Ahora que empieza poco a poco la campaña de fresas, un manjar a la hora de comer fruta, viene bien recordar de donde es su procedencia. Aunque la fama se la lleva Huelva, esta fresa en realidad no procede de allí. Para ser más exactos su planta, que proviene de la provincia de Segovia y principalmente del pueblo El Carracillo, donde se producen los primeros tallos, con raíces y hojas, y que posteriormente se trasladan a otras partes del país, especialmente a Huelva.. Es en el mes de abril cuando se planta la primera planta, donde va creciendo hasta el mes de octubre, que es cuando se recolecta y se manda al sur. Los datos son evidentes: Siete de cada diez plantas que viajan hacia el sur de la península provienen de estas localidades segovianas. Y el resto también provienen de otras zonas de la comunidad de Castilla y León como Ávila o Valladolid.. Es por ello que Castilla y León se ha convertido en líder España en la producción de la planta de fresa y su transformación y en los últimos años ya está obteniendo el fruto desde sus invernaderos. Y es que en la actualidad, en la comunidad existen 35 viveros productores de planta de fresa con una superficie que alcanza las 1.500 hectáreas. y con una producción que llega a los 950 millones de plantas al año.. La clave, las condiciones climáticas de la comunidad. En especial, la de Segovia, en Tierra de Pinares, donde existe un suelo muy arenoso y bien drenado y que junto a los cambios de temperaturas propios, crean una simbiosis especial para que se dé la planta.. Y la producción de planta tiene como destino principal Andalucía y dos países de la Unión Europa como Italia y Grecia y casi un tercio de la planta se envía a terceros países como Marruecos, Argelia o Túnez. Y la planta conservada en cámara frigorífica hasta diciembre llegan a otros países como Argelia o Brasil.. Un ejemplo como este cultivo está dando una buena oportunidad a los pueblos del medio rural.
Esta comunidad cuenta con una superficie de 1.500 hectáreas de cultivo
Ahora que empieza poco a poco la campaña de fresas, un manjar a la hora de comer fruta, viene bien recordar de donde es su procedencia. Aunque la fama se la lleva Huelva, esta fresa en realidad no procede de allí. Para ser más exactos su planta, que proviene de la provincia de Segovia y principalmente del pueblo El Carracillo, donde se producen los primeros tallos, con raíces y hojas, y que posteriormente se trasladan a otras partes del país, especialmente a Huelva.. Es en el mes de abril cuando se planta la primera planta, donde va creciendo hasta el mes de octubre, que es cuando se recolecta y se manda al sur. Los datos son evidentes: Siete de cada diez plantas que viajan hacia el sur de la península provienen de estas localidades segovianas. Y el resto también provienen de otras zonas de la comunidad de Castilla y León como Ávila o Valladolid.. Es por ello que Castilla y León se ha convertido en líder España en la producción de la planta de fresa y su transformación y en los últimos años ya está obteniendo el fruto desde sus invernaderos. Y es que en la actualidad, en la comunidad existen 35 viveros productores de planta de fresa con una superficie que alcanza las 1.500 hectáreas. y con una producción que llega a los 950 millones de plantas al año.. La clave, las condiciones climáticas de la comunidad. En especial, la de Segovia, en Tierra de Pinares, donde existe un suelo muy arenoso y bien drenado y que junto a los cambios de temperaturas