Con el Día de la Madre no hay ese problema, porque al no tener fecha fija, se celebra el primer domingo de mayo y santas pascuas. Pero sé de buena tinta, que el 19 de marzo es un marrón en los colegios actuales –no pocos profesores respiran aliviados cuando el día de San José cae en sábado ese año–: y es que por la corrección política hegemónica, la posmodernidad reinante o lo que leches sea ya no puede celebrarse el Día del Padre como tal en las escuelas. Antes, recortábamos cartulinas para papá sin pespectiva de género, le hacíamos dibujitos –por indicación de los profesores–, moldeábamos plastilina para regalar a nuestro progenitor por la onomástica de los Josés, Josefas, Pepes y Pepas. A ojos de hoy pareceremos «flechas» o pequeños nazis. Aunque juro que no había ideología alguna detrás, sólo naturalidad y ganas de fumarnos las dos horas de clase de conocimiento del medio o matemáticas.. Hoy, por diversos motivos políticos – amenaza de ensalzamiento del (hetero)patriarcado, predilección por la familia no-normativa o porque San José era carpintero, y los carpinteros, sean de ribera o de secano, hoy votan a Vox como buenos currelas– y por no hacer sentir mal al niño o a la niña que no tiene padre o que tiene uno y medio, dos o tres, se desaconseja o directamente se prohibe tajantemente festejar el 19 de marzo bajo pena de… facha.. Porque, a ver, huérfanos ha habido de toda la vida de Dios. De hecho, antes había más que en estos tiempos, afortunadamente. No pasaba nada: el huerfanito de turno de la clase le hacía la cartulina con brilli-brilli a su hermano mayor, a su abuelo, a su tío o a quien le saliese de las narices pero que tuviese nuez. Recuerdo, de hecho, un capítulo de «Los Simpsons» muy ilustrativo al respecto en el que Bart se apunta a los Scouts, y estos hacen una excursión a la montaña, acompañados los pequeños castores cada uno de sus padres; sin embargo, hay uno cuyo progenitor está muerto o en la cárcel (no recuerdo bien), y tiene que hacerse acompañar de un famosete aventurero de la tele que, no sé el motivo, andaba por allí. Los emparejan de cuatro en cuatro para bajar un río en unos botes hinchables: y, claro, en el que navegan Bart, el huérfano, Homer y el famosete acaba a la deriva…. Sí se festeja, por lo visto, a cambio de esta fecha, el Día de la Persona Especial: signifique esto lo que signifique. Entiendo que esa personita especial puede ser la novia de tu madre, el querido de tu padre, el «follamigo» de tu abuelo, los múltiples componentes de la relación abierta de tu hermana, tu amigo imaginario, tu perro vestido de elfo, el cuñado de tu prima (que es fontanero en Moratalla, Murcia). ¡Incluso tu padre! Supongo, digo, porque por si acaso no he querido preguntar.. En fin, tiene redaños y razón Santiago Segura y no por estrenar [[LINK:INTERNO|||Article|||69b86f513ce5ca0007e06133|||«Torrente, presidente»]] en pleno 2026, sino por reventar la taquilla con una saga cuyo título es tan elocuente como «Padre no hay más que uno». Y amenaza con la sexta parte…
Hace tiempo que los colegios cambiaron el festejo del 19 de marzo por el Día de la Persona Especial, signifique lo que sinifique, para no herir sensibilidades (sic)
Con el Día de la Madre no hay ese problema, porque al no tener fecha fija, se celebra el primer domingo de mayo y santas pascuas. Pero sé de buena tinta, que el 19 de marzo es un marrón en los colegios actuales –no pocos profesores respiran aliviados cuando el día de San José cae en sábado ese año–: y es que por la corrección política hegemónica, la posmodernidad reinante o lo que leches sea ya no puede celebrarse el Día del Padre como tal en las escuelas. Antes, recortábamos cartulinas para papá sin pespectiva de género, le hacíamos dibujitos –por indicación de los profesores–, moldeábamos plastilina para regalar a nuestro progenitor por la onomástica de los Josés, Josefas, Pepes y Pepas. A ojos de hoy pareceremos «flechas» o pequeños nazis. Aunque juro que no había ideología alguna detrás, sólo naturalidad y ganas de fumarnos las dos horas de clase de conocimiento del medio o matemáticas.. Hoy, por diversos motivos políticos – amenaza de ensalzamiento del (hetero)patriarcado, predilección por la familia no-normativa o porque San José era carpintero, y los carpinteros, sean de ribera o de secano, hoy votan a Vox como buenos currelas– y por no hacer sentir mal al niño o a la niña que no tiene padre o que tiene uno y medio, dos o tres, se desaconseja o directamente se prohibe tajantemente festejar el 19 de marzo bajo pena de… facha.. Porque, a ver, huérfanos ha habido de toda la vida de Dios. De hecho, antes había más que en estos tiempos, afortunadamente. No pasaba nada: el huerfanito de turno de la clase le hacía la cartulina con brilli-brilli a su hermano mayor, a su abuelo, a su tío o a quien le saliese de las narices pero que tuviese nuez. Recuerdo, de hecho, un capítulo de «Los Simpsons» muy ilustrativo al respecto en el que Bart se apunta a los Scouts, y estos hacen una excursión a la montaña, acompañados los pequeños castores cada uno de sus padres; sin embargo, hay uno cuyo progenitor está muerto o en la cárcel (no recuerdo bien), y tiene que hacerse acompañar de un famosete aventurero de la tele que, no sé el motivo, andaba por allí. Los emparejan de cuatro en cuatro para bajar un río en unos botes hinchables: y, claro, en el que navegan Bart, el huérfano, Homer y el famosete acaba a la deriva…. Sí se festeja, por lo visto, a cambio de esta fecha, el Día de la Persona Especial: signifique esto lo que signifique. Entiendo que esa personita especial puede ser la novia de tu madre, el querido de tu padre, el «follamigo» de tu abuelo, los múltiples componentes de la relación abierta de tu hermana, tu amigo imaginario, tu perro vestido de elfo, el cuñado de tu prima (que es fontanero en Moratalla, Murcia). ¡Incluso tu padre! Supongo, digo, porque por si acaso no he querido preguntar.. En fin, tiene redaños y razón Santiago Segura y no por estrenar «Torrente, presidente» en pleno 2026, sino por reventar la taquilla con una saga cuyo título es tan elocuente como «Padre no hay más que uno». Y amenaza con la sexta parte…
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