«¿No se ha quedado una noche perfecta para encontrar el amor?», se preguntó, como hace cada noche, Richard Pena, el intérprete que pone la voz en off en la introducción de First Dates.. El actor suele destacar datos curiosos antes de presentar a las parejas del día, y en esta ocasión comentó: «En la antigua Roma, los contratos matrimoniales llevaban consigo multas por infidelidad».. «Obviamente estamos hablando de una época muy machista, donde la mujer podía ser condenada al exilio con el amante con el que había sido infiel a su marido», explicó el barcelonés.. En la antigua Roma, el matrimonio no funcionaba como un contrato formal en sentido estricto, sino como una unión basada en la voluntad de convivir como esposos. Sin embargo, podían añadirse pactos accesorios, sobre todo relacionados con la dote y con ciertas obligaciones entre los cónyuges.. En algunos contextos del mundo romano, especialmente en provincias con fuerte tradición documental como Egipto, estos acuerdos incluían cláusulas sobre fidelidad, compensaciones económicas y normas de conducta.. La infidelidad femenina adquirió especial relevancia jurídica con la Lex Iulia de adulteriis promulgada por Augusto. Esta ley convirtió el adulterio en un delito público cuando lo cometía una mujer casada, obligando al marido a denunciarla. Las sanciones podían incluir la pérdida parcial de la dote, la confiscación de bienes y el destierro.. El amante sufría castigos similares. En cambio, la infidelidad masculina solo se perseguía si afectaba a una mujer casada, reflejando la fuerte dimensión social y patrimonial del matrimonio romano.. «Esta noche acuden a First Dates solteros que son muy fieles», bromeó Pena antes de presentar a algunos de los comensales que acudieron al restaurante de Mediaset en busca del amor.
«Obviamente estamos hablando de una época muy machista», explicó Richard Pena, el actor que pone la voz en ‘off’ del programa.
20MINUTOS.ES – Televisión
«¿No se ha quedado una noche perfecta para encontrar el amor?», se preguntó, como hace cada noche, Richard Pena, el intérprete que pone la voz en off en la introducción de First Dates.. El actor suele destacar datos curiosos antes de presentar a las parejas del día, y en esta ocasión comentó: «En la antigua Roma, los contratos matrimoniales llevaban consigo multas por infidelidad».. «Obviamente estamos hablando de una época muy machista, donde la mujer podía ser condenada al exilio con el amante con el que había sido infiel a su marido», explicó el barcelonés.. Logo de ‘First Dates’.MEDIASET. En la antigua Roma, el matrimonio no funcionaba como un contrato formal en sentido estricto, sino como una unión basada en la voluntad de convivir como esposos. Sin embargo, podían añadirse pactos accesorios, sobre todo relacionados con la dote y con ciertas obligaciones entre los cónyuges.. En algunos contextos del mundo romano, especialmente en provincias con fuerte tradición documental como Egipto, estos acuerdos incluían cláusulas sobre fidelidad, compensaciones económicas y normas de conducta.. La infidelidad femenina adquirió especial relevancia jurídica con la Lex Iulia de adulteriis promulgada por Augusto. Esta ley convirtió el adulterio en un delito público cuando lo cometía una mujer casada, obligando al marido a denunciarla. Las sanciones podían incluir la pérdida parcial de la dote, la confiscación de bienes y el destierro.. El amante sufría castigos similares. En cambio, la infidelidad masculina solo se perseguía si afectaba a una mujer casada, reflejando la fuerte dimensión social y patrimonial del matrimonio romano.. Richard Pena, en ‘First Dates’.MEDIASET. «Esta noche acuden a First Dates solteros que son muy fieles», bromeó Pena antes de presentar a algunos de los comensales que acudieron al restaurante de Mediaset en busca del amor.
