El árbol de la sangre del dragón es una especie endémica de la isla de Socotra (Yemen). Sin embargo, su existencia se ve amenazada, entre otras cosas como el cambio climático o la llegada de cabras invasoras, por la prolongada guerra civil yemení. En los últimos días, un nuevo conflicto ha dejado a muchos turistas atrapados en la isla, debido a la suspensión de los vuelos. Precisamente, aquellos amantes del turismo, viajan hasta la isla de Socotra para ver con sus propios ojos estos únicos ejemplares conocidos científicamente como Dracaena cinnabari.. Árbol de la sangre del dragón: una especie única en Socotra. Para los españoles, esta especie recuerda a algunos de los árboles que se pueden encontrar en el archipiélago canario. Sin embargo, se trata del drago canario, es una especie diferente dentro del mismo género. Esto convierte a Socotra en el único lugar en el que el árbol de la sangre del dragón es nativo. Una joya natural que se mezcla con otra biodiversidad excepcional también endémica, que no se encuentra en ningún otro lado del mundo, y por lo que la isla yemení está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.. Este árbol destaca por la ramificación de sus ramas, que parten de un punto central y se extienden al exterior creando una semiesfera, como si se tratara de un paraguas o sombrilla. Puede alcanzar alturas de 10 metros y vivir durante siglos. Pero más allá de su peculiar aspecto, que atrae a muchos turistas alzándose también como un símbolo para el motor económico, este árbol tiene una función muy importante en la isla yemení. Y, es que, su copa esférica se convierte en un recolector natural del agua que recoge de la niebla y la lluvia, pudiendo canalizar hasta el suelo para que otras plantas puedan nacer en un territorio muy árido.. Por qué está en peligro de extinción. La llegada de tifones y huracanes más a menudo a la isla yemení, debido al cambio climático, amenaza la existencia de esta especie, ya que esta adversa climatología entra con mucha fuerza, llegando a arrancar árboles de una antigüedad abismal. Además, la llegada de cabras invasoras, también ha amenazado la expansión del árbol de la sangre del dragón, ya que es una especie que crece lentamente, por lo que sus brotes iniciales se convierten en comida para estos animales. Así pues, su regeneración natural se encuentra en peligro.. Por otro lado, los conflictos como la guerra civil que vive Yemen, han provocado un fuerte impacto en la economía, por lo que la conservación de la especie en viveros especializados es compleja. Los recursos son mínimos y la protección de la especie se ha quedado relegada frente a otras cuestiones humanitarias.. Una savia roja con usos medicinales y cosméticos. El árbol de la sangre del dragón recibe este nombre ya que desprende una savia del color de la sangre. De un rojo vivo, esta resina acoge este color por su oxidación por el aire. Desde usos inmemoriales, esta savia fue utilizada por las comunidades indígenas con usos medicinales, tales como cicatrizar heridas, calmar quemaduras, combatir infecciones, úlceras y utilizar por sus propiedades antiinflamatorias. Mientras tanto, se puede encontrar en algunos productos cosméticos, ya que tiene la función de antioxidante y regenerador de la piel.
Este árbol nativo de la isla de Socotra recibe este nombre porque desprende una savia roja que recuerda a la sangre.
El árbol de la sangre del dragón es una especie endémica de la isla de Socotra (Yemen). Sin embargo, su existencia se ve amenazada, entre otras cosas como el cambio climático o la llegada de cabras invasoras, por la prolongada guerra civil yemení. En los últimos días, un nuevo conflicto ha dejado a muchos turistas atrapados en la isla, debido a la suspensión de los vuelos. Precisamente, aquellos amantes del turismo, viajan hasta la isla de Socotra para ver con sus propios ojos estos únicos ejemplares conocidos científicamente como Dracaena cinnabari.. Árbol de la sangre del dragón: una especie única en Socotra. Árboles de sangre de dragón (Dracaena cinnabari) en la cima de la montaña Dixam en la isla yemení de Socotra.PHOTO/AFP. Para los españoles, esta especie recuerda a algunos de los árboles que se pueden encontrar en el archipiélago canario. Sin embargo, se trata del drago canario, es una especie diferente dentro del mismo género. Esto convierte a Socotra en el único lugar en el que el árbol de la sangre del dragón es nativo. Una joya natural que se mezcla con otra biodiversidad excepcional también endémica, que no se encuentra en ningún otro lado del mundo, y por lo que la isla yemení está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.. Este árbol destaca por la ramificación de sus ramas, que parten de un punto central y se extienden al exterior creando una semiesfera, como si se tratara de un paraguas o sombrilla. Puede alcanzar alturas de 10 metros y vivir durante siglos. Pero más allá de su peculiar aspecto, que atrae a muchos turistas alzándose también como un símbolo para el motor económico, este árbol tiene una función muy importante en la isla yemení. Y, es que, su copa esférica se convierte en un recolector natural del agua que recoge de la niebla y la lluvia, pudiendo canalizar hasta el suelo para que otras plantas puedan nacer en un territorio muy árido.. Por qué está en peligro de extinción. La llegada de tifones y huracanes más a menudo a la isla yemení, debido al cambio climático, amenaza la existencia de esta especie, ya que esta adversa climatología entra con mucha fuerza, llegando a arrancar árboles de una antigüedad abismal. Además, la llegada de cabras invasoras, también ha amenazado la expansión del árbol de la sangre del dragón, ya que es una especie que crece lentamente, por lo que sus brotes iniciales se convierten en comida para estos animales. Así pues, su regeneración natural se encuentra en peligro.. Por otro lado, los conflictos como la guerra civil que vive Yemen, han provocado un fuerte impacto en la economía, por lo que la conservación de la especie en viveros especializados es compleja. Los recursos son mínimos y la protección de la especie se ha quedado relegada frente a otras cuestiones humanitarias.. Una savia roja con usos medicinales y cosméticos. El Dracaena cinnabari tiene como particularidad que de él brota una especie de savia roja .Boriskhv/Wikipedia. El árbol de la sangre del dragón recibe este nombre ya que desprende una savia del color de la sangre. De un rojo vivo, esta resina acoge este color por su oxidación por el aire. Desde usos inmemoriales, esta savia fue utilizada por las comunidades indígenas con usos medicinales, tales como cicatrizar heridas, calmar quemaduras, combatir infecciones, úlceras y utilizar por sus propiedades antiinflamatorias. Mientras tanto, se puede encontrar en algunos productos cosméticos, ya que tiene la función de antioxidante y regenerador de la piel.
