Albert Dalmau ha situado en su comparecencia en el Parlament por la crisis ferroviaria derivada del accidente de Gelida el traspaso de Rodalies y el autogobierno en el centro de la solución. El presidente en funciones ha sostenido que “gobernar los trenes desde Cataluña tiene que ser la verdadera hoja de ruta” y ha defendido que el traspaso “ya no es una opción, sino una necesidad”, al considerar que los últimos acontecimientos han demostrado de forma palmaria las limitaciones del actual modelo de gestión. Según Dalmau, Cataluña debe poder “decidir y ejecutar” sobre una infraestructura clave para el día a día de los ciudadanos, en un camino que, ha advertido, “no tiene marcha atrás” y que se ha demostrado «más urgente y más necesario que nunca».. En esta línea, ha reivindicado la constitución de la empresa mixta de Rodalies, con presidencia catalana y mayoría en el consejo de administración, como el primer paso hacia una titularidad plena por parte de la Generalitat. Dalmau ha hablado de un “cambio de rumbo” tras décadas de parálisis y ha asegurado que, por primera vez, existe “un plan, una hoja de ruta y un Govern determinado a llevarlo a cabo”. A su juicio, la crisis ha reforzado la urgencia de los acuerdos políticos e institucionales en torno al traspaso, que ha vinculado directamente con el ejercicio del autogobierno.. Más allá del marco político, Dalmau ha trazado un diagnóstico severo del estado de la red ferroviaria catalana. Ha identificado tres grandes problemas estructurales que, en su opinión, explican el colapso recurrente de Rodalies: unas vías envejecidas, unos trenes antiguos y un sistema de gestión obsoleto. “Tenemos las vías y los trenes más antiguos de España”, ha afirmado, señalando que las deficiencias “vienen de lejos” y que las incidencias recientes no son un fenómeno nuevo, sino la expresión de una vulnerabilidad acumulada durante años.. El presidente en funciones ha puesto el acento en la falta histórica de inversiones en la red convencional, recordando que en los últimos años Adif destinó solo un 11% de sus recursos a este ámbito, frente al 89% invertido en alta velocidad. Frente a esta situación, ha defendido el Plan de Rodalies, cuya actualización prevé más de 8.000 millones de euros en inversiones, la renovación de infraestructuras y la incorporación progresiva de más de 110 trenes nuevos. También ha reconocido que parte de las afectaciones actuales se deben a obras y desdoblamientos de vías, que considera imprescindibles para revertir el deterioro del sistema. Aunque, sin embargo, el accidente y los siguientes desprendimientos se deben a las condiciones meteorológicas que han azotado a Cataluña en las últimas semanas.. Por otro lado, Dalmau ha combinado la autocrítica con la reivindicación de la gestión del Govern durante la crisis. Ha admitido fallos, especialmente en la comunicación a los usuarios tras la paralización del servicio después del accidente, y ha pedido disculpas “por los perjuicios sufridos” y por los efectos de “un sistema que no está a la altura”. Sin embargo, también ha sacado pecho de las decisiones adoptadas, subrayando que, aunque fueron “dolorosas”, resultaron necesarias y eficaces.. Según ha explicado, el Govern actuó guiado por dos criterios irrenunciables: garantizar la movilidad y, sobre todo, la seguridad de los ciudadanos. En este sentido, ha defendido la suspensión total del servicio durante el fin de semana para forzar una inspección exhaustiva de la red, una decisión que permitió identificar hasta 23 puntos críticos, hoy 29. Ha recordado, además, que se habilitaron servicios alternativos de autobuses, se recomendó el teletrabajo y se adoptaron medidas excepcionales para minimizar el impacto en los usuarios.. En paralelo, el presidente en funciones ha remarcado que la Generalitat “ha dado la cara” incluso cuando las competencias no eran estrictamente propias, algo que ha vinculado directamente a su concepción del autogobierno. Ha asegurado que el Govern no solo ha exigido soluciones, sino también responsabilidades a Renfe y Adif, y ha sido tajante al afirmar que Renfe “no puede olvidar nunca” que debe actuar siguiendo las directrices del Govern de Cataluña. Entre las medidas adoptadas, ha destacado la gratuidad de Rodalies durante un mes y el refuerzo de la información a los usuarios, con la incorporación de nuevos informadores por parte de Renfe y de la propia Generalitat, con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona.. Finalmente, Dalmau ha cerrado su comparecencia con un mensaje de reconocimiento a la consellera de Territori, Sílvia Paneque, y al conjunto del Govern implicado en la gestión de la crisis. Ha valorado especialmente que se hayan tomado “decisiones valientes” en un escenario sin precedentes y ha tendido la mano a los ciudadanos más desconfiados, apelando a un “gran acuerdo de país” para afrontar un proceso que, ha advertido, no será ni rápido ni sencillo y que no admite “soluciones mágicas”.
