la zona de corte y no ha tenido ningún problema con ello: termina su trabajo y al regresar no pone en riesgo las cuchillas en absoluto. Y, por último, en la aplicación es posible determinar varias zonas de corte, imprescindibles para jardines con pasillos centrales o zonas diferenciadas. De hecho, cada una de ellas puede tener su propia longitud de corte sin problema.. Veredicto:. El Ecovacs GOAT A 1600 tiene un precio de €1499 euros. ¿Elevado? Si tenemos en cuenta la inteligencia de los sistemas, su autonomía, la posibilidad de programarlo, la carga rápida, el área que cubre, la facilidad para instalarlo y su versatilidad, en absoluto. En este momento, es el GOAT de los robot cortacésped.
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