Situado en la provincia de Guadalajara, a escasos 90 minutos por carretera desde la capital, Brisas Lagoon Villas ha sabido abrirse paso como una alternativa de alojamiento poco habitual en la Alcarria. El proyecto está dotado de dos cabañas de inspiración nórdica levantadas a orillas del embalse de Entrepeñas, en el término municipal de Pareja. Bajo los nombres de Villa Sabina y Villa Encina, el complejo apuesta por una arquitectura sobria y actual, pensada para integrarse en un enclave natural dominado por el agua y el paisaje abierto.. Con una clara referencia a los chalets que rodean los lagos italianos de Como y Garda, se reflejan unas villas pensadas para una amplia variedad de estancias. El proyecto admite tanto escapadas íntimas como reuniones de grupos más numerosos, con una capacidad máxima para ocho huéspedes. La arquitectura recurre a materiales naturales, como la madera o la piedra, para dar forma a interiores amplios, bien iluminados y orientados al exterior, donde las vistas al lago se integran como un elemento central del conjunto.. La apuesta medioambiental es el punto álgido de todo el proyecto. Las cabañas han sido diseñadas conforme a los exigentes estándares Passive House, un modelo constructivo que permite reducir hasta en un 90 % la huella de carbono. A ello se suma un sistema de aislamiento de alta eficiencia y la elección de materiales naturales, claves para mantener una temperatura interior constante y limitar al máximo la demanda energética, tanto en invierno como en verano.. Villas para entre dos y ocho personas. El embalse de Entrepeñas marca el ritmo de la experiencia en Brisas Lagoon Villas. Gran parte de la oferta de ocio se desarrolla en torno a sus aguas, como por ejemplo alquilar un barco privado con patrón por 180 euros la hora o practicar distintas modalidades deportivas. A escasa distancia del complejo, el club Orillas Alocén completa la propuesta con actividades como wakesurf, paddle surf o pesca, dirigidas a quienes buscan una estancia activa ligada al entorno.. El entorno natural de la Alcarria añade un atractivo adicional para quienes buscan contacto directo con el paisaje. Los alrededores ofrecen rutas de senderismo que discurren entre encinas y sabinas, repletas de miradores desde los que prima el paisaje lacustre. En este sentido, la caída del sol y la ausencia de contaminación visible para el ojo humano transforma el cielo nocturno en un escenario privilegiado para mirar las estrellas justo antes de irse a dormir.. La propuesta de alojamiento se basa en dos villas con diferentes características. Por un lado está Villa Sabina, una versión estándar capacitada para acoger entre dos y ocho personas; cuenta con cuatro habitaciones y dos baños completos y, además, tiene una bañera privada orientada al pantano, concebida como uno de los espacios más destacados de la vivienda.. Por otro lado, Villa Encina corresponde a la categoría superior y ofrece una capacidad más reducida, pensada para grupos de dos a seis huéspedes. Su interior apuesta por una atmósfera más íntima y cálida, manteniendo la estética nórdica del conjunto, pero con un diseño más recogido y envolvente.. Las tarifas parten de los 440 euros por noche en el caso de Villa Sabina y de 316 euros en Villa Encina. A estos importes se pueden añadir distintos servicios complementarios, como la posibilidad de alojarse con mascota por un suplemento de 10 euros por noche o la incorporación de una plaza adicional en sofá cama, disponible por 20 euros la noche.
La propuesta de alojamiento se basa en dos villas con diferentes características
Situado en la provincia de Guadalajara, a escasos 90 minutos por carretera desde la capital, Brisas Lagoon Villas ha sabido abrirse paso como una alternativa de alojamiento poco habitual en la Alcarria. El proyecto está dotado de dos cabañas de inspiración nórdica levantadas a orillas del embalse de Entrepeñas, en el término municipal de Pareja. Bajo los nombres de Villa Sabina y Villa Encina, el complejo apuesta por una arquitectura sobria y actual, pensada para integrarse en un enclave natural dominado por el agua y el paisaje abierto.. Con una clara referencia a los chalets que rodean los lagos italianos de Como y Garda, se reflejan unas villas pensadas para una amplia variedad de estancias. El proyecto admite tanto escapadas íntimas como reuniones de grupos más numerosos, con una capacidad máxima para ocho huéspedes. La arquitectura recurre a materiales naturales, como la madera o la piedra, para dar forma a interiores amplios, bien iluminados y orientados al exterior, donde las vistas al lago se integran como un elemento central del conjunto.. La apuesta medioambiental es el punto álgido de todo el proyecto. Las cabañas han sido diseñadas conforme a los exigentes estándares Passive House, un modelo constructivo que permite reducir hasta en un 90 % la huella de carbono. A ello se suma un sistema de aislamiento de alta eficiencia y la elección de materiales naturales, claves para mantener una temperatura interior constante y limitar al máximo la demanda energética, tanto en invierno como en verano.. El embalse de Entrepeñas marca el ritmo de la experiencia en Brisas Lagoon Villas. Gran parte de la oferta de ocio se desarrolla en torno a sus aguas, como por ejemplo alquilar un barco privado con patrón por 180 euros la hora o practicar distintas modalidades deportivas. A escasa distancia del complejo, el club Orillas Alocén completa la propuesta con actividades como wakesurf, paddle surf o pesca, dirigidas a quienes buscan una estancia activa ligada al entorno.. El entorno natural de la Alcarria añade un atractivo adicional para quienes buscan contacto directo con el paisaje. Los alrededores ofrecen rutas de senderismo que discurren entre encinas y sabinas, repletas de miradores desde los que prima el paisaje lacustre. En este sentido, la caída del sol y la ausencia de contaminación visible para el ojo humano transforma el cielo nocturno en un escenario privilegiado para mirar las estrellas justo antes de irse a dormir.. La propuesta de alojamiento se basa en dos villas con diferentes características. Por un lado está Villa Sabina, una versión estándar capacitada para acoger entre dos y ocho personas; cuenta con cuatro habitaciones y dos baños completos y, además, tiene una bañera privada orientada al pantano, concebida como uno de los espacios más destacados de la vivienda.. Por otro lado, Villa Encina corresponde a la categoría superior y ofrece una capacidad más reducida, pensada para grupos de dos a seis huéspedes. Su interior apuesta por una atmósfera más íntima y cálida, manteniendo la estética nórdica del conjunto, pero con un diseño más recogido y envolvente.. Las tarifas parten de los 440 euros por noche en el caso de Villa Sabina y de 316 euros en Villa Encina. A estos importes se pueden añadir distintos servicios complementarios, como la posibilidad de alojarse con mascota por un suplemento de 10 euros por noche o la incorporación de una plaza adicional en sofá cama, disponible por 20 euros la noche.
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