Los heridos que lograron salir con vida del amasijo de hierros, los efectivos de emergencias que se dejaron la piel toda la noche y los vecinos de Adamuz (Córdoba) que acudieron a auxiliar sin pensárselo recibieron ayer el aliento de los Reyes, que visitaron el punto exacto donde colisionaron dos trenes de alta velocidad el pasado domingo provocando 42 fallecidos. Sus Majestades adelantaron su vuelta de Atenas tras el entierro de Irene de Grecia y se dirigieron a la zona cero de la tragedia, donde las grúas intentaban levantar los vagones para facilitar la búsqueda de nuevos cuerpos.. Felipe VI y la Reina Letizia llegaron a las 12:30 horas al puesto de mando ubicado junto al tren Iryo que descarriló primero, acompañados de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero; el ministro de Transportes, Óscar Puente; y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, entre otras autoridades. Los Reyes saludaron a las autoridades y agradecieron su trabajo a los equipos de emergencias que trabajan en la zona y a algunos vecinos que ayudaron en la noche del domingo a los pasajeros accidentados. Después se dirigieron a la zona donde están los últimos vagones del tren Iryo, destrozados por el descarrilamiento, y desde unos metros de distancia, en el andén, fueron informados de los detalles del trágico suceso.. A casi un kilómetro de distancia en el otro sentido, pero a la vista, estaba el tren Alvia que descarriló tras el choque y en el que se centraban las tareas más difíciles, puesto que se esperaban más víctimas mortales. Durante la visita Sus Majestades hablaron con efectivos de la Guardia Civil, la UME, diferentes cuerpos de bomberos, Policía Local o Protección Civil, ante una gran expectación mediática.. Con el alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, se detuvieron varios minutos para conocer la respuesta de este pueblo de 4.000 habitantes, que se volcó con los accidentados esa noche. También charlaron con el sacerdote del pueblo, Rafael Prados.. Posteriormente, los Reyes se desplazaron a Córdoba, a unos 40 kilómetros. Estuvieron presentes en el Centro Cívico Poniente, donde familiares de los fallecidos están siendo atendidos, y luego se dirigieron al hospital Reina Sofía, donde están ingresados varios de los heridos. Allí, Sus Majestades expresaron el «cariño de todo un país» conmocionado todavía por la tragedia.. En declaraciones a los periodistas a las puertas del centro hospitalario, el Rey manifestó que han querido visitar a los afectados para «apoyarles y darles cariño» desde «el máximo respeto» y con la «voluntad de transmitirles el cariño de todo el país». «Ha sido un impacto muy, muy fuerte», añadió, y «no solo para los afectados», sino también «para Córdoba, para Andalucía, para Huelva y en todos lados», por lo que mostró su «cariño» y «solidaridad» con todos ellos.. Tras visitar al mediodía la zona cero del accidente, el Rey aseguró que era el momento de «la parte más personal, la más difícil», cuando hablaron con familiares de las víctimas y los heridos en el accidente para «conocer un poco sus circunstancias y apoyarles» en todo lo que necesiten. Además, el monarca expresó su «deseo» de que los heridos «se recuperen pronto» y afirmó que también quería conocer «cómo ellos valoran cómo han sido atendidos, que es algo muy importante».. «Un país tiene muchas maneras de manifestar su nivel y su fortaleza y una de ellas es cómo se atienden las emergencias, cómo se coordinan todos los servicios y cómo las personas se sienten amparadas y protegidas ante una situación que nadie puede saber cuándo ocurre», apostilló.. El Rey subrayó que el suceso es «muy, muy trágico», ya que, «dentro de las circunstancias», es una «malísima coincidencia el paso de dos trenes en el momento preciso de descarrilar», si bien señaló que «podía haber sido muchísimo peor» y «la atención temprana ha minimizado» el resultado del accidente.. Por su parte, la Reina Letizia aseguró que «todos somos responsables de no retirar la mirada» ante un trágico suceso como este y de ahí «el valor que supone ser conscientes de esa vulnerabilidad compartida», y el «valor de tantas personas, profesionales y vecinos» que han querido «identificarse con ese dolor y dar lo que tenían», ya sea «su capacidad profesional o lo que podían ofrecer a estas personas». En relación a la visita a Adamuz, lugar del trágico accidente, Felipe VI manifestó que querían «tener un testimonio personal también de cómo fue» y «conocer a través de todos los servicios que han atendido la emergencia» cómo «valoran el trabajo hecho» y «lo que queda por hacer».. El Rey reconoció la «altísima profesionalidad» y «la dedicación y entrega de todos los que han estado implicados en atender la emergencia, vengan de donde vengan», así como la «voluntad de las administraciones de arrimar el hombro, de aportar los medios y las