Tras cuatro años de guerra, Ucrania se ha convertido en el mejor banco de pruebas para nuevas tecnologías militares, lo que ha atraído a numerosas empresas de defensa y startups occidentales. La última que ha transcendido es la compañía estadounidense Foundation, que el pasado febrero entregó a Ucrania dos robots soldado humanoides Phantom MK1 para su evaluación en el campo de batalla.. La startup, con sede en San Francisco, presentó el pasado octubre al Phantom MK1 como un robot humanoide diseñado específicamente para el combate y está considerado uno de los primeros de este tipo.. Mike LeBlanc, cofundador de Foundation, ha afirmado en una entrevista con Time que la empresa desplegó el mes pasado dos robots humanoides Phantom MK1 en Ucrania. Los robots fueron enviados al frente para labores de reconocimiento, como parte de los esfuerzos por probar la plataforma en un entorno de combate real. Es la primera vez que un robot humanoide es enviado a la línea de frente.. LeBlanc cree que los robots podrán asumir en el futuro funciones peligrosas que actualmente desempeñan los soldados en el campo de batalla y añade que la plataforma Phantom se está desarrollando para operar una variedad de sistemas de armas normalmente utilizados por humanos.. El MK1 ya está siendo sometido a pruebas en instalaciones industriales de todo el mundo, pero Ucrania se ha convertido en un terreno clave para ensayar tecnologías militares emergentes. Según la agencia estatal de noticias ucraniana United24, el país ha llevado a cabo miles de operaciones robóticas solo en enero, la mayoría centradas en tareas logísticas como la entrega de munición, armas y suministros a las tropas en primera línea. La industria de drones de Ucrania ha experimentado un gran desarrollo desde 2022 y cuenta con numerosos vehículos no tripulados de toda clase y para todo fin.. Foundation también mantiene un contacto estrecho con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos sobre el posible uso de los robots Phantom en operaciones de patrulla a lo largo de la frontera sur, según recoge el medio ucraniano Militarnyi.. El Phantom MK1 de la compañía está diseñado tanto para funciones industriales como de defensa, lo que lo sitúa entre un pequeño grupo de sistemas robóticos orientados a aplicaciones de doble uso.. El humanoide mide aproximadamente 1,80 metros, pesa 80 kilos, puede cargar 40 y está pensado para operar en entornos peligrosos en los que una vida humana estaría en riesgo. Puede utilizarse para tareas como reconocimiento, vigilancia, apoyo logístico y otras de alto riesgo, como la desactivación de explosivos o la manipulación de materiales peligrosos durante misiones militares.. Desde el punto de vista técnico, el Phantom MK1 se basa principalmente en sistemas de visión por cámara en lugar de sensores como LiDAR. También utiliza actuadores cicloidales propios que aportan fuerza, funcionamiento silencioso y retroaccionabilidad para una interacción más segura con humanos.. El sistema está diseñado para mantener la capacidad de decisión humana. Los robots gestionan el movimiento y la navegación, mientras que los operadores humanos conservan la autoridad sobre cualquier decisión letal.. Los planes de producción prevén un despliegue inicial de varias decenas de unidades este año, ampliándose a medida que aumente la capacidad de fabricación. Foundation planea producir hasta 50.000 unidades antes de que termine 2027. En lugar de vender los robots, la empresa planea alquilarlos con un coste anual estimado de unos 100.000 dólares por unidad.
Se trata de dos Phantom MK1 de la empresa estadounidense Foundation
Tras cuatro años de guerra, Ucrania se ha convertido en el mejor banco de pruebas para nuevas tecnologías militares, lo que ha atraído a numerosas empresas de defensa y startups occidentales. La última que ha transcendido es la compañía estadounidense Foundation, que el pasado febrero entregó a Ucrania dos robots soldado humanoides Phantom MK1 para su evaluación en el campo de batalla.. La startup, con sede en San Francisco, presentó el pasado octubre al Phantom MK1 como un robot humanoide diseñado específicamente para el combate y está considerado uno de los primeros de este tipo.. Mike LeBlanc, cofundador de Foundation, ha afirmado en una entrevista con Time que la empresa desplegó el mes pasado dos robots humanoides Phantom MK1 en Ucrania. Los robots fueron enviados al frente para labores de reconocimiento, como parte de los esfuerzos por probar la plataforma en un entorno de combate real. Es la primera vez que un robot humanoide es enviado a la línea de frente.. LeBlanc cree que los robots podrán asumir en el futuro funciones peligrosas que actualmente desempeñan los soldados en el campo de batalla y añade que la plataforma Phantom se está desarrollando para operar una variedad de sistemas de armas normalmente utilizados por humanos.. El MK1 ya está siendo sometido a pruebas en instalaciones industriales de todo el mundo, pero Ucrania se ha convertido en un terreno clave para ensayar tecnologías militares emergentes. Según la agencia estatal de noticias ucraniana United24, el país ha llevado a cabo miles de operaciones robóticas solo en enero, la mayoría centradas en tareas logísticas como la entrega de munición, armas y suministros a las tropas en primera línea. La industria de drones de Ucrania ha experimentado un gran desarrollo desde 2022 y cuenta con numerosos vehículos no tripulados de toda clase y para todo fin.. Foundation también mantiene un contacto estrecho con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos sobre el posible uso de los robots Phantom en operaciones de patrulla a lo largo de la frontera sur, según recoge el medio ucraniano Militarnyi.. El Phantom MK1 de la compañía está diseñado tanto para funciones industriales como de defensa, lo que lo sitúa entre un pequeño grupo de sistemas robóticos orientados a aplicaciones de doble uso.. El humanoide mide aproximadamente 1,80 metros, pesa 80 kilos, puede cargar 40 y está pensado para operar en entornos peligrosos en los que una vida humana estaría en riesgo. Puede utilizarse para tareas como reconocimiento, vigilancia, apoyo logístico y otras de alto riesgo, como la desactivación de explosivos o la manipulación de materiales peligrosos durante misiones militares.. Desde el punto de vista técnico, el Phantom MK1 se basa principalmente en sistemas de visión por cámara en lugar de sensores como LiDAR. También utiliza actuadores cicloidales propios que aportan fuerza, funcionamiento silencioso y retroaccionabilidad para una interacción más segura con humanos.. El sistema está diseñado para mantener la capacidad de decisión humana. Los robots gestionan el movimiento y la navegación, mientras que los operadores humanos conservan la autoridad sobre cualquier decisión letal.. Los planes de producción prevén un despliegue inicial de varias decenas de unidades este año, ampliándose a medida que aumente la capacidad de fabricación. Foundation planea producir hasta 50.000 unidades antes de que termine 2027. En lugar de vender los robots, la empresa planea alquilarlos con un coste anual estimado de unos 100.000 dólares por unidad.
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