El presidente en funciones, Albert Dalmau, ha relacionado en el Parlament la solución de la crisis ferroviaria con el «autogobierno» de Cataluña
Albert Dalmau ha situado en su comparecencia en el Parlament por la crisis ferroviaria derivada del accidente de Gelida el traspaso de Rodalies y el autogobierno en el centro de la solución. El presidente en funciones ha sostenido que “gobernar los trenes desde Cataluña tiene que ser la verdadera hoja de ruta” y ha defendido que el traspaso “ya no es una opción, sino una necesidad”, al considerar que los últimos acontecimientos han demostrado de forma palmaria las limitaciones del actual modelo de gestión. Según Dalmau, Cataluña debe poder “decidir y ejecutar” sobre una infraestructura clave para el día a día de los ciudadanos, en un camino que, ha advertido, “no tiene marcha atrás” y que se ha demostrado «más urgente y más necesario que nunca».. En esta línea, ha reivindicado la constitución de la empresa mixta de Rodalies, con presidencia catalana y mayoría en el consejo de administración, como el primer paso hacia una titularidad plena por parte de la Generalitat. Dalmau ha hablado de un “cambio de rumbo” tras décadas de parálisis y ha asegurado que, por primera vez, existe “un plan, una hoja de ruta y un Govern determinado a llevarlo a cabo”. A su juicio, la crisis ha reforzado la urgencia de los acuerdos políticos e institucionales en torno al traspaso, que ha vinculado directamente con el ejercicio del autogobierno.. Más allá del marco político, Dalmau ha trazado un diagnóstico severo del estado de la red ferroviaria catalana. Ha identificado tres grandes problemas estructurales que, en su opinión, explican el colapso recurrente de Rodalies: unas vías envejecidas, unos trenes antiguos y un sistema de gestión obsoleto. “Tenemos las vías y los trenes más antiguos de España”, ha afirmado, señalando que las deficiencias “vienen de lejos” y que las incidencias recientes no son un fenómeno nuevo, sino la expresión de una vulnerabilidad acumulada durante años.. El presidente en funciones ha puesto el acento en la falta histórica de inversiones en la red convencional, recordando que en los últimos años Adif destinó solo un 11% de sus recursos a este ámbito, frente al 89% invertido en alta velocidad. Frente a esta situación, ha defendido el Plan de Rodalies, cuya actualización prevé más de 8.000 millones de euros en inversiones, la renovación de infraestructuras y la incorporación progresiva de más de 110 trenes nuevos. También ha reconocido que parte de las afectaciones actuales se deben a obras y desdoblamientos de vías, que considera imprescindibles para revertir el deterioro del sistema. Aunque, sin embargo, el accidente y los siguientes desprendimientos se deben a las condiciones meteorológicas que han azotado a Cataluña en las últimas semanas.. Por otro lado, Dalmau ha combinado la autocrítica con la reivindicación de la gestión del Govern durante la crisis. Ha admitido fallos, especialmente en la comunicación a los usuarios tras la paralización del servicio después del accidente, y ha pedido disculpas “por los perjuicios sufridos” y por los efectos de “un sistema que no está a la altura”. Sin embargo, también ha sacado pecho de las decisiones adoptadas, subrayando que, aunque fueron “dolorosas”, resultaron necesarias y eficaces.. Según ha explicado, el Govern actuó guiado por dos criterios irrenunciables: garantizar la movilidad y, sobre todo, la seguridad de los ciudadanos. En este sentido, ha defendido la suspensión total del servicio durante el fin de semana para forzar una inspección exhaustiva de la red, una decisión que permitió identificar hasta 23 puntos críticos, hoy 29. Ha recordado, además, que se habilitaron servicios alternativos de autobuses, se recomendó el teletrabajo y se adoptaron medidas excepcionales para minimizar el impacto en los usuarios.. En paralelo, el presidente en funciones ha remarcado que la Generalitat “ha dado la cara” incluso cuando las competencias no eran estrictamente propias, algo que ha vinculado directamente a su concepción del autogobierno. Ha asegurado que el Govern no solo ha exigido soluciones, sino también responsabilidades a Renfe y Adif, y ha sido tajante al afirmar que Renfe “no puede olvidar nunca” que debe actuar siguiendo las directrices del Govern de Cataluña. Entre las medidas adoptadas, ha destacado la gratuidad de Rodalies durante un mes y el refuerzo de la información a los usuarios, con la incorporación de nuevos informadores por parte de Renfe y de la propia Generalitat, con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona.. Finalmente, Dalmau ha cerrado su comparecencia con un mensaje de reconocimiento a la consellera de Territori, Sílvia Paneque, y al conjunto del Govern implicado en la gestión de la crisis. Ha valorado especialmente que se hayan tomado “decisiones valientes” en un escenario sin precedentes y ha tendido la mano a los ciudadanos más desconfiados, apelando a un “gran acuerdo de país” para afrontar un proceso que, ha advertido, no será ni rápido ni sencillo y que no admite “soluciones mágicas”.
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