capacidades que pudieran de coordinarlo todo», algo que, subrayó, «siempre en una emergencia es fundamental».. Uno de los héroes de esta tragedia es Gonzalo Sánchez, que ayudó a rescatar a 16 personas en su quad. Tras departir con el Rey, contó que fue el propio monarca el que hizo hincapié en que acudiera a la visita para saber de primera mano «cómo fue mi experiencia». Tanto a él como a otro joven que auxilió en los primeros momentos «nos felicitó por supuesto, nos dio la enhorabuena y la verdad es que gusta», aunque «me hubiese gustado más no haberlo conocido» en estas circunstancias, continuó contando Gonzalo, quien valoró que el Rey haya hecho «hincapié en que venga» a su visita, «un mindundi como yo» sólo «porque he sacado a 15 o 16 personas» de los trenes siniestrados. Y, en esa línea, apuntó que él no se considera un «héroe», sino «simplemente» una persona «que viene a ayudar y punto».. También departió con los monarcas el jefe de la agrupación de Protección Civil de Adamuz, Sebastián Latorre, que contó que su equipo se personó en el lugar del accidente «desde primera hora, porque tardamos en llegar cinco o diez minutos», y «lo primero que hicimos fue ayudar a colaborar con bomberos y con sanitarios», explicó.. Latorre detalló que estuvieron «subidos en el techo del Iryo, sacando heridos», y también se trasladaron a ayudar con las tareas de rescate de personas atrapadas en el segundo tren siniestrado, el Alvia, y señaló que esta experiencia ha sido «lo más duro» que ha vivido hasta ahora.. Señaló también que estuvo explicando a los Reyes «la labor que hicimos» desde Protección Civil, y comentó que «todo lo que sea reconocer la labor que hemos hecho, siempre es un orgullo».. Los Reyes pudieron acercarse a los trenes siniestrados, entre ellos, el Iryo que cubría el trayecto Málaga-Puerta de Atocha, Madrid, en cuyo interior, y a través de algunas de sus ventanas rotas, se puede ver numeroso equipaje de los viajeros que iban en él.. Además, en el suelo se ven elementos como gasas médicas y algunas maletas, incluso en las propias vías alrededor del tren.. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, valoró la visita de los Reyes a Adamuz, dándoles «las gracias por haberse interesado desde el primer momento por los heridos y las personas afectadas por el accidente», según apuntó en la red social X.
Sus Majestades comprueban a pie de vía cómo quedaron los trenes y departen con los voluntarios y efectivos de emergencias
Los heridos que lograron salir con vida del amasijo de hierros, los efectivos de emergencias que se dejaron la piel toda la noche y los vecinos de Adamuz (Córdoba) que acudieron a auxiliar sin pensárselo recibieron ayer el aliento de los Reyes, que visitaron el punto exacto donde colisionaron dos trenes de alta velocidad el pasado domingo provocando 42 fallecidos. Sus Majestades adelantaron su vuelta de Atenas tras el entierro de Irene de Grecia y se dirigieron a la zona cero de la tragedia, donde las grúas intentaban levantar los vagones para facilitar la búsqueda de nuevos cuerpos.. Felipe VI y la Reina Letizia llegaron a las 12:30 horas al puesto de mando ubicado junto al tren Iryo que descarriló primero, acompañados de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero; el ministro de Transportes, Óscar Puente; y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, entre otras autoridades. Los Reyes saludaron a las autoridades y agradecieron su trabajo a los equipos de emergencias que trabajan en la zona y a algunos vecinos que ayudaron en la noche del domingo a los pasajeros accidentados. Después se dirigieron a la zona donde están los últimos vagones del tren Iryo, destrozados por el descarrilamiento, y desde unos metros de distancia, en el andén, fueron informados de los detalles del trágico suceso.. A casi un kilómetro de distancia en el otro sentido, pero a la vista, estaba el tren Alvia que descarriló tras el choque y en el que se centraban las tareas más difíciles, puesto que se esperaban más víctimas mortales. Durante la visita Sus Majestades hablaron con efectivos de la Guardia Civil, la UME, diferentes cuerpos de bomberos, Policía Local o Protección Civil, ante una gran expectación mediática.. Con el alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, se detuvieron varios minutos para conocer la respuesta de este pueblo de 4.000 habitantes, que se volcó con los accidentados esa noche. También charlaron con el sacerdote del pueblo, Rafael Prados.. Posteriormente, los Reyes se desplazaron a Córdoba, a unos 40 kilómetros. Estuvieron presentes en el Centro Cívico Poniente, donde familiares de los fallecidos están siendo atendidos, y luego se dirigieron al hospital Reina Sofía, donde están ingresados varios de los heridos. Allí, Sus Majestades expresaron el «cariño de todo un país» conmocionado todavía por la tragedia.. En declaraciones a