Andalucía es la comunidad autónoma española con mayor superficie protegida, superando el 30% de su territorio. Dentro de la región, destaca especialmente la provincia de Jaén, que cuenta con la mayor superficie de espacios naturales protegidos de España, con 304.175 hectáreas gracias a sus cuatro Parques Naturales; tres Parajes Naturales; dos Reservas Naturales; cinco Monumentos Naturales; y dos Parques Periurbanos.. Paralelamente, el sur de Europa, y, en concreto Andalucía, son una de las zonas más expuestas al cambio climático. En concreto, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ya identificó en marzo de 2024 en la primera evaluación de riesgos climáticos, la European Climate Risk Assessment (EUCRA), que el extremo sur del continente está especialmente amenazado por los incendios forestales, los efectos del calor y la escasez de agua para la agricultura, el trabajo al aire libre y la salud humana.. El cambio climático es, por tanto, una amenaza real para estos espacios protegidos, que deben ser conservados y, al mismo tiempo, gestionarse de manera sostenible para permitir el desarrollo económico de los territorios y las personas que los habitan. En este sentido, la provincia de Jaén lleva años trabajando en esta línea.. El Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas tiene casi 210.000 hectáreas, lo que equivale a una superficie similar a la provincia de Vizcaya y constituye el más extenso espacio protegido de España y el segundo de Europa. La UNESCO, en 1983, declaró al conjunto montañoso Reserva de la Biosfera; la Unión Europea también considera a las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas como uno de los espacios naturales privilegiados del continente, por lo que en 1988 fueron declaradas Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA); y en 2006 fue declarado como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), pasando a formar parte de la Red Natura 2000, la red ecológica europea integrada por las áreas más importantes para la conservación de la biodiversidad del continente.. Pero este Parque Natural es también uno de los motores económicos de la provincia gracias a los Planes de Sostenibilidad Turística en Destino que ejecuta la Diputación Provincial. En concreto, el “Plan de regeneración de la red territorial y la conectividad tradicionales, para la gestión turística sostenible en el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas» beneficia a 23 municipios que corresponden a las tres comarcas que dan nombre al parque natural: la Sierra de Segura (Beas de Segura, Benatae, Génave, Hornos de Segura, Orcera, La Puerta de Segura, Santiago-Pontones, Segura de la Sierra, Siles y Torres de Albanchez), la comarca de Las Villas (Iznatoraf, Villacarrillo y Villanueva del Arzobispo), la Sierra de Cazorla (Cazorla, Chilluévar, Hinojares, Huesa, La Iruela, Peal del Becerro, Pozo Alcón, Quesada y Santo Tomé) y Sorihuela de Guadalimar en la comarca del Condado.. El plan, desde sus inicios ha permitido el desarrollo de 21 grandes acciones para la regeneración del sistema de movilidad tradicional, adaptado a las nuevas demandas del turismo sostenible.. Esta política es el sello que caracteriza la gestión de los espacios naturales en la provincia jienense. Así, el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino “Sierra Mágina, aventura y deporte de bajo impacto en la alta montaña de Andalucía” ha apostado por dotar a este espacio natural de un sello de identidad propia basado en la práctica de deportes de aire libre: senderismo, escalada, parapente, carrera de montaña, montañismo invernal, bicicleta de montaña, rutas en bicicleta de carretera… Todas estas propuestas se han completado con una oferta cultural y gastronómica de excelencia.. El Parque Natural de Sierra Mágina ocupa la posición central de la provincia jiennense, rodeado de un mar de olivos. Las casi 20.000 Ha. del parque se concentran en la zona de cumbres, que tienen un gran valor ecológico. Son frecuentes las especies de flora que tienen su única representación mundial en esta área. Algunas especies animales encuentran