El órdago lanzado por Salvador Illa con los Presupuestos de 2026 no ha surtido, por ahora, el efecto deseado. Lejos de reabrir la negociación, Esquerra Republicana de Cataluña reafirma su negativa a sentarse a pactar las cuentas y devuelve la presión al Govern con un mensaje nítido: el PSC no ha hecho sus deberes y ha preferido proteger los intereses del PSOE antes que defender los de Cataluña.. Para ERC, el movimiento de Illa —escenificar un acuerdo con patronales y sindicatos y anunciar la presentación inminente del proyecto de ley— no es una muestra de liderazgo, sino una huida hacia adelante. Los republicanos consideran que el president ha optado por cubrirse políticamente, exhibiendo apoyos sociales, en lugar de resolver el único nudo que, a su juicio, bloquea la negociación: un compromiso claro y verificable para que la Generalitat pueda recaudar el 100% del IRPF.. La secretaria general y portavoz de ERC, Elisenda Alamany, verbalizó este lunes una advertencia que resume la posición del partido: presentar los presupuestos sin tener los votos atados es una decisión arriesgada y exclusivamente responsabilidad del Govern. A ojos de los republicanos, “pasan cosas raras” cuando se fuerza la maquinaria parlamentaria sin haber asegurado previamente la mayoría, y el PSC es plenamente consciente de ello.. El fondo del desacuerdo no es nuevo. ERC sostiene que el compromiso sobre el IRPF forma parte del pacto de investidura y que, tras más de un año y medio de conversaciones, el PSC no puede alegar sorpresa. Según su relato, las vías para avanzar están claras —una proposición de ley o modificaciones en la ley de financiación—, pero lo que falta es voluntad política y, sobre todo, implicación real de los socialistas catalanes en Madrid.. En este punto, la crítica se endurece. Para ERC, el PSC se ha limitado a ejercer de portavoz del PSOE, en lugar de actuar como un actor con «ambición nacional» propia. Los republicanos sostienen que Illa no ha querido tensar la cuerda con su partido en un momento políticamente sensible, marcado por el calendario electoral en comunidades como Andalucía. Esa prioridad, denuncian, explica la falta de avances concretos.. La reunión mantenida el viernes en Madrid entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras refuerza, según ERC, esta lectura. Alamany aseguró que de ese encuentro se desprende una conclusión incómoda para el Govern: ha sido Junqueras quien ha hecho el trabajo de presión y pedagogía con el PSOE, un papel que, insisten, debería haber asumido el president de la Generalitat. “ERC no puede hacer de Govern”, repiten, subrayando que convencer a Sánchez es responsabilidad de Illa, no del líder republicano.. Desde esta óptica, el acto con patronales y sindicatos no solo no desbloquea nada, sino que introduce un elemento de confrontación política. ERC interpreta la escenificación como un intento de trasladarles el coste de un eventual fracaso presupuestario y de presentar a los republicanos como los responsables de un bloqueo que, en su opinión, no han provocado. De ahí que hablen abiertamente de “chantaje” político.. Pese a la dureza del diagnóstico, ERC evita cerrar todas las puertas. El partido se muestra dispuesto a negociar suplementos de crédito si finalmente no hay presupuestos, aunque advierte de que esa vía solo permitiría gestionar una Cataluña “en servicios mínimos”. Para los republicanos, aceptar esa salida no equivale a renunciar a la ambición nacional, sino a evitar un colapso mientras el PSC decide si quiere asumir plenamente el liderazgo que le corresponde.. En definitiva, la posición de ERC es que quien renuncia a los presupuestos no es Esquerra, sino un Govern que incumple los acuerdos firmados y se refugia en discursos que consideran vacíos. La disyuntiva, según su relato, es clara: o el PSC actúa como un partido al servicio de Cataluña y arranca compromisos reales en Madrid, o seguirá encallado un proceso presupuestario que Illa ha decidido activar sin red parlamentaria.
