Bien podría ser un espejismo, pero por ello no deja de ser llamativo. Parece que ha hecho falta una sucesión de desgracias sin precedentes en Andalucía para que nuestros representantes políticos puedan debatir de forma sosegada y constructiva, pero visto el panorama en otros escenarios similares de nuestro país, mejor tarde que nunca. Ya tras el terrible accidente de Adamuz fue noticia escuchar a José Ignacio García, diputado de Adelante Andalucía, felicitar al consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, por el trabajo de su Gobierno en la tragedia. Ahora, el infame tren de borrascas que ha sacudido el sur peninsular con inundaciones inauditas, ha llevado al Partido Socialista de Andalucía a ponerse «a disposición» de Juanma Moreno en la reconstrucción, según dijo su portavoz, María Márquez, durante la primera sesión de control en el Parlamento andaluz en este 2026.. «Cuenta con los socialistas andaluces, y donde estamos representados en las instituciones, para acompañarlo en la recuperación que merece y que necesita Andalucía de manera urgente», afirmó Márquez desde su tribuna. Ahora hay que comprobar cuánto dura este tono constructivo, pero es de celebrar que al menos la predisposición inicial sea esa, algo que el propio Moreno demandó en su intervención, cuando, tras felicitar al conjunto del pueblo andaluz por su comportamiento durante el temporal, ha abogado porque los políticos «estén a la altura». «Tenemos la obligación moral y política de estar en línea con ellos y a la altura de lo que se nos exige», señaló el presidente de la Junta, quien se mostró convencido de que este nuevo periodo de sesiones se traducirá en «más acuerdos». Moreno exigió darles a los andaluces la posibilidad de que «se fijen en nosotros» y que «nos dejemos de tanta bronca y tanta discusión», algo que, según explicó, ha percibido de ellos durante la gestión realizada en los últimos meses a raíz de las dos catástrofes sufridas por la comunidad.. El propio Moreno recordó la actitud que su Administración ha tenido con el Gobierno nacional durante las sucesivas crisis, que calificó de «lealtad institucional», algo que han reconocido propios y extraños dentro y fuera de Andalucía. «Los andaluces quieren otra forma de gobierno, otro estilo político, quieren más diálogo», recalcó el presidente de la Junta, quien insistió en que los grupos parlamentarios tienen una oportunidad de demostrar a los andaluces «que esta Cámara no es igual que las otras cámaras».. El ejemplo al que pueden acudir los principales partidos de la Cámara lo tienen en sus propias filas: la impecable colaboración entre Carlos Javier García Ramírez, alcalde socialista de Grazalema, y María Paz Fernández Lobato, regidora popular de Ronda, cuyos pueblos han dado un ejemplo de serenidad y solidaridad a la altura del entendimiento institucional entre ayuntamientos de distinto signo político. Porque la política que importa está por encima de consignas partidistas, o debería. Tanto Moreno como Márquez mencionaron este ejemplo de buenas prácticas en sus respectivas intervenciones, antes de apelar a las buenas intenciones de cooperación y colaboración anunciadas, que ahora tienen que hacerse realidad.. «No perdamos la unidad, señora Márquez, que esta situación que estamos viviendo nos sirva para aprender, para empujar todos en una misma dirección. Espero que lo podamos conseguir en estos meses que nos quedan de recuperación de Andalucía, demostrando un ejemplo de que se puede hacer una política distinta», pidió el presidente andaluz a quien otrora fuera su feroz opositora en ausencia de Montero.
La primera sesión de control en el Parlamento andaluz tuvo un tono conciliador entre Gobierno y oposición para relajar posturas y afrontar la reconstrucción juntos
Bien podría ser un espejismo, pero por ello no deja de ser llamativo. Parece que ha hecho falta una sucesión de desgracias sin precedentes en Andalucía para que nuestros representantes políticos puedan debatir de forma sosegada y constructiva, pero visto el panorama en otros escenarios similares de nuestro país, mejor tarde que nunca. Ya tras el terrible accidente de Adamuz fue noticia escuchar a José Ignacio García, diputado de Adelante Andalucía, felicitar al consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, por el trabajo de su Gobierno en la tragedia. Ahora, el infame tren de borrascas que ha sacudido el sur peninsular con inundaciones inauditas, ha llevado al Partido Socialista de Andalucía a ponerse «a disposición» de Juanma Moreno en la reconstrucción, según dijo su portavoz, María Márquez, durante la primera sesión de control en el Parlamento andaluz en este 2026.. «Cuenta con los socialistas andaluces, y donde estamos representados en las instituciones, para acompañarlo en la recuperación que merece y que necesita Andalucía de manera urgente», afirmó Márquez desde su tribuna. Ahora hay que comprobar cuánto dura este tono constructivo, pero es de celebrar que al menos la predisposición inicial sea esa, algo que el propio Moreno demandó en su intervención, cuando, tras felicitar al conjunto del pueblo andaluz por su comportamiento durante el temporal, ha abogado porque los políticos «estén a la altura». «Tenemos la obligación moral y política de estar en línea con ellos y a la altura de lo que se nos exige», señaló el presidente de la Junta, quien se mostró convencido de que este nuevo periodo de sesiones se traducirá en «más acuerdos». Moreno exigió darles a los andaluces la posibilidad de que «se fijen en nosotros» y que «nos dejemos de tanta bronca y tanta discusión», algo que, según explicó, ha percibido de ellos durante la gestión realizada en los últimos meses a raíz de las dos catástrofes sufridas por la comunidad.. El propio Moreno recordó la actitud que su Administración ha tenido con el Gobierno nacional durante las sucesivas crisis, que calificó de «lealtad institucional», algo que han reconocido propios y extraños dentro y fuera de Andalucía. «Los andaluces quieren otra forma de gobierno, otro estilo político, quieren más diálogo», recalcó el presidente de la Junta, quien insistió en que los grupos parlamentarios tienen una oportunidad de demostrar a los andaluces «que esta Cámara no es igual que las otras cámaras».. El ejemplo al que pueden acudir los principales partidos de la Cámara lo tienen en sus propias filas: la impecable colaboración entre Carlos Javier García Ramírez, alcalde socialista de Grazalema, y María Paz Fernández Lobato, regidora popular de Ronda, cuyos pueblos han dado un ejemplo de serenidad y solidaridad a la altura del entendimiento institucional entre ayuntamientos de distinto signo político. Porque la política que importa está por encima de consignas partidistas, o debería. Tanto Moreno como Márquez mencionaron este ejemplo de buenas prácticas en sus respectivas intervenciones, antes de apelar a las buenas intenciones de cooperación y colaboración anunciadas, que ahora tienen que hacerse realidad.. «No perdamos la unidad, señora Márquez, que esta situación que estamos viviendo nos sirva para aprender, para empujar todos en una misma dirección. Espero que lo podamos conseguir en estos meses que nos quedan de recuperación de Andalucía, demostrando un ejemplo de que se puede hacer una política distinta», pidió el presidente andaluz a quien otrora fuera su feroz opositora en ausencia de Montero.
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