en Sierra Mágina un lugar ideal para vivir, como el águila real que tiene su mayor concentración europea en estas montañas.. El plan de sostenibilidad se ha adaptado a este decorado único y ha implantado en el territorio un modelo de desarrollo turístico sustentado en la gestión sostenible y de calidad, que aprovecha las fortalezas geográficas -y socioculturales- del destino para articular una oferta atractiva de turismo de aventura. La apuesta ha convertido Sierra Mágina en un territorio museo, con una oferta turística concebida para el uso y disfrute controlado de la montaña enfocado en la vinculación de elementos dispersos del patrimonio natural y cultural, la práctica deportiva y el fomento de hábitos de vida saludables.. Por su parte, el Parque Natural Sierra de Andújar, de media montaña, constituye un magnífico ejemplo de ecosistema mediterráneo, como demuestra la presencia del lince ibérico. En este entorno se observan los montes de vegetación natural más extensas de Sierra Morena. Por ese motivo, el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino “Territorio Lince. Sierra Morena jienense destino de excelencia ecoturística para la observación de la fauna y los cielos nocturnos” se ha enfocado en crear un producto ecoturístico de calidad que permita posicionar la Sierra Morena como destino turístico sostenible para la observación de la fauna en libertad, el astroturismo y la recuperación de las vías rurales tradicionales. En total, el territorio afectado supera los 2.800 kilómetros cuadrados e incluye a once municipios jiennenses, que son Marmolejo, Andújar, Villanueva de la Reina, Baños de la Encina, Guarromán, Carboneros, La Carolina, Santa Elena, Aldeaquemada, Vilches y Navas de San Juan.. El desarrollo del mismo ha permitido, con la gestión de la Diputación Provincial de Jaén, implantar actuaciones en vías rurales tradicionales y láminas de agua que articulen el territorio como un espacio amigable para el disfrute de la naturaleza, a través del uso de medios de deambulación sostenible de bajo impacto; promocionar una gastronomía muy característica (productos km.0 y oleoturismo); dotar al destino de una estructura territorial identitaria que vincule los espacios protegidos; reforzar la presencia de pinturas rupestres, pueblos mineros, nuevas poblaciones y escenarios de grandes acontecimientos históricos.. Además del lince ibérico, en el Parque Natural Sierra de Andújar no es difícil avistar en el cielo los espectaculares vuelos de las águilas real, perdicera e imperial, ésta última única en la Península Ibérica y que dispone en esta zona de uno de sus últimos refugios. También pueden observarse tres especies carroñeras: el buitre leonado, el negro y el alimoche.. El cuarto Parque Natural con el que cuenta Jaén es el de Despeñaperros y Paraje Natural Cascada de la Cimbarra. Es un espectáculo visual en sí mismo por su impresionante orografía y su gran belleza paisajística. se trata de un pasillo natural que ha sido tradicionalmente el acceso a Andalucía desde la meseta castellana. Labrado por el río Despeñaperros, sobre las pizarras de Sierra Madroña, este desfiladero rompe la uniformidad de Sierra Morena con su abrupto perfil. En sus paredes -casi verticales- pueden apreciarse la disposición de los distintos estratos. Así, en el paraje conocido por Los Órganos algunas rocas adquieren la forma de gigantescos tubos.. Alcornoques, encinas y quejigos son las especies vegetales más significativas de Despeñaperros. Esta vegetación autóctona contrasta con las manchas de pino piñonero producto de repoblaciones. Especies faunísticas propias de matorral mediterráneo cuentan con importantes poblaciones en este espacio protegido: ginetas, garduñas, gatos monteses y meloncillos. En ocasiones, se ha detectado la presencia de lobos y linces.. Conservar este legado natural y ponerlo a disposición de las futuras generaciones es una responsabilidad colectiva. El cambio climático amenaza en el horizonte y, por eso, mitigar sus efectos y gestionar estos espacios de manera sostenible constituyen la mejor defensa del patrimonio natural.
