El Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza del País Valenciano (STEPV) ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo por «las graves deficiencias en las condiciones ambientales en los centros educativos afectados por la dana» tras comprobar que «se imparten clases con temperaturas de entre 6 y 9 grados».. «La situación de frío en los centros educativos pone de manifiesto una realidad que el sindicato hace tiempo que denuncia, especialmente en centros como el IES Berenguer Dalmau de Catarroja y otros afectados, donde las consecuencias de la dana continúan teniendo un impacto directo sobre la salud laboral del profesorado y el bienestar del alumnado», indican desde STEPV en un comunicado.. El sindicato recuerda que la normativa vigente establece que la temperatura en espacios de trabajo sedentario, como las aulas, tiene que estar entre 17 y 27 C, y que impartir clase a 6 o 9 grados no es una incidencia puntual, «sino un incumplimiento grave de la legislación en materia de prevención de riesgos laborales».. «La falta de gasóleo, el retraso en las reparaciones o la carencia de planificación no pueden justificar la exposición continuada a condiciones de riesgo», añaden.. El sindicato subraya que su actuación «no es reactiva ni oportunista, sino fruto de un trabajo sistemático de recogida de datos, asesoramiento en los centros, comunicaciones formales y denuncias administrativas, que ahora empiezan a tener eco público y mediático».
El sindicato afirma que se imparten clases con temperaturas de entre 6 y 9 grados
El Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza del País Valenciano (STEPV) ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo por «las graves deficiencias en las condiciones ambientales en los centros educativos afectados por la dana» tras comprobar que «se imparten clases con temperaturas de entre 6 y 9 grados».. «La situación de frío en los centros educativos pone de manifiesto una realidad que el sindicato hace tiempo que denuncia, especialmente en centros como el IES Berenguer Dalmau de Catarroja y otros afectados, donde las consecuencias de la dana continúan teniendo un impacto directo sobre la salud laboral del profesorado y el bienestar del alumnado», indican desde STEPV en un comunicado.. El sindicato recuerda que la normativa vigente establece que la temperatura en espacios de trabajo sedentario, como las aulas, tiene que estar entre 17 y 27 °C, y que impartir clase a 6 o 9 grados no es una incidencia puntual, «sino un incumplimiento grave de la legislación en materia de prevención de riesgos laborales».. «La falta de gasóleo, el retraso en las reparaciones o la carencia de planificación no pueden justificar la exposición continuada a condiciones de riesgo», añaden.. El sindicato subraya que su actuación «no es reactiva ni oportunista, sino fruto de un trabajo sistemático de recogida de datos, asesoramiento en los centros, comunicaciones formales y denuncias administrativas, que ahora empiezan a tener eco público y mediático».
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