La promesa de una reforma integral en un piso de Vigo acabó convirtiéndose en una estafa cuidadosamente construida. La Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a tres acusados a un año y nueve meses de prisión por engañar a un cliente al que cobraron 15.700 euros por unas obras que prácticamente nunca llegaron a ejecutar.. Según recoge la sentencia, los implicados pactaron en febrero de 2023 la reforma de una vivienda por un importe inicial superior a los 38.000 euros. Como es habitual en este tipo de contratos, el cliente adelantó parte del dinero para iniciar los trabajos. Sin embargo, lo que parecía el comienzo de una obra terminó siendo, en realidad, una puesta en escena.. Los acusados apenas realizaron una mínima demolición valorada en poco más de 400 euros, una actuación que el tribunal considera clave para “simular el inicio” de los trabajos y reforzar el engaño.. Planificado desde el inicio. La resolución judicial es contundente: los condenados actuaron “de común acuerdo” y con la intención de obtener un beneficio económico ilícito desde el primer momento.. Para lograrlo, construyeron una apariencia de profesionalidad y coordinación empresarial. Se presentaron como un equipo formado por distintas empresas especializadas —albañilería, tejados y electricidad—, llegaron a visitar la vivienda, hablaron de materiales, plazos e incluso de permisos municipales, y descargaron parte de material en el inmueble.. Todo ello generó en la víctima la confianza necesaria para realizar varios pagos, entre ellos una transferencia de 12.000 euros y otras cantidades adicionales bajo distintos pretextos, como nuevas partidas de obra o supuestos retrasos en el suministro de materiales.. Sin embargo, el tribunal considera probado que nunca existió una intención real de ejecutar la reforma ni de devolver el dinero recibido.. Excusas, más pagos y desaparición. El modus operandi fue claro: tras recibir el dinero, los acusados comenzaron a encadenar excusas. Alegaron problemas con los materiales, retrasos en permisos e incluso propusieron nuevas obras adicionales que también fueron abonadas por la víctima… y nunca ejecutadas.. La investigación reveló que ni siquiera habían pagado los materiales que decían haber encargado, lo que impedía que estos llegasen a la obra. Además, dejaron de acudir al inmueble y cesaron la comunicación, pese a los reiterados requerimientos del perjudicado.. El tribunal subraya que todo el comportamiento —desde la captación del cliente hasta la desaparición final— evidencia una estrategia orientada exclusivamente a apropiarse del dinero.. Condena, indemnización y atenuante. La Audiencia condena a los tres acusados como autores de un delito de estafa a un año y nueve meses de prisión. Además, deberán indemnizar conjunta y solidariamente a la víctima con los 15.700 euros abonados.. En el caso de uno de ellos, el tribunal aprecia una atenuante analógica de ludopatía, al considerar que su adicción al juego pudo influir en la comisión del delito, aunque sin eximirle de responsabilidad penal.. La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.
La Audiencia de Pontevedra acredita que nunca tuvieron intención de ejecutar la obra y que simularon trabajos para ganarse la confianza de la víctima
La promesa de una reforma integral en un piso de Vigo acabó convirtiéndose en una estafa cuidadosamente construida. La Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a tres acusados a un año y nueve meses de prisión por engañar a un cliente al que cobraron 15.700 euros por unas obras que prácticamente nunca llegaron a ejecutar.. Según recoge la sentencia, los implicados pactaron en febrero de 2023 la reforma de una vivienda por un importe inicial superior a los 38.000 euros. Como es habitual en este tipo de contratos, el cliente adelantó parte del dinero para iniciar los trabajos. Sin embargo, lo que parecía el comienzo de una obra terminó siendo, en realidad, una puesta en escena.. Los acusados apenas realizaron una mínima demolición valorada en poco más de 400 euros, una actuación que el tribunal considera clave para “simular el inicio” de los trabajos y reforzar el engaño.. Planificado desde el inicio. La resolución judicial es contundente: los condenados actuaron “de común acuerdo” y con la intención de obtener un beneficio económico ilícito desde el primer momento.. Para lograrlo, construyeron una apariencia de profesionalidad y coordinación empresarial. Se presentaron como un equipo formado por distintas empresas especializadas —albañilería, tejados y electricidad—, llegaron a visitar la vivienda, hablaron de materiales, plazos e incluso de permisos municipales, y descargaron parte de material en el inmueble.. Todo ello generó en la víctima la confianza necesaria para realizar varios pagos, entre ellos una transferencia de 12.000 euros y otras cantidades adicionales bajo distintos pretextos, como nuevas partidas de obra o supuestos retrasos en el suministro de materiales.. Sin embargo, el tribunal considera probado que nunca existió una intención real de ejecutar la reforma ni de devolver el dinero recibido.. Excusas, más pagos y desaparición. El modus operandi fue claro: tras recibir el dinero, los acusados comenzaron a encadenar excusas. Alegaron problemas con los materiales, retrasos en permisos e incluso propusieron nuevas obras adicionales que también fueron abonadas por la víctima… y nunca ejecutadas.. La investigación reveló que ni siquiera habían pagado los materiales que decían haber encargado, lo que impedía que estos llegasen a la obra. Además, dejaron de acudir al inmueble y cesaron la comunicación, pese a los reiterados requerimientos del perjudicado.. El tribunal subraya que todo el comportamiento —desde la captación del cliente hasta la desaparición final— evidencia una estrategia orientada exclusivamente a apropiarse del dinero.. Condena, indemnización y atenuante. La Audiencia condena a los tres acusados como autores de un delito de estafa a un año y nueve meses de prisión. Además, deberán indemnizar conjunta y solidariamente a la víctima con los 15.700 euros abonados.. En el caso de uno de ellos, el tribunal aprecia una atenuante analógica de ludopatía, al considerar que su adicción al juego pudo influir en la comisión del delito, aunque sin eximirle de responsabilidad penal.. La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.
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