Una agente de los Mossos d’Esquadra ha sido condenada a seis meses de prisión e inhabilitación así como a una multa de hasta 1.800 euros por falsificar un certificado de nivel C2 de catalán.. La Audiencia de Barcelona ha determinado que la condenada cometió un delito de falsedad de documento oficial semanas antes de opositar para un ascenso a una plaza de cabo. La agente subió a la intranet de la policía catalana un certificado falsificado.. La acusada negó ser la autora del delito «sin ofrecer más explicaciones», pero la sentencia, avanzada por ElMón y Efe, considera probado que fue ella quien accedió a la intranet y presentó el documento, que le sumaba puntos para los concursos de promoción interna a los que se presentó.. Durante el juicio, la Fiscalía pidió un año y nueve meses de cárcel, mientras que por el otro lado, la defensa pidió su absolución alegando que no fue la mossa quien manipuló el certificado y que, aunque así fuera, no se consumó el engaño ya que la falsificación fue detectada a tiempo.. La Audiencia ha concluido que «no es relevante si fue la misma acusada u otra persona quien materialmente creó el documento falso», pues basta con que haya tenido «dominio funcional de la acción» para que sea considerada autora del delito.. Sin embargo, a la hora de establecer la condena, el tribunal ha acordado que la condena sea de seis meses de cárcel y de inhabilitación al no apreciar otros factores que «incrementen la reprochabilidad de la conducta» de la acusada.. La Audiencia también ha desestimado el argumento presentado por la defensa alegando a la «inocuidad» de la falsificación por ser «tan burda, grosera y manifiesta» que sería «apreciada sin dificultad» por quien debiera analizar el título, ya que considera que «la diferencia entre el certificado auténtico y el falso no es tal que haga a este aparecer como evidentemente inválido».. Los magistrados han admitido que la defensa tenía razón cuando planteó que no es la Audiencia Provincial quien debería haber juzgado el caso, ya que a la acusada no se le atribuye un delito cometido en el ejercicio de sus funciones como policía. No obstante, como ya comunicó al inicio del juicio, decidió seguir adelante con el procedimiento para «evitar demoras injustificadas», ya que con ello entiende que no se genera indefensión a las partes.
Semanas antes de opositar para un ascenso a una plaza de cabo, la agente subió a la intranet de la policía catalana un certificado falsificado
Una agente de los Mossos d’Esquadra ha sido condenada a seis meses de prisión e inhabilitación así como a una multa de hasta 1.800 euros por falsificar un certificado de nivel C2 de catalán.. La Audiencia de Barcelona ha determinado que la condenada cometió un delito de falsedad de documento oficial semanas antes de opositar para un ascenso a una plaza de cabo. La agente subió a la intranet de la policía catalana un certificado falsificado.. La acusada negó ser la autora del delito «sin ofrecer más explicaciones», pero la sentencia, avanzada por ElMón y Efe, considera probado que fue ella quien accedió a la intranet y presentó el documento, que le sumaba puntos para los concursos de promoción interna a los que se presentó.. Durante el juicio, la Fiscalía pidió un año y nueve meses de cárcel, mientras que por el otro lado, la defensa pidió su absolución alegando que no fue la mossa quien manipuló el certificado y que, aunque así fuera, no se consumó el engaño ya que la falsificación fue detectada a tiempo.. La Audiencia ha concluido que «no es relevante si fue la misma acusada u otra persona quien materialmente creó el documento falso», pues basta con que haya tenido «dominio funcional de la acción» para que sea considerada autora del delito.. Sin embargo, a la hora de establecer la condena, el tribunal ha acordado que la condena sea de seis meses de cárcel y de inhabilitación al no apreciar otros factores que «incrementen la reprochabilidad de la conducta» de la acusada.. La Audiencia también ha desestimado el argumento presentado por la defensa alegando a la «inocuidad» de la falsificación por ser «tan burda, grosera y manifiesta» que sería «apreciada sin dificultad» por quien debiera analizar el título, ya que considera que «la diferencia entre el certificado auténtico y el falso no es tal que haga a este aparecer como evidentemente inválido».. Los magistrados han admitido que la defensa tenía razón cuando planteó que no es la Audiencia Provincial quien debería haber juzgado el caso, ya que a la acusada no se le atribuye un delito cometido en el ejercicio de sus funciones como policía. No obstante, como ya comunicó al inicio del juicio, decidió seguir adelante con el procedimiento para «evitar demoras injustificadas», ya que con ello entiende que no se genera indefensión a las partes.
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