Estar en casa tranquilo porque se tiene un día de descanso y empezar a escuchar martillos que retumban como si estuviesen en la propia habitación. Las obras son algo tan molesto como habitual. Las reformas muchas veces son necesarias e incluso obligadas, pero otras llegan simplemente por un cambio de propietario. Cuando una persona llega a su nueva casa quiere colocarla a su gusto o modernizarla y eso supone de manera ineludible obras.. Redistribuir la casa está permitido siempre que se tengan las licencias oportunas, pero algunos van más allá en su reestructuración. Algunos propietarios abren una venta de mayor tamaño en búsqueda de la ansiada luz del sol, añaden una puerta adicional para salir al balcón o simplemente cierran el mismo. Muchas veces se hace de manera inocente pensando que forma parte de la propia casa, pero conviene revisar a conciencia toda la normativa vigente.. ¿Puedo modificar las ventanas sin permiso de la comunidad?. Es una duda recurrente y tiene una respuesta clara en la Ley de Propiedad Horizontal, concretamente en su artículo 10.3.b., que explica lo siguiente: «La división material de los pisos o locales y sus anejos, para formar otros más reducidos e independientes, el aumento de su superficie por agregación de otros colindantes del mismo edificio o su disminución por segregación de alguna parte, la construcción de nuevas plantas y cualquier otra alteración de la estructura o fábrica del edificio, incluyendo el cerramiento de las terrazas y la modificación de la envolvente para mejorar la eficiencia energética, o de las cosas comunes».. Es un texto técnico, pero simplemente explica que todos los elementos que pertenecen a la fachada son un elemento común del edificio y no un bien privativo, lo que provoca que el dueño del piso no tenga libertad total para realizar la obra a su gusto. Eso no significa que no se pueda realizar bajo ningún concepto, pero existe un condicionante ineludible para poder llevar a cabo la reforma.. ¿Qué necesito para ampliar una ventana o hacer un cerramiento?. El mencionado artículo de la Ley de Propiedad Horizontal lo desvela: «Cuando así se haya solicitado, y de acuerdo con el régimen establecido en la legislación de ordenación territorial y urbanística, previa aprobación por la mayoría de propietarios que en cada caso proceda de acuerdo con esta Ley…». Esta última parte es la realmente importante y explica que la condición para poder llevar a cabo este tipo de reformas es tener el permiso de los vecinos.. La legislación explica que el acuerdo debe contar con el voto favorable de las tres quintas partes del total de los propietarios que, a su vez, representen las tres quintas partes de las cuotas de participación. Contando con esta mayoría y siempre que el acuerdo sea válido, se podrá realizar este tipo de obras. Los problemas vienen cuando se intentan realizar de manera individual ya que una denuncia de los vecinos puede conllevar serios problemas al dueño.. El Código Civil también lo aclara. La Ley de Propiedad Horizontal marca la forma de actuar, pero no es la única norma a tener en cuenta. Como aclara Selier Abogados, el Código Civil en su artículo 580 explica que ningún medianero puede, sin consentimiento del otro, abrir en una pared medianera ni ventana, ni hueco alguno. Se debe hacer lo siguiente para que sea legal: «El propietario de una pared que no sea medianera y que esté contigua al fondo de otro propietario, podrá abrir en la misma ventanas o huecos para recibir luces, siempre y cuando cumpla las premisas establecidas en el artículo 581 del Código Civil».. El Código Civil es complejo y también añade otros condicionantes como el siguiente: «No se pueden abrir ventanas con vistas rectas, ni balcones u otros voladizos semejantes, sobre la finca del vecino, si no hay dos metros de distancia entre la pared en que se construyan y dicha propiedad». Para evitar posibles problemas, la recomendación es consultar con expertos en la materia que conocen toda la normativa a la perfección. Una obra ilegal puede suponer un gran golpe a nivel económico y de planificación.
