Filmin es una empresa catalana, fundada en Barcelona en 2007 y pese a su expansión, mantiene allí su sede central. La compañía se dedica a la distribución y exhibición de películas y series en streaming, poniendo especial foco en el cine independiente, de autor y europeo. Esta semana, se ha desatado una fuerte polémica entre los independentistas después de que Filmin incorporase en su catálogo el documental: «Ícaro, la semana en llamas».. Este cortometraje narra los disturbios ocurridos en Barcelona tras la sentencia del procés en 2019, desde el punto de vista exclusivamente de los agentes de la Policía Nacional. El documental tiene entrevistas a miembros de la Unidad de Intervención Policial que estuvieron desplegados en Barcelona durante las protestas, y estará disponible en la plataforma hasta el 31 de enero.. Desde que se dio a conocer que Filmin contaba con el documental en su catálogo (desde el 9 de enero), el independentismo ha organizado una campaña de boicot a través de las redes sociales. Los usuarios critican que blanquea a la policía y minimiza la represión que, bajo su punto de vista, sufrieron los manifestantes independentistas en 2019.. La tensión ha escalado hasta el punto que esta mañana la sede de Filmin en Barcelona ha amanecido con pintadas en su fachada. El grupo radical independentista Nosaltres Sols! ha escrito: «Filmin: colaboracionistas con la represión española!».. Por su lado, el cofundador y director editorial de Filmin, Jaume Ripoll, ha compartido las imágenes de las pintadas vandálicas y ha compartido su tristeza por lo sucedido: «bastante dolorosa». Además, la compañía emitió ayer un comunicado asegurando que programar una película no equivale a suscribir su enfoque ideológico y recuerdó que no produjo ni distribuyó el documental, sino que lo añadió temporalmente a su catálogo dentro de un acuerdo más amplio.. Por último, Filmin reconoció que los hechos de octubre de 2019 «siguen siendo una herida abierta en la sociedad catalana» y expresó su comprensión por el malestar generado, aunque mantiene que no censurará películas por su contenido o orientación ideológica.
La sede de la compañía catalana ha amanecido con pintadas de un grupo radical separatista
Filmin es una empresa catalana, fundada en Barcelona en 2007 y pese a su expansión, mantiene allí su sede central. La compañía se dedica a la distribución y exhibición de películas y series en streaming, poniendo especial foco en el cine independiente, de autor y europeo. Esta semana, se ha desatado una fuerte polémica entre los independentistas después de que Filmin incorporase en su catálogo el documental: «Ícaro, la semana en llamas».. Este cortometraje narra los disturbios ocurridos en Barcelona tras la sentencia del procés en 2019, desde el punto de vista exclusivamente de los agentes de la Policía Nacional. El documental tiene entrevistas a miembros de la Unidad de Intervención Policial que estuvieron desplegados en Barcelona durante las protestas, y estará disponible en la plataforma hasta el 31 de enero.. Desde que se dio a conocer que Filmin contaba con el documental en su catálogo (desde el 9 de enero), el independentismo ha organizado una campaña de boicot a través de las redes sociales. Los usuarios critican que blanquea a la policía y minimiza la represión que, bajo su punto de vista, sufrieron los manifestantes independentistas en 2019.. La tensión ha escalado hasta el punto que esta mañana la sede de Filmin en Barcelona ha amanecido con pintadas en su fachada. El grupo radical independentista Nosaltres Sols! ha escrito: «Filmin: colaboracionistas con la represión española!».. Por su lado, el cofundador y director editorial de Filmin, Jaume Ripoll, ha compartido las imágenes de las pintadas vandálicas y ha compartido su tristeza por lo sucedido: «bastante dolorosa». Además, la compañía emitió ayer un comunicado asegurando que programar una película no equivale a suscribir su enfoque ideológico y recuerdó que no produjo ni distribuyó el documental, sino que lo añadió temporalmente a su catálogo dentro de un acuerdo más amplio.. Por último, Filmin reconoció que los hechos de octubre de 2019 «siguen siendo una herida abierta en la sociedad catalana» y expresó su comprensión por el malestar generado, aunque mantiene que no censurará películas por su contenido o orientación ideológica.
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