De entre todos los productos que Apple anunció la semana pasada, el que más titulares ha acaparado ha sido el MacBook Neo. Se trata de un portátil económico que se vende a partir de 699 € y que se ha convertido en la puerta de entrada más barata al ecosistema de la compañía. Por comparar, el MacBook Air arranca desde los 1.119 € y el Mac Mini, aunque comienza en los 719 € hay que añadirle monitor, teclado y ratón. Si alguien quiere un ordenador de Apple a un precio asequible, el Neo es perfecto.. El dispositivo ha convencido tanto por sus capacidades, a pesar de montar un chip de iPhone, el A18 Pro, como por sus acabados, con un chasis de aluminio que aleja la impresión de un equipo de gama media o baja. Ahora sabemos que, además, es el portátil de Apple más fácil de desmontar y reparar.. Lo han comprobado en el canal tecnológico de YouTube Tech Re-Nu, donde abrieron el portátil en unos seis minutos usando destornilladores Torx estándar. En su interior, encontraron un diseño sorprendentemente limpio, que permite distinguir con facilidad cada componente. La carcasa inferior se retira tras quitar ocho tornillos, sin clips ni cubiertas ocultas.. Históricamente, los portátiles de Apple siempre han sido más difíciles de desmontar, reparar o modificar que los que lanzan marcas como Asus o HP con Windows, lo que empuja a los usuarios a recurrir al caro servicio posventa de Apple. Por eso sorprende que el Neo introduzca cambios, en comparación con otros MacBook, como el del diseño de la batería. El módulo va fijado al chasis con 18 tornillos y no utiliza pegamento ni adhesivos de extracción por tiras, de modo que se puede quitar directamente una vez retirados los tornillos, lo que facilita su sustitución.. El desmontaje también muestra que los puertos USB-C, la toma de auriculares de 3,5 mm, los altavoces, las antenas e incluso la placa base están montados en módulos que pueden retirarse con tornillos, en lugar de requerir procesos complejos como el desoldado. Solo un cable del trackpad utiliza un adhesivo ligero.. Desde Ars Technica señalan que la sustitución de prácticamente cualquier componente del Neo es más sencilla y requiere menos pasos y herramientas que en el MacBook Air con M5 y, como cambio más significativo en este aspecto, destacan el teclado.. En el Neo, el teclado es un componente independiente, mientras que en todos los MacBook modernos ha estado integrado en la parte superior de la carcasa del portátil y ha sido extremadamente difícil, cuando no imposible, de sustituir por separado. Además, resulta caro. Cambiar componentes como la batería, la carcasa o reparar daños en la pantalla resulta más barato en el Neo que en los MacBook Air y Pro, a tenor de los precios de reparación que la compañía ya ha anunciado.. Si este diseño se convierte en la plantilla para otros portátiles Mac, los usuarios pueden esperar en el futuro costes de reparación más bajos tanto por parte de Apple como de servicios de terceros. Y, lo que es mejor, quizá puedan incluso realizar esas reparaciones por sí mismos.
Su diseño modular, la batería atornillada y un teclado reemplazable marcan una rareza en la historia reciente de los portátiles de Apple
De entre todos los productos que Apple anunció la semana pasada, el que más titulares ha acaparado ha sido el MacBook Neo. Se trata de un portátil económico que se vende a partir de 699 € y que se ha convertido en la puerta de entrada más barata al ecosistema de la compañía. Por comparar, el MacBook Air arranca desde los 1.119 € y el Mac Mini, aunque comienza en los 719 € hay que añadirle monitor, teclado y ratón. Si alguien quiere un ordenador de Apple a un precio asequible, el Neo es perfecto.. El dispositivo ha convencido tanto por sus capacidades, a pesar de montar un chip de iPhone, el A18 Pro, como por sus acabados, con un chasis de aluminio que aleja la impresión de un equipo de gama media o baja. Ahora sabemos que, además, es el portátil de Apple más fácil de desmontar y reparar.. Lo han comprobado en el canal tecnológico de YouTube Tech Re-Nu, donde abrieron el portátil en unos seis minutos usando destornilladores Torx estándar. En su interior, encontraron un diseño sorprendentemente limpio, que permite distinguir con facilidad cada componente. La carcasa inferior se retira tras quitar ocho tornillos, sin clips ni cubiertas ocultas.. Históricamente, los portátiles de Apple siempre han sido más difíciles de desmontar, reparar o modificar que los que lanzan marcas como Asus o HP con Windows, lo que empuja a los usuarios a recurrir al caro servicio posventa de Apple. Por eso sorprende que el Neo introduzca cambios, en comparación con otros MacBook, como el del diseño de la batería. El módulo va fijado al chasis con 18 tornillos y no utiliza pegamento ni adhesivos de extracción por tiras, de modo que se puede quitar directamente una vez retirados los tornillos, lo que facilita su sustitución.. El desmontaje también muestra que los puertos USB-C, la toma de auriculares de 3,5 mm, los altavoces, las antenas e incluso la placa base están montados en módulos que pueden retirarse con tornillos, en lugar de requerir procesos complejos como el desoldado. Solo un cable del trackpad utiliza un adhesivo ligero.. Desde Ars Technica señalan que la sustitución de prácticamente cualquier componente del Neo es más sencilla y requiere menos pasos y herramientas que en el MacBook Air con M5 y, como cambio más significativo en este aspecto, destacan el teclado.. En el Neo, el teclado es un componente independiente, mientras que en todos los MacBook modernos ha estado integrado en la parte superior de la carcasa del portátil y ha sido extremadamente difícil, cuando no imposible, de sustituir por separado. Además, resulta caro. Cambiar componentes como la batería, la carcasa o reparar daños en la pantalla resulta más barato en el Neo que en los MacBook Air y Pro, a tenor de los precios de reparación que la compañía ya ha anunciado.. Si este diseño se convierte en la plantilla para otros portátiles Mac, los usuarios pueden esperar en el futuro costes de reparación más bajos tanto por parte de Apple como de servicios de terceros. Y, lo que es mejor, quizá puedan incluso realizar esas reparaciones por sí mismos.
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