Es habitual que se realicen obras en las viviendas sin consultar al resto, pero la legislación española no admite dudas
Estar en casa tranquilo porque se tiene un día de descanso y empezar a escuchar martillos que retumban como si estuviesen en la propia habitación. Las obras son algo tan molesto como habitual. Las reformas muchas veces son necesarias e incluso obligadas, pero otras llegan simplemente por un cambio de propietario. Cuando una persona llega a su nueva casa quiere colocarla a su gusto o modernizarla y eso supone de manera ineludible obras.. Redistribuir la casa está permitido siempre que se tengan las licencias oportunas, pero algunos van más allá en su reestructuración. Algunos propietarios abren una venta de mayor tamaño en búsqueda de la ansiada luz del sol, añaden una puerta adicional para salir al balcón o simplemente cierran el mismo. Muchas veces se hace de manera inocente pensando que forma parte de la propia casa, pero conviene revisar a conciencia toda la normativa vigente.. ¿Puedo modificar las ventanas sin permiso de la comunidad?. Es una duda recurrente y tiene una respuesta clara en la Ley de Propiedad Horizontal, concretamente en su artículo 10.3.b., que explica lo siguiente: «La división material de los pisos o locales y sus anejos, para formar otros más reducidos e independientes, el aumento de su superficie por agregación de otros colindantes del mismo edificio o su disminución por segregación de alguna parte, la construcción de nuevas plantas y cualquier otra alteración de la estructura o fábrica del edificio, incluyendo el cerramiento de las terrazas y la modificación de la envolvente para mejorar la eficiencia energética, o de las cosas comunes».. Es un texto técnico, pero simplemente explica que todos los elementos que pertenecen a la fachada son un elemento común del edificio y no un bien privativo, lo que provoca que el dueño del piso no tenga libertad total para realizar la obra a su gusto. Eso no significa que no se pueda realizar bajo ningún concepto, pero existe un condicionante ineludible para poder llevar a cabo la reforma.. ¿Qué necesito para ampliar una ventana o hacer un cerramiento?. El mencionado artículo de la Ley de Propiedad Horizontal lo desvela: «Cuando así se haya solicitado, y de acuerdo con el régimen establecido en la legislación de ordenación territorial y urbanística, previa aprobación por la mayoría de propietarios que en cada caso proceda de acuerdo con esta Ley…». Esta última parte es la realmente importante y explica que la condición para poder llevar a cabo este tipo de reformas es tener el permiso de los vecinos.. La legislación explica que el acuerdo debe contar con el voto favorable de las tres quintas partes del total de los propietarios que, a su vez, representen las tres quintas partes de las cuotas de participación. Contando con esta mayoría y siempre que el acuerdo sea válido, se podrá realizar este tipo de obras. Los problemas vienen cuando se intentan realizar de manera individual ya que una denuncia de los vecinos puede conllevar serios problemas al dueño.. El Código Civil también lo aclara. La Ley de Propiedad Horizontal marca la forma de actuar, pero no es la única norma a tener en cuenta. Como aclara Selier Abogados, el Código Civil en su artículo 580 explica que ningún medianero puede, sin consentimiento del otro, abrir en una pared medianera ni ventana, ni hueco alguno. Se debe hacer lo siguiente para que sea legal: «El propietario de una pared que no sea medianera y que esté contigua al fondo de otro propietario, podrá abrir en la misma ventanas o huecos para recibir luces, siempre y cuando cumpla las premisas establecidas en el artículo 581 del Código Civil».. El Código Civil es complejo y también añade otros condicionantes como el siguiente: «No se pueden abrir ventanas con vistas rectas, ni balcones u otros voladizos semejantes, sobre la finca del vecino, si no hay dos metros de distancia entre la pared en que se construyan y dicha propiedad». Para evitar posibles problemas, la recomendación es consultar con expertos en la materia que conocen toda la normativa a la perfección. Una obra ilegal puede suponer un gran golpe a nivel económico y de planificación.
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