La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural ha remitido al Gobierno central, tras siete meses de silencio, un protocolo firmado por el consejero Ramón Fernández-Pacheco, en el que la Junta se compromete a concluir las obras de la Presa de Alcolea, en la provincia de Huelva. Este documento, enviado a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, cuenta con el aval de la Abogacía General del Estado y del gabinete jurídico de la Junta, según explicó el consejero durante un desayuno informativo en Huelva, organizado por la Asociación de Comunidades de Regantes Huelva Riega.. Alcolea como imagen del grito desesperado de una Huelva sedienta ante el muro de La Moncloa. El agua en Huelva no es solo un recurso; es el oxígeno para la agricultura de una provincia que lidera la vanguardia agroindustrial de Europa, pero que ve cómo sus proyectos se oxidan en los cajones del olvido administrativo. La Presa de Alcolea se ha convertido en un monumento a la parálisis, una infraestructura que, tras siete años de silencio administrativo y bloques de hormigón huérfanos, vuelve al centro del tablero político por la determinación de la Junta y la, hasta ahora, inacción del Gobierno de España. Fernández-Pacheco detalló que existía un «acuerdo tácito» con la Secretaría de Estado tras meses de negociación, de modo que la Junta finalizara la presa y el Gobierno compensara económicamente con el importe de otras obras en la provincia, que son competencia de la Junta. Sin embargo, lamentó que, tras siete meses de espera, el Gobierno de España no se haya pronunciado ni atendido las peticiones de reunión formuladas.. La Presa de Alcolea, una infraestructura de interés general del Estado, lleva siete años paralizada y, una vez terminada, podría aportar hasta 230 hectómetros cúbicos de agua, paliando el déficit hídrico de la provincia y permitiendo la expansión de cultivos de regadío. Además, contribuiría a mitigar importantes avenidas de agua, como las del río Odiel en los últimos temporales.. A pesar de que los embalses de la provincia se encuentran al 75% de su capacidad, Huelva sigue sufriendo un déficit hídrico, resultado de una planificación hidrológica deficiente y de la falta de obras imprescindibles. El consejero apuntó que hay más de una veintena de infraestructuras de interés general paralizadas u olvidadas, como el túnel de San Silvestre o las presas de Pedro Arco y La Coronada.. Desde 2019, el Gobierno andaluz ha invertido casi 127,5 millones de euros en 30 obras hidráulicas y tiene en marcha siete proyectos más, por un total de 61,3 millones. Además, se ha adjudicado la mejora de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Huelva, con un contrato recién firmado. Los regantes, por su parte, han aplaudido la determinación de la Junta, aunque lamentan la falta de firmeza del Gobierno central. Insisten en que, sin infraestructuras adecuadas, el futuro del regadío en la provincia está en peligro,. El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha dado un golpe de autoridad sobre la mesa de la gestión hídrica. La propuesta es tan pragmática como audaz: que la administración autonómica asuma la finalización de la presa –competencia estatal– a cambio de que el Estado compense esa inversión en otras obras provinciales. Sin embargo, el escenario que dibuja Fernández-Pacheco es el de un «silencio atronador». Siete meses en los que el teléfono no ha sonado para tratar de hacer frente a la paradoja onubense: los embalses están al 75% y la provincia aún tiene un déficit hídrico estructural.
Remite al Gobierno el protocolo ante la falta de respuesta
La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural ha remitido al Gobierno central, tras siete meses de silencio, un protocolo firmado por el consejero Ramón Fernández-Pacheco, en el que la Junta se compromete a concluir las obras de la Presa de Alcolea, en la provincia de Huelva. Este documento, enviado a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, cuenta con el aval de la Abogacía General del Estado y del gabinete jurídico de la Junta, según explicó el consejero durante un desayuno informativo en Huelva, organizado por la Asociación de Comunidades de Regantes Huelva Riega.. Alcolea como imagen del grito desesperado de una Huelva sedienta ante el muro de La Moncloa. El agua en Huelva no es solo un recurso; es el oxígeno para la agricultura de una provincia que lidera la vanguardia agroindustrial de Europa, pero que ve cómo sus proyectos se oxidan en los cajones del olvido administrativo. La Presa de Alcolea se ha convertido en un monumento a la parálisis, una infraestructura que, tras siete años de silencio administrativo y bloques de hormigón huérfanos, vuelve al centro del tablero político por la determinación de la Junta y la, hasta ahora, inacción del Gobierno de España. Fernández-Pacheco detalló que existía un «acuerdo tácito» con la Secretaría de Estado tras meses de negociación, de modo que la Junta finalizara la presa y el Gobierno compensara económicamente con el importe de otras obras en la provincia, que son competencia de la Junta. Sin embargo, lamentó que, tras siete meses de espera, el Gobierno de España no se haya pronunciado ni atendido las peticiones de reunión formuladas.. La Presa de Alcolea, una infraestructura de interés general del Estado, lleva siete años paralizada y, una vez terminada, podría aportar hasta 230 hectómetros cúbicos de agua, paliando el déficit hídrico de la provincia y permitiendo la expansión de cultivos de regadío. Además, contribuiría a mitigar importantes avenidas de agua, como las del río Odiel en los últimos temporales.. A pesar de que los embalses de la provincia se encuentran al 75% de su capacidad, Huelva sigue sufriendo un déficit hídrico, resultado de una planificación hidrológica deficiente y de la falta de obras imprescindibles. El consejero apuntó que hay más de una veintena de infraestructuras de interés general paralizadas u olvidadas, como el túnel de San Silvestre o las presas de Pedro Arco y La Coronada.. Desde 2019, el Gobierno andaluz ha invertido casi 127,5 millones de euros en 30 obras hidráulicas y tiene en marcha siete proyectos más, por un total de 61,3 millones. Además, se ha adjudicado la mejora de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Huelva, con un contrato recién firmado. Los regantes, por su parte, han aplaudido la determinación de la Junta, aunque lamentan la falta de firmeza del Gobierno central. Insisten en que, sin infraestructuras adecuadas, el futuro del regadío en la provincia está en peligro,. El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha dado un golpe de autoridad sobre la mesa de la gestión hídrica. La propuesta es tan pragmática como audaz: que la administración autonómica asuma la finalización de la presa –competencia estatal– a cambio de que el Estado compense esa inversión en otras obras provinciales. Sin embargo, el escenario que dibuja Fernández-Pacheco es el de un «silencio atronador». Siete meses en los que el teléfono no ha sonado para tratar de hacer frente a la paradoja onubense: los embalses están al 75% y la provincia aún tiene un déficit hídrico estructural.
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