Los planes de sostenibilidad turística que gestiona la Diputación garantizan el futuro económico de la zona y suponen una barrera contra el cambio climático
Andalucía es la comunidad autónoma española con mayor superficie protegida, superando el 30% de su territorio. Dentro de la región, destaca especialmente la provincia de Jaén, que cuenta con la mayor superficie de espacios naturales protegidos de España, con 304.175 hectáreas gracias a sus cuatro Parques Naturales; tres Parajes Naturales; dos Reservas Naturales; cinco Monumentos Naturales; y dos Parques Periurbanos.. Paralelamente, el sur de Europa, y, en concreto Andalucía, son una de las zonas más expuestas al cambio climático. En concreto, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ya identificó en marzo de 2024 en la primera evaluación de riesgos climáticos, la European Climate Risk Assessment (EUCRA), que el extremo sur del continente está especialmente amenazado por los incendios forestales, los efectos del calor y la escasez de agua para la agricultura, el trabajo al aire libre y la salud humana.. El cambio climático es, por tanto, una amenaza real para estos espacios protegidos, que deben ser conservados y, al mismo tiempo, gestionarse de manera sostenible para permitir el desarrollo económico de los territorios y las personas que los habitan. En este sentido, la provincia de Jaén lleva años trabajando en esta línea.. El Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas tiene casi 210.000 hectáreas, lo que equivale a una superficie similar a la provincia de Vizcaya y constituye el más extenso espacio protegido de España y el segundo de Europa. La UNESCO, en 1983, declaró al conjunto montañoso Reserva de la Biosfera; la Unión Europea también considera a las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas como uno de los espacios naturales privilegiados del continente, por lo que en 1988 fueron declaradas Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA); y en 2006 fue declarado como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), pasando a formar parte de la Red Natura 2000, la red ecológica europea integrada por las áreas más importantes para la conservación de la biodiversidad del continente.. Pero este Parque Natural es también uno de los motores económicos de la provincia gracias a los Planes de Sostenibilidad Turística en Destino que ejecuta la Diputación Provincial. En concreto, el “Plan de regeneración de la red territorial y la conectividad tradicionales, para la gestión turística sostenible en el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas» beneficia a 23 municipios que corresponden a las tres comarcas que dan nombre al parque natural: la Sierra de Segura (Beas de Segura, Benatae, Génave, Hornos de Segura, Orcera, La Puerta de Segura, Santiago-Pontones, Segura de la Sierra, Siles y Torres de Albanchez), la comarca de Las Villas (Iznatoraf, Villacarrillo y Villanueva del Arzobispo), la Sierra de Cazorla (Cazorla, Chilluévar, Hinojares, Huesa, La Iruela, Peal del Becerro, Pozo Alcón, Quesada y Santo Tomé) y Sorihuela de Guadalimar en la comarca del Condado.. El plan, desde sus inicios ha permitido el desarrollo de 21 grandes acciones para la regeneración del sistema de movilidad tradicional, adaptado a las nuevas demandas del turismo sostenible.. Esta política es el sello que caracteriza la gestión de los espacios naturales en la provincia jienense. Así, el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino “Sierra Mágina, aventura y deporte de bajo impacto en la alta montaña de Andalucía” ha apostado por dotar a este espacio natural de un sello de identidad propia basado en la práctica de deportes de aire libre: senderismo, escalada, parapente, carrera de montaña, montañismo invernal, bicicleta de montaña, rutas en bicicleta de carretera… Todas estas propuestas se han completado con una oferta cultural y gastronómica de excelencia.. El Parque Natural de Sierra Mágina ocupa la posición central de la provincia jiennense, rodeado de un mar de olivos. Las casi 20.000 Ha. del parque se concentran en la zona de cumbres, que tienen un gran valor ecológico. Son frecuentes las especies de flora que tienen su única representación mundial en esta área. Algunas especies animales encuentran en Sierra Mágina un lugar ideal para vivir, como el águila real que tiene su mayor concentración europea en estas montañas.. El plan de sostenibilidad se ha adaptado a este decorado único y ha implantado en el territorio un modelo de desarrollo turístico sustentado en la gestión sostenible y de calidad, que aprovecha las fortalezas geográficas -y socioculturales- del destino para articular una oferta atractiva de turismo de aventura. La apuesta ha convertido Sierra Mágina en un territorio museo, con una oferta turística concebida para el uso y disfrute controlado de la montaña enfocado en la vinculación de elementos dispersos del patrimonio natural y cultural, la práctica deportiva y el fomento de hábitos de vida saludables.. Por su parte, el Parque Natural Sierra de Andújar, de media montaña, constituye un magnífico ejemplo de ecosistema mediterráneo, como demuestra la presencia del lince ibérico. En este entorno se observan los montes de vegetación natural más extensas de Sierra Morena. Por ese motivo, el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino “Territorio Lince. Sierra Morena jienense destino de excelencia ecoturística para la observación de la fauna y los cielos nocturnos” se ha enfocado en crear un producto ecoturístico de calidad que permita posicionar la Sierra Morena como destino turístico sostenible para la observación de la fauna en libertad, el astroturismo y la recuperación de las vías rurales tradicionales. En total, el territorio afectado supera los 2.800 kilómetros cuadrados e incluye a once municipios jiennenses, que son Marmolejo, Andújar, Villanueva de la Reina, Baños de la Encina, Guarromán, Carboneros, La Carolina, Santa Elena, Aldeaquemada, Vilches y Navas de San Juan.. El desarrollo del mismo ha permitido, con la gestión de la Diputación Provincial de Jaén, implantar actuaciones en vías rurales tradicionales y láminas de agua que articulen el territorio como un espacio amigable para el disfrute de la naturaleza, a través del uso de medios de deambulación sostenible de bajo impacto; promocionar una gastronomía muy característica (productos km.0 y oleoturismo); dotar al destino de una estructura territorial identitaria que vincule los espacios protegidos; reforzar la presencia de pinturas rupestres, pueblos mineros, nuevas poblaciones y escenarios de grandes acontecimientos históricos.. Además del lince ibérico, en el Parque Natural Sierra de Andújar no es difícil avistar en el cielo los espectaculares vuelos de las águilas real, perdicera e imperial, ésta última única en la Península Ibérica y que dispone en esta zona de uno de sus últimos refugios. También pueden observarse tres especies carroñeras: el buitre leonado, el negro y el alimoche.. El cuarto Parque Natural con el que cuenta Jaén es el de Despeñaperros y Paraje Natural Cascada de la Cimbarra. Es un espectáculo visual en sí mismo por su impresionante orografía y su gran belleza paisajística. se trata de un pasillo natural que ha sido tradicionalmente el acceso a Andalucía desde la meseta castellana. Labrado por el río Despeñaperros, sobre las pizarras de Sierra Madroña, este desfiladero rompe la uniformidad de Sierra Morena con su abrupto perfil. En sus paredes -casi verticales- pueden apreciarse la disposición de los distintos estratos. Así, en el paraje conocido por Los Órganos algunas rocas adquieren la forma de gigantescos tubos.. Alcornoques, encinas y quejigos son las especies vegetales más significativas de Despeñaperros. Esta vegetación autóctona contrasta con las manchas de pino piñonero producto de repoblaciones. Especies faunísticas propias de matorral mediterráneo cuentan con importantes poblaciones en este espacio protegido: ginetas, garduñas, gatos monteses y meloncillos. En ocasiones, se ha detectado la presencia de lobos y linces.. Conservar este legado natural y ponerlo a disposición de las futuras generaciones es una responsabilidad colectiva. El cambio climático amenaza en el horizonte y, por eso, mitigar sus efectos y gestionar estos espacios de manera sostenible constituyen la mejor defensa del patrimonio natural.
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