Los republicanos reprochan al president que priorice los intereses del PSOE y el calendario electoral sobre el pacto del IRPF.
El órdago lanzado por Salvador Illa con los Presupuestos de 2026 no ha surtido, por ahora, el efecto deseado. Lejos de reabrir la negociación, Esquerra Republicana de Cataluña reafirma su negativa a sentarse a pactar las cuentas y devuelve la presión al Govern con un mensaje nítido: el PSC no ha hecho sus deberes y ha preferido proteger los intereses del PSOE antes que defender los de Cataluña.. Para ERC, el movimiento de Illa —escenificar un acuerdo con patronales y sindicatos y anunciar la presentación inminente del proyecto de ley— no es una muestra de liderazgo, sino una huida hacia adelante. Los republicanos consideran que el president ha optado por cubrirse políticamente, exhibiendo apoyos sociales, en lugar de resolver el único nudo que, a su juicio, bloquea la negociación: un compromiso claro y verificable para que la Generalitat pueda recaudar el 100% del IRPF.. La secretaria general y portavoz de ERC, Elisenda Alamany, verbalizó este lunes una advertencia que resume la posición del partido: presentar los presupuestos sin tener los votos atados es una decisión arriesgada y exclusivamente responsabilidad del Govern. A ojos de los republicanos, “pasan cosas raras” cuando se fuerza la maquinaria parlamentaria sin haber asegurado previamente la mayoría, y el PSC es plenamente consciente de ello.. El fondo del desacuerdo no es nuevo. ERC sostiene que el compromiso sobre el IRPF forma parte del pacto de investidura y que, tras más de un año y medio de conversaciones, el PSC no puede alegar sorpresa. Según su relato, las vías para avanzar están claras —una proposición de ley o modificaciones en la ley de financiación—, pero lo que falta es voluntad política y, sobre todo, implicación real de los socialistas catalanes en Madrid.. En este punto, la crítica se endurece. Para ERC, el PSC se ha limitado a ejercer de portavoz del PSOE, en lugar de actuar como un actor con «ambición nacional» propia. Los republicanos sostienen que Illa no ha querido tensar la cuerda con su partido en un momento políticamente sensible, marcado por el calendario electoral en comunidades como Andalucía. Esa prioridad, denuncian, explica la falta de avances concretos.. La reunión mantenida el viernes en Madrid entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras refuerza, según ERC, esta lectura. Alamany aseguró que de ese encuentro se desprende una conclusión incómoda para el Govern: ha sido Junqueras quien ha hecho el trabajo de presión y pedagogía con el PSOE, un papel que, insisten, debería haber asumido el president de la Generalitat. “ERC no puede hacer de Govern”, repiten, subrayando que convencer a Sánchez es responsabilidad de Illa, no del líder republicano.. Desde esta óptica, el acto con patronales y sindicatos no solo no desbloquea nada, sino que introduce un elemento de confrontación política. ERC interpreta la escenificación como un intento de trasladarles el coste de un eventual fracaso presupuestario y de presentar a los republicanos como los responsables de un bloqueo que, en su opinión, no han provocado. De ahí que hablen abiertamente de “chantaje” político.. Pese a la dureza del diagnóstico, ERC evita cerrar todas las puertas. El partido se muestra dispuesto a negociar suplementos de crédito si finalmente no hay presupuestos, aunque advierte de que esa vía solo permitiría gestionar una Cataluña “en servicios mínimos”. Para los republicanos, aceptar esa salida no equivale a renunciar a la ambición nacional, sino a evitar un colapso mientras el PSC decide si quiere asumir plenamente el liderazgo que le corresponde.. En definitiva, la posición de ERC es que quien renuncia a los presupuestos no es Esquerra, sino un Govern que incumple los acuerdos firmados y se refugia en discursos que consideran vacíos. La disyuntiva, según su relato, es clara: o el PSC actúa como un partido al servicio de Cataluña y arranca compromisos reales en Madrid, o seguirá encallado un proceso presupuestario que Illa ha decidido activar sin red parlamentaria.
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