La policía de Pensilvania ha destapado un caso sin precedentes de profanación de tumbas y comercio ilegal de restos humanos protagonizado por Jonathan Christ Gerlach, un hombre de 34 años residente en Ephrata.. El arresto se produjo en pleno delito, cuando los agentes lo sorprendieron cerca del cementerio histórico de Mount Moriah, en Filadelfia, con una barra metálica utilizada para hacer palanca y un saco de yute lleno de restos humanos. Las investigaciones llevaban meses en marcha debido a repetidas denuncias de saqueos en mausoleos y sepulturas del camposanto fundado en 1855.. Del cementerio a Instagram: el macabro negocio de los cráneos. La inspección de la vivienda de Gerlach reveló una escena estremecedora: más de un centenar de restos, incluidos cráneos, huesos dispersos, extremidades y una caja torácica con un marcapasos adherido. Entre los restos se hallaron también huesos correspondientes a menores. El fiscal del condado describió el hallazgo como “una película de terror hecha realidad”.. Las autoridades consideran “casi seguro” que parte del material proceda también de otros cementerios de la región, dado el volumen y la variedad de restos recuperados.. En total, Gerlach se enfrenta a 574 cargos, entre ellos trato degradante a restos humanos, robo y profanación. Permanece bajo custodia con una fianza de un millón de dólares a la espera de su primera audiencia judicial, prevista para el 20 de enero.. La pesquisa se extendió al ámbito digital, tras comprobarse que Gerlach utilizaba las redes sociales para comercializar los restos humanos. La policía investiga un grupo de Facebook llamado Human Bones and Skull Selling Group, donde el detenido aparece etiquetado sosteniendo cráneos en diversas imágenes.. No obstante, la actividad más visible se habría concentrado en Instagram, con cerca de 9.000 seguidores y casi 150 publicaciones dedicadas a la venta de cráneos y huesos. En varias publicaciones se indicaba expresamente que estaban “disponibles” e invitaba a los interesados a contactar por mensaje privado. Su descripción incluía la frase “el libro de contabilidad de los muertos”, una especie de marca macabra asociada a su actividad.. Además, Gerlach afirmaba estar completando una supuesta “certificación en análisis forense y osteológico” y anunciaba la creación de una futura empresa para expedir “informes de procedencia certificados”, con términos técnicos que buscaban otorgar una apariencia académica a su actividad.. Muchos se preguntan por qué nadie actuó antes, cuando las publicaciones estaban online desde mayo de 2023. La policía sostiene que, hasta contar con restos recuperados, era imposible probar que las imágenes mostraban material robado y no piezas legales de coleccionismo, un sector que existe y está regulado.
El caso comenzó con denuncias por tumbas abiertas en un cementerio de Filadelfia y terminó con la aparición de un mercado clandestino de cráneos gestionado desde redes sociales
La policía de Pensilvania ha destapado un caso sin precedentes de profanación de tumbas y comercio ilegal de restos humanos protagonizado por Jonathan Christ Gerlach, un hombre de 34 años residente en Ephrata.. El arresto se produjo en pleno delito, cuando los agentes lo sorprendieron cerca del cementerio histórico de Mount Moriah, en Filadelfia, con una barra metálica utilizada para hacer palanca y un saco de yute lleno de restos humanos. Las investigaciones llevaban meses en marcha debido a repetidas denuncias de saqueos en mausoleos y sepulturas del camposanto fundado en 1855.. La inspección de la vivienda de Gerlach reveló una escena estremecedora: más de un centenar de restos, incluidos cráneos, huesos dispersos, extremidades y una caja torácica con un marcapasos adherido. Entre los restos se hallaron también huesos correspondientes a menores. El fiscal del condado describió el hallazgo como “una película de terror hecha realidad”.. Las autoridades consideran “casi seguro” que parte del material proceda también de otros cementerios de la región, dado el volumen y la variedad de restos recuperados.. En total, Gerlach se enfrenta a 574 cargos, entre ellos trato degradante a restos humanos, robo y profanación. Permanece bajo custodia con una fianza de un millón de dólares a la espera de su primera audiencia judicial, prevista para el 20 de enero.. La pesquisa se extendió al ámbito digital, tras comprobarse que Gerlach utilizaba las redes sociales para comercializar los restos humanos. La policía investiga un grupo de Facebook llamado Human Bones and Skull Selling Group, donde el detenido aparece etiquetado sosteniendo cráneos en diversas imágenes.. No obstante, la actividad más visible se habría concentrado en Instagram, con cerca de 9.000 seguidores y casi 150 publicaciones dedicadas a la venta de cráneos y huesos. En varias publicaciones se indicaba expresamente que estaban “disponibles” e invitaba a los interesados a contactar por mensaje privado. Su descripción incluía la frase “el libro de contabilidad de los muertos”, una especie de marca macabra asociada a su actividad.. Además, Gerlach afirmaba estar completando una supuesta “certificación en análisis forense y osteológico” y anunciaba la creación de una futura empresa para expedir “informes de procedencia certificados”, con términos técnicos que buscaban otorgar una apariencia académica a su actividad.. Muchos se preguntan por qué nadie actuó antes, cuando las publicaciones estaban online desde mayo de 2023. La policía sostiene que, hasta contar con restos recuperados, era imposible probar que las imágenes mostraban material robado y no piezas legales de coleccionismo, un sector que existe y está regulado.
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