En la memoria musical de toda una generación hay pocas rimas tan pegadizas como Comer, comer. Esa canción festiva, que muchos tararearon en su infancia, tiene detrás un fenómeno muy concreto: la película y proyecto musical Chispita y sus Gorilas, una cinta de 1982 protagonizada por una pequeña cantante conocida popularmente como Chispita.. Aunque hoy el nombre puede sonar a anécdota retro, para quienes crecieron en España en los primeros 80 fue un icono infantil que se colaba en fiestas, verbenas y, sobre todo, en la televisión.. En la película, la niña formaba un grupo musical con dos compañeros, que fueron interpretados por los actores infantiles Miguel Joven y Miguel Ángel Valero, muy conocidos por interpretar a Tito y Piraña, respectivamente, en Verano azul, de TVE. El trío actuaba bajo el nombre artístico que daba título a la pieza: Chispita y sus Gorilas.. El tema más recordado del film fue Comer, comer, que se convirtió prácticamente en un himno de la infancia de los niños españoles de entonces al escucharla en programas de variedades, discos, casetes y, finalmente, en todos los hogares, especialmente en las cocinas.. La identidad real de Chispita era Macarena Camacho, una pequeña sevillana que fue seleccionada como protagonista de la película y la faceta musical que llevaba asociada.. Tras el éxito pasajero de Chispita y sus Gorilas y del disco que incluía Comer, comer, la carrera artística de Camacho no prosperó como la de otros niños artistas de la época. Según algunas crónicas, terminó abandonando el mundo del espectáculo pocos años después de la experiencia infantil.. En una aparición en el programa ¿Qué pasó con…? de Canal Sur en 1996, ya adulta, la exactriz explicaba que razones personales y familiares motivaron su retirada del estrellato infantil y que, en aquel momento, trabajaba fuera del mundo artístico, llevando una vida completamente ajena al brillo de la fama efímera de los 80.. Aunque hace años que ya no tiene presencia mediática pública ni musical actual, el recuerdo de Chispita, especialmente por Comer, comer, sigue siendo una pieza de la cultura pop de la España de los 80 y un recuerdo de infancia para toda una generación; una de esas melodías que resurgen, de tanto en tanto, con nostalgia.
En la memoria musical de toda una generación hay pocas rimas tan pegadizas como Comer, comer. Esa canción festiva, que muchos tararearon en su infancia, tiene detrás un fenómeno muy concreto: la película y proyecto musical Chispita y sus Gorilas, una cinta de 1982 protagonizada por una pequeña cantante conocida popularmente como Chispita.. Aunque hoy el nombre puede sonar a anécdota retro, para quienes crecieron en España en los primeros 80 fue un icono infantil que se colaba en fiestas, verbenas y, sobre todo, en la televisión.. En la película, la niña formaba un grupo musical con dos compañeros, que fueron interpretados por los actores infantiles Miguel Joven y Miguel Ángel Valero, muy conocidos por interpretar a Tito y Piraña, respectivamente, en Verano azul, de TVE. El trío actuaba bajo el nombre artístico que daba título a la pieza: Chispita y sus Gorilas.. El tema más recordado del film fue Comer, comer, que se convirtió prácticamente en un himno de la infancia de los niños españoles de entonces al escucharla en programas de variedades, discos, casetes y, finalmente, en todos los hogares, especialmente en las cocinas.. La identidad real de Chispita era Macarena Camacho, una pequeña sevillana que fue seleccionada como protagonista de la película y la faceta musical que llevaba asociada.. Tras el éxito pasajero de Chispita y sus Gorilas y del disco que incluía Comer, comer, la carrera artística de Camacho no prosperó como la de otros niños artistas de la época. Según algunas crónicas, terminó abandonando el mundo del espectáculo pocos años después de la experiencia infantil.. En una aparición en el programa ¿Qué pasó con…? de Canal Sur en 1996, ya adulta, la exactriz explicaba que razones personales y familiares motivaron su retirada del estrellato infantil y que, en aquel momento, trabajaba fuera del mundo artístico, llevando una vida completamente ajena al brillo de la fama efímera de los 80.. Aunque hace años que ya no tiene presencia mediática pública ni musical actual, el recuerdo de Chispita, especialmente por Comer, comer, sigue siendo una pieza de la cultura pop de la España de los 80 y un recuerdo de infancia para toda una generación; una de esas melodías que resurgen, de tanto en tanto, con nostalgia.
