Martes negro en las plazas financieras internacionales. Lejos de recuperarse, los mercados ven agravados sus temores en la segunda sesión tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, contienda que ha derivado en una crisis petrolera de escala aún por determinar. Un escenario que los inversores están poniendo en precio en una jornada caótica, con pérdidas en prácticamente todas las categorías de activos menos, claro está, los contratos sobre precios de la energía, disparados. Bolsas, deuda, metales preciosos y divisas emergentes caen con fuerza y con un cierto desorden, señal de que los inversores venden primero y preguntan después.. Seguir leyendo
El mercado vive su peor jornada desde la guerra arancelaria con desplomes superiores al 6% en más de una decena de valores españoles
Martes negro en las plazas financieras internacionales. Lejos de recuperarse, los mercados ven agravados sus temores en la segunda sesión tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, contienda que ha derivado en una crisis petrolera cuya escala está por determinar. Un escenario que los inversores están poniendo en precio en una jornada caótica, con pérdidas en prácticamente todas las categorías de activos menos, claro está, los contratos sobre precios de la energía, disparados. Bolsas, deuda, metales preciosos y divisas emergentes caen con fuerza y un cierto desorden, señal de unos inversores que venden primero y preguntan después.. En España el Ibex 35 cede cerca del 5% en su mayor caída desde el bombardeo arancelario decretado por Donald Trump hace exactamente 11 meses, perdiendo por momentos los 17.000 puntos y con caídas en todos sus valores salvo Repsol, que sube un 1,4%. Los descensos son globales, aunque de momento más agudos en las áreas económicas más dependientes de los hidrocarburos del Golfo Pérsico: Europa y Asia. El índice Euro Stoxx 50 se desploma el 4%, el Nikkei de Japón ha retrocedido un 3%, mientras el índice Kospi de Corea del Sur se hundió un 7%. En Estados Unidos, donde el S&P 500 logró ayer sortear los números rojos, los descensos son de en torno al 1,5%.. Sin señales de una desescalada del conflicto, la preocupación por el suministro energético tiene su foco en el cierre del estrecho de Ormuz, vía marítima clave por donde pasa alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo. Funcionarios iraníes prometieron atacar cualquier barco que intentara cruzarlo, mientras Qatar mantiene cerrada la planta de gas licuado que genera el 20% de la oferta global por vía marítima. Así, el petróleo sube un 8% tras dispararse un 7,2% la víspera. El Brent, de referencia en Europa, roza los 85 dólares el barril, récord desde 2024. Por su parte, el precio del gas acelera su virulenta subida en los mercados europeos y este martes marca un alza del 25%, tras encarecerse un 40% el lunes. Casi duplica en apenas dos días y está en su récord desde 2023, 56 euros el megawatio.. De mantenerse en el tiempo, esta evolución de los precios de la energía supondrá un doble shock para las economías: más inflación y menos crecimiento. Los operadores, así, han reducido sus apuestas de un recorte de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed) de EE UU, cambiando el escenario de unos mercados ya inestables. La percepción de escasez energética se nota, incluso, en los precios de fletes de petroleros o barcos de gas licuado. La clave es la duración del conflicto, pero no hay muchos motivos para el optimismo: por un lado el secretario de Estado Marco Rubio dijo que “los golpes más duros aún están por llegar por parte del ejército estadounidense”. Y, en paraleo, Irán ha demostrado que con sus drones de unos pocos miles de euros puede mantener su jaque sobre la industria energética mundial durante semanas.. Así, los inversores venden activos de forma indiscriminada. En el Ibex 35 las mayores caídas son para Naturgy (-7%, afectada también al ajuste del precio por la colocación del 11,4% del capital por 2.791 millones), Acciona (-7,7%) y Solaria (-12%). Pero las ventas son indiscriminadas: el Banco Santander se desploma el 7,4%, Acerinox un 8,5% e IAG, en el ojo del huracán como otras aerolíneas ante el encarecimiento del crudo, pierde el 7,8%.. Cae, incluso, el precio del oro, más del un 4%, que no sirve de refugio porque en jornadas como la de hoy cualquier apuesta puede suponer un riesgo. La plata se desploma un 9%. El euro se deprecia por debajo de 1,16 dólares, mínimo desde noviembre, castigado por la dependencia energética europea, que Estados Unidos no sufre.. Las previsiones de más inflación están castigando con dureza a la deuda pública, en una combinación de elementos negativos que no se veía desde el mal llamado Día de la Liberación (la guerra arancelaria decretada por Donald Trump hace 11 meses) o de los peores momentos de la crisis de 202. El bono español a 10 años aumenta su rendimiento en 10 puntos básicos, el aelmán en ocho y el estadounidense en cinco. Esto implica más pérdidas para las carteras de deuda, pues el previo se mueve a la inversa del tipo de interés. Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad, asegura que “mientras Ormuz siga cerrado de facto, la presión sobre los mercados continuará”, ya que, explica, “este enclave, uno de los más importantes del mundo para la geopolítica, también lo es para el mundo financiero”.. Bolsas – Divisas – Deuda – Tipos de interés – Materias primas
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