El aristócrata Álvaro de Marichalar, excuñado de la infanta Elena, fue el invitado de la última emisión de Y ahora Sonsoles, donde charló largo y tendido con la presentadora, Sonsoles Ónega. Eso sí, no fue una charla ni cómoda ni relajada, pues las formas y opiniones de Marichalar hicieron saltar a Ónega en más de una ocasión.. Marichalar evitó en primer lugar dio vueltas antes de hablar del rey emérito, un término que le parece una «cursilada», pues en su opinión debería ser llamado «Rey Padre».. Tras insistir la presentadora, dijo: «Es una pena porque se ha traicionado. Su aportación a España fue muy positiva y ejemplar, pero a nivel personal se ha equivocado. Ha perdido su grandeza».. Según Marichalar, un rey no puede equivocarse, como tampoco «un padre o madre de familia, porque tienen que dar ejemplo». «No me extraña que no hayas sido padre porque es que das pavor. Hay flexibilidad, hay que ser indulgente con el error», le replicaba Sonsoles Ónega.. Según marichalar la sociedad está «completamente perdida porque se ha perdido el rumbo de lo que está bien y de lo qué esta mal y no hay medias tintas. O blanco o negro. ¡O Dios o el Diablo! Y se acabó», sentenciaba.. Ahí Ónega y Marichalar se enzarzaron en si hay o no matices o indulgencia, hasta que la presentadora se cansó de que Marichalar divagara: «Si te crees que no me vas a contestar a la pregunta del rey voy a seguir avanzando, porque nos quedamos sin tiempo».. Pero el mayor encontronazo llegó cuando Marichalar comenzó a criticar a la reina Letizia, que es, además, amiga de la presentadora. «Un cuñado del rey, o un yerno del rey, no tiene que decir nada, nunca, en ningún momento, a nadie. Mi hermano (Jaime de Marichalar) no ha dicho nunca nada, su deber es estar callado», decía Álvaro, que después iba más allá.. «Igual que la Reina consorte. Está muy bien cuando está callada, pero cuando habla se pasa tres pueblos porque no debe hablar. La constitución no le deja que hable, no es su papel. Su papel es ser consorte, no tiene que dar opiniones de nada», decía Marichalar, malinterpretando el papel de Letizia y lo que dice la Constitución.. «Lo que quieres es que la Reina no abra la boca en su vida y eso no va a ser». «Pero vamos a ver… este señor dice unas cosas muy…». «La reina tiene un papel de representación», le recordaba Sonsoles su invitado.
La tensa entrevista de Sonsoles Ónega a Álvaro de Marichalar: «Das pavor… ¿usted donde cree que está sentado?»
20MINUTOS.ES – Televisión
El aristócrata Álvaro de Marichalar, excuñado de la infanta Elena, fue el invitado de la última emisión de Y ahora Sonsoles, donde charló largo y tendido con la presentadora, Sonsoles Ónega. Eso sí, no fue una charla ni cómoda ni relajada, pues las formas y opiniones de Marichalar hicieron saltar a Ónega en más de una ocasión.. Marichalar evitó en primer lugar dio vueltas antes de hablar del rey emérito, un término que le parece una «cursilada», pues en su opinión debería ser llamado «Rey Padre».. Tras insistir la presentadora, dijo: «Es una pena porque se ha traicionado. Su aportación a España fue muy positiva y ejemplar, pero a nivel personal se ha equivocado. Ha perdido su grandeza».. Según Marichalar, un rey no puede equivocarse, como tampoco «un padre o madre de familia, porque tienen que dar ejemplo». «No me extraña que no hayas sido padre porque es que das pavor. Hay flexibilidad, hay que ser indulgente con el error», le replicaba Sonsoles Ónega.. Según marichalar la sociedad está «completamente perdida porque se ha perdido el rumbo de lo que está bien y de lo qué esta mal y no hay medias tintas. O blanco o negro. ¡O Dios o el Diablo! Y se acabó», sentenciaba.. Ahí Ónega y Marichalar se enzarzaron en si hay o no matices o indulgencia, hasta que la presentadora se cansó de que Marichalar divagara: «Si te crees que no me vas a contestar a la pregunta del rey voy a seguir avanzando, porque nos quedamos sin tiempo».. Pero el mayor encontronazo llegó cuando Marichalar comenzó a criticar a la reina Letizia, que es, además, amiga de la presentadora. «Un cuñado del rey, o un yerno del rey, no tiene que decir nada, nunca, en ningún momento, a nadie. Mi hermano (Jaime de Marichalar) no ha dicho nunca nada, su deber es estar callado», decía Álvaro, que después iba más allá.. «Igual que la Reina consorte. Está muy bien cuando está callada, pero cuando habla se pasa tres pueblos porque no debe hablar. La constitución no le deja que hable, no es su papel. Su papel es ser consorte, no tiene que dar opiniones de nada», decía Marichalar, malinterpretando el papel de Letizia y lo que dice la Constitución.. «Lo que quieres es que la Reina no abra la boca en su vida y eso no va a ser». «Pero vamos a ver… este señor dice unas cosas muy…». «La reina tiene un papel de representación», le recordaba Sonsoles su invitado.