los periodistas a las puertas del centro hospitalario, el Rey manifestó que han querido visitar a los afectados para «apoyarles y darles cariño» desde «el máximo respeto» y con la «voluntad de transmitirles el cariño de todo el país». «Ha sido un impacto muy, muy fuerte», añadió, y «no solo para los afectados», sino también «para Córdoba, para Andalucía, para Huelva y en todos lados», por lo que mostró su «cariño» y «solidaridad» con todos ellos.. Tras visitar al mediodía la zona cero del accidente, el Rey aseguró que era el momento de «la parte más personal, la más difícil», cuando hablaron con familiares de las víctimas y los heridos en el accidente para «conocer un poco sus circunstancias y apoyarles» en todo lo que necesiten. Además, el monarca expresó su «deseo» de que los heridos «se recuperen pronto» y afirmó que también quería conocer «cómo ellos valoran cómo han sido atendidos, que es algo muy importante».. «Un país tiene muchas maneras de manifestar su nivel y su fortaleza y una de ellas es cómo se atienden las emergencias, cómo se coordinan todos los servicios y cómo las personas se sienten amparadas y protegidas ante una situación que nadie puede saber cuándo ocurre», apostilló.. El Rey subrayó que el suceso es «muy, muy trágico», ya que, «dentro de las circunstancias», es una «malísima coincidencia el paso de dos trenes en el momento preciso de descarrilar», si bien señaló que «podía haber sido muchísimo peor» y «la atención temprana ha minimizado» el resultado del accidente.. Por su parte, la Reina Letizia aseguró que «todos somos responsables de no retirar la mirada» ante un trágico suceso como este y de ahí «el valor que supone ser conscientes de esa vulnerabilidad compartida», y el «valor de tantas personas, profesionales y vecinos» que han querido «identificarse con ese dolor y dar lo que tenían», ya sea «su capacidad profesional o lo que podían ofrecer a estas personas». En relación a la visita a Adamuz, lugar del trágico accidente, Felipe VI manifestó que querían «tener un testimonio personal también de cómo fue» y «conocer a través de todos los servicios que han atendido la emergencia» cómo «valoran el trabajo hecho» y «lo que queda por hacer».. El Rey reconoció la «altísima profesionalidad» y «la dedicación y entrega de todos los que han estado implicados en atender la emergencia, vengan de donde vengan», así como la «voluntad de las administraciones de arrimar el hombro, de aportar los medios y las capacidades que pudieran de coordinarlo todo», algo que, subrayó, «siempre en una emergencia es fundamental».. Uno de los héroes de esta tragedia es Gonzalo Sánchez, que ayudó a rescatar a 16 personas en su quad. Tras departir con el Rey, contó que fue el propio monarca el que hizo hincapié en que acudiera a la visita para saber de primera mano «cómo fue mi experiencia». Tanto a él como a otro joven que auxilió en los primeros momentos «nos felicitó por supuesto, nos dio la enhorabuena y la verdad es que gusta», aunque «me hubiese gustado más no haberlo conocido» en estas circunstancias, continuó contando Gonzalo, quien valoró que el Rey haya hecho «hincapié en que venga» a su visita, «un mindundi como yo» sólo «porque he sacado a 15 o 16 personas» de los trenes siniestrados. Y, en esa línea, apuntó que él no se considera un «héroe», sino «simplemente» una persona «que viene a ayudar y punto».. También departió con los monarcas el jefe de la agrupación de Protección Civil de Adamuz, Sebastián Latorre, que contó que su equipo se personó en el lugar del accidente «desde primera hora, porque tardamos en llegar cinco o diez minutos», y «lo primero que hicimos fue ayudar a colaborar con bomberos y con sanitarios», explicó.. Latorre detalló que estuvieron «subidos en el techo del Iryo, sacando heridos», y también se trasladaron a ayudar con las tareas de rescate de personas atrapadas en el segundo tren siniestrado, el Alvia, y señaló que esta experiencia ha sido «lo más duro» que ha vivido hasta ahora.. Señaló también que estuvo explicando a los Reyes «la labor que hicimos» desde Protección Civil, y comentó que «todo lo que sea reconocer la labor que hemos hecho, siempre es un orgullo».. Los Reyes pudieron acercarse a los trenes siniestrados, entre ellos, el Iryo que cubría el trayecto Málaga-Puerta de Atocha, Madrid, en cuyo interior, y a través de algunas de sus ventanas rotas, se puede ver numeroso equipaje de los viajeros que iban en él.. Además, en el suelo se ven elementos como gasas médicas y algunas maletas, incluso en las propias vías alrededor del tren.. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, valoró la visita de los Reyes a Adamuz, dándoles «las gracias por haberse interesado desde el primer momento por los heridos y las personas afectadas por el accidente», según apuntó en la red social X.
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