Las provincias de Palencia y Zamora están considerada como cunas del Románico, un estilo arquitectónico que surgió en la región francesa de Borgoña, a finales del siglo X como una forma de construir de la Orden Benedictina que tiene su casa madre en la abadía de Cluny (Francia).. El románico está considerado como el primer arte cristiano e internacional que aunó tendencias de los estilos anteriores Media (romano, prerrománico, bizantino, germánico y árabe) creando finalmente un una tipología artística coherente y con un lenguaje específico.. De hecho, en tierras palentinas se encuentran el mayor número de monumentos románicos de Europa. Son muchos los ejemplos, como el que se encuentra en la localidad palentina de Frómista, en pleno Camino de Santiago, y su iglesia de San Martín de Tours, declarada Bien de Interés Cultural (BIC). En Carrión de los Condes se encuentran la iglesia de Santa María de las Victorias y del Camino, también BIC y románica, construida en el siglo XII con reformas posteriores, donde sobresale su bella portada con la Adoración de los Reyes Magos, y el Monasterio de San Zoilo (B.I.C.), construido en el siglo X, que conserva una portada románica del siglo XI, que da paso a la iglesia donde en el espacio del sotocoro se encuentran los sepulcros románicos y góticos de hombres ilustres y de los famosos infantes de Carrión, supuestamente casados con las hijas del Cid Campeador.. Mientras que Zamora cuenta con un total de 23 templos de este estilo en el término municipal y las catorce iglesias del casco histórico, de ahí que se denomine también “La Ciudad del Románico”. Entre ellas la propia Catedral zamorana, una de las más antiguas, ya que los expertos atribuyen su origen al siglo XII, más concretamente, al año 1174 coincidiendo con el reinado de Alfonso VII.. Pero dicho todo esto, el románico esté presente y con relevancia en otros lugares y provincias de Castilla y León, como es el caso que ocupa estas líneas turísticas de los viernes en LA RAZÓN: la comarca burgalesa de La Bureba, donde el románico llegó para quedarse mediante numerosos ejemplos dispersos por todo el territorio que se identifican claramente por los materiales, la configuración de sus templos, la iconografía de sus portadas y canecillos, las cabeceras, el cuidado de la luz y la sencillez.. La ruta recomendada por la Oficina de Turismo de Briviesca podría comenzar a unos 13 kilómetros de este municipio, concretamente en Piérnigas, una población fundada en el siglo XI, concretamente en el año 1066, por lo que tiene casi mil años de historia. En este municipio sobresale la Ermita de San Martín, un templo del siglo XII o principios del XIII situado sobre una roca a las afueras del pueblo y que se ha convertido en uno de los monumentos más significativos e interesantes de la arquitectura románica burgalesa.. Una ermita que ha sido restaurada para su disfrute tras muchos años de abandono. Consta de una sola nave y ábside semicircular con muros de piedra sillería reforzados exteriormente por contrafuertes. La portada, sin decoración está formada por tres arquivoltas ligeramente apuntadas y un rosetón a los pies con entramado compuesto por cuatro lóbulos.. El siguiente destino se encuentra a unos cuatro kilómetros más o menos. Se trata de la iglesia de San Andrés de la localidad burgalesa de Rojas, que sobresale por su portada, el pórtico y la torre. No es un edificio que destaque por la calidad aunque cuanta con algún elemento en su interior muy especial, como una pila bautismal que representa una copa de ocho lados irregulares, sujeta por un pie también octogonal con cuatro cruces.. La siguiente parada es Carcedo de Bureba y su preciosa iglesia dedicada a Santa Eulalia construida en la segunda mitad del siglo XII.. Es un edificio de una sola nave, planta de salón, rematada en el ábside semicircular y todo él abovedado, aunque por añadidos posteriores de dos capillas abovedadas de crucería, pasa a ser de cruz latina. A los pies se sitúa la espadaña que conserva básicamente las trazas románicas.. La portada consta de dos arquivoltas de medio punto que descansan en jambas provistas de esbeltas columnas. Los capiteles tienen ornamentación escultórica en la que predominan los motivos vegetales y animales, sobre todo águilas pareadas, e incluso motivos geométricos. Algo que se da en la mayoría de los templos de la Bureba. Desde el punto de vista ornamental es muy interesante por la cestería con que decora el tímpano, el ajedrezado y el fino sogueado que lo enmarca.. A unos 8 kilómetros de este templo se encuentra la iglesia parroquial de Santa Eugenia de Lences de Bureba, del siglo XII, siguiente parada de esta bella e interesante ruta.. Su interés radica en su portada, cobijada bajo un pórtico bastante posterior. Tiene cinco arquivoltas de medio punto, apeadas en jambas con columnas. Alguno de los capiteles ha desaparecido, y la mayoría se adornan con vegetales.. El próximo destino es castil de Lences, y uno de los templos mejor conservados de la Bureba: la Iglesia de Santa María, del siglo XII y muy interesante desde el punto de vista arquitectónico de la escuela de la Bureba.. De una sola nave, es rectangular y está rematada por un ábside semicircular. Sobresale la esbeltez de los espacios y la armonía de las proporciones y líneas dominantes. Las ventanas poseen tímpanos enmarcados por tres arquillos de medio punto que albergan ornamentación de ajedrezado.. La ruta continúa por el despoblado de Bárcena de Bureba, donde se halla la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa, que destaca por su escasa decoración y sencillez.. Finalmente, el turista mante del románico no debe dejar de conocer la Iglesia de Santa María de la localidad burgalesa de Abajas, declarada monumento histórico artístico en 1981, donde sobresale su portada con reminiscencias mudéjare y la gra riqueza de temas iconográficos, como por ejemplo la lucha entre un hombre y un dragón, un águila cazando o un jinete con un perro sobre el caballo.. Tampoco debería dejar de acercarse a Los Barrios de Bureba, donde en sus cercanías se levanta la ermita de San Fagún o San Facundo, unn antigua iglesia parroquial de uno de los barrios que formaban parte de esta población y que, posteriormente, quedó despoblado.. Está considerada como uno de los templos más icónicos del románico de Burgos debido a su curioso aspecto inacabado.. De hecho, su originalidad radica en que lo único que queda del templo primitivo es su cabecera o ábside.. En el exterior se puede leer una de las pocas inscripciones del románico burgalés que ilustra sobre la fecha de su edificación, el año 1181 de la era cristiana, y que dice “En la era de 1219 comenzaste a existir gracias a Dios”.
Esta comarca de la provincia de Burgos cuenta con algunas joyas en forma de ermitas y pequeños templos de este estilo arquitectónico que bien merecen una visita alguna vez en la vida
Las provincias de Palencia y Zamora están considerada como cunas del Románico, un estilo arquitectónico que surgió en la región francesa de Borgoña, a finales del siglo X como una forma de construir de la Orden Benedictina que tiene su casa madre en la abadía de Cluny (Francia).. El románico está considerado como el primer arte cristiano e internacional que aunó tendencias de los estilos anteriores Media (romano, prerrománico, bizantino, germánico y árabe) creando finalmente un una tipología artística coherente y con un lenguaje específico.. De hecho, en tierras palentinas se encuentran el mayor número de monumentos románicos de Europa. Son muchos los ejemplos, como el que se encuentra en la localidad palentina de Frómista, en pleno Camino de Santiago, y su iglesia de San Martín de Tours, declarada Bien de Interés Cultural (BIC). En Carrión de los Condes se encuentran la iglesia de Santa María de las Victorias y del Camino, también BIC y románica, construida en el siglo XII con reformas posteriores, donde sobresale su bella portada con la Adoración de los Reyes Magos, y el Monasterio de San Zoilo (B.I.C.), construido en el siglo X, que conserva una portada románica del siglo XI, que da paso a la iglesia donde en el espacio del sotocoro se encuentran los sepulcros románicos y góticos de hombres ilustres y de los famosos infantes de Carrión, supuestamente casados con las hijas del Cid Campeador.. Mientras que Zamora cuenta con un total de 23 templos de este estilo en el término municipal y las catorce iglesias del casco histórico, de ahí que se denomine también “La Ciudad del Románico”. Entre ellas la propia Catedral zamorana, una de las más antiguas, ya que los expertos atribuyen su origen al siglo XII, más concretamente, al año 1174 coincidiendo con el reinado de Alfonso VII.. Pero dicho todo esto, el románico esté presente y con relevancia en otros lugares y provincias de Castilla y León, como es el caso que ocupa estas líneas turísticas de los viernes en LA RAZÓN: la comarca burgalesa de La Bureba, donde el románico llegó para quedarse mediante numerosos ejemplos dispersos por todo el territorio que se identifican claramente por los materiales, la configuración de sus templos, la iconografía de sus portadas y canecillos, las cabeceras, el cuidado de la luz y la sencillez.. La ruta recomendada por la Oficina de Turismo de Briviesca podría comenzar a unos 13 kilómetros de este municipio, concretamente en Piérnigas, una población fundada en el siglo XI, concretamente en el año 1066, por lo que tiene casi mil años de historia. En este municipio sobresale la Ermita de San Martín, un templo del siglo XII o principios del XIII situado sobre una roca a las afueras del pueblo y que se ha convertido en uno de los monumentos más significativos e interesantes de la arquitectura románica burgalesa.. Una ermita que ha sido restaurada para su disfrute tras muchos años de abandono. Consta de una sola nave y ábside semicircular con muros de piedra sillería reforzados exteriormente por contrafuertes. La portada, sin decoración está formada por tres arquivoltas ligeramente apuntadas y un rosetón a los pies con entramado compuesto por cuatro lóbulos.. El siguiente destino se encuentra a unos cuatro kilómetros más o menos. Se trata de la iglesia de San Andrés de la localidad burgalesa de Rojas, que sobresale por su portada, el pórtico y la torre. No es un edificio que destaque por la calidad aunque cuanta con algún elemento en su interior muy especial, como una pila bautismal que representa una copa de ocho lados irregulares, sujeta por un pie también octogonal con cuatro cruces.. La siguiente parada es Carcedo de Bureba y su preciosa iglesia dedicada a Santa Eulalia construida en la segunda mitad del siglo XII.. Es un edificio de una sola nave, planta de salón, rematada en el ábside semicircular y todo él abovedado, aunque por añadidos posteriores de dos capillas abovedadas de crucería, pasa a ser de cruz latina. A los pies se sitúa la espadaña que conserva básicamente las trazas románicas.. La portada consta de dos arquivoltas de medio punto que descansan en jambas provistas de esbeltas columnas. Los capiteles tienen ornamentación escultórica en la que predominan los motivos vegetales y animales, sobre todo águilas pareadas, e incluso motivos geométricos. Algo que se da en la mayoría de los templos de la Bureba. Desde el punto de vista ornamental es muy interesante por la cestería con que decora el tímpano, el ajedrezado y el fino sogueado que lo enmarca.. A unos 8 kilómetros de este templo se encuentra la iglesia parroquial de Santa Eugenia de Lences de Bureba, del siglo XII, siguiente parada de esta bella e interesante ruta.. Su interés radica en su portada, cobijada bajo un pórtico bastante posterior. Tiene cinco arquivoltas de medio punto, apeadas en jambas con columnas. Alguno de los capiteles ha desaparecido, y la mayoría se adornan con vegetales.. El próximo destino es castil de Lences, y uno de los templos mejor conservados de la Bureba: la Iglesia de Santa María, del siglo XII y muy interesante desde el punto de vista arquitectónico de la escuela de la Bureba.. De una sola nave, es rectangular y está rematada por un ábside semicircular. Sobresale la esbeltez de los espacios y la armonía de las proporciones y líneas dominantes. Las ventanas poseen tímpanos enmarcados por tres arquillos de medio punto que albergan ornamentación de ajedrezado.. La ruta continúa por el despoblado de Bárcena de Bureba, donde se halla la Iglesia de San Julián y Santa Basilisa, que destaca por su escasa decoración y sencillez.. Finalmente, el turista mante del románico no debe dejar de conocer la Iglesia de Santa María de la localidad burgalesa de Abajas, declarada monumento histórico artístico en 1981, donde sobresale su portada con reminiscencias mudéjare y la gra riqueza de temas iconográficos, como por ejemplo la lucha entre un hombre y un dragón, un águila cazando o un jinete con un perro sobre el caballo.. Tampoco debería dejar de acercarse a Los Barrios de Bureba, donde en sus cercanías se levanta la ermita de San Fagún o San Facundo, unn antigua iglesia parroquial de uno de los barrios que formaban parte de esta población y que, posteriormente, quedó despoblado.. Está considerada como uno de los templos más icónicos del románico de Burgos debido a su curioso aspecto inacabado.. De hecho, su originalidad radica en que lo único que queda del templo primitivo es su cabecera o ábside.. En el exterior se puede leer una de las pocas inscripciones del románico burgalés que ilustra sobre la fecha de su edificación, el año 1181 de la era cristiana, y que dice “En la era de 1219 comenzaste a existir gracias a Dios”.
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