La Fiscalía Provincial de Valencia no ve indicios de delitos en la actuación de la jueza de la dana durante la instrucción de la causa, tal y como afirmaba la querella presentada por el polémico abogado Rubén Gisbert y por las víctimas cuya representación ostenta.. El fiscal presentó el viernes día 13 el informe que había sido solicitado por la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, con relación a la querella interpuesta contra la magistrada instructora de la causa conocida como de la DANA y contra su marido, también magistrado.. Señala la Fiscalía que «el análisis detallado de los hechos objeto de querella, así como el estudio jurisprudencial de cada uno de los delitos por los que se formula esta (delitos de coacciones, revelación de secretos, usurpación de funciones públicas, prevaricación, encubrimiento y omisión el deber de perseguir determinados delitos) arroja criterios sólidos que permiten concluir que los hechos relatados no alcanzan el umbral del ilícito penal».. El informe concluye que no concurren los elementos configuradores de los delitos mencionados por lo que la Fiscalía solicita la inadmisión y archivo de la querella.. La querella fue presentada por el abogado citado basándose en unos audios publicados por un medio de comunicación en los que, presuntamente, se escucha al marido de la jueza, también magistrado, participar en un interrogatorio e incluso dar instrucciones sobre el mismo. Esta denuncia también fue formulada anteriormente por la acusación representada por el sindicato Manos Limpias y fue rechazada también por falta de pruebas.. La propia jueza también rechazó estos argumentos ya que también le fueron formulados en forma de recusación contra su persona por parte del mismo abogado, a los que añadía los de falta de imparcialidad y obstrucción. En su escrito la magistrada aducía que dicha recusación era «un fraude procesal» para intentar apartarla con «toda clase de argumentos burdos e inconexos» y un «memorial de agravios». Y añadía que el escrito del letrado «rezuma desprecio, no solo profesional, sino una inquina personal» y una «absoluta animosidad» hacia la jueza, además de ser «una mezcolanza de ideas» que sitúan en «una realidad paralela, procesal y fáctica, en la que se obvian principios básicos del ordenamiento procesal» y el objetivo principal es que desaparezcan todas las actuaciones procesales.
Pide el archivo de la misma
La Fiscalía Provincial de Valencia no ve indicios de delitos en la actuación de la jueza de la dana durante la instrucción de la causa, tal y como afirmaba la querella presentada por el polémico abogado Rubén Gisbert y por las víctimas cuya representación ostenta.. El fiscal presentó el viernes día 13 el informe que había sido solicitado por la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, con relación a la querella interpuesta contra la magistrada instructora de la causa conocida como de la DANA y contra su marido, también magistrado.. Señala la Fiscalía que «el análisis detallado de los hechos objeto de querella, así como el estudio jurisprudencial de cada uno de los delitos por los que se formula esta (delitos de coacciones, revelación de secretos, usurpación de funciones públicas, prevaricación, encubrimiento y omisión el deber de perseguir determinados delitos) arroja criterios sólidos que permiten concluir que los hechos relatados no alcanzan el umbral del ilícito penal».. El informe concluye que no concurren los elementos configuradores de los delitos mencionados por lo que la Fiscalía solicita la inadmisión y archivo de la querella.. La querella fue presentada por el abogado citado basándose en unos audios publicados por un medio de comunicación en los que, presuntamente, se escucha al marido de la jueza, también magistrado, participar en un interrogatorio e incluso dar instrucciones sobre el mismo. Esta denuncia también fue formulada anteriormente por la acusación representada por el sindicato Manos Limpias y fue rechazada también por falta de pruebas.. La propia jueza también rechazó estos argumentos ya que también le fueron formulados en forma de recusación contra su persona por parte del mismo abogado, a los que añadía los de falta de imparcialidad y obstrucción. En su escrito la magistrada aducía que dicha recusación era «un fraude procesal» para intentar apartarla con «toda clase de argumentos burdos e inconexos» y un «memorial de agravios». Y añadía que el escrito del letrado «rezuma desprecio, no solo profesional, sino una inquina personal» y una «absoluta animosidad» hacia la jueza, además de ser «una mezcolanza de ideas» que sitúan en «una realidad paralela, procesal y fáctica, en la que se obvian principios básicos del ordenamiento procesal» y el objetivo principal es que desaparezcan todas las actuaciones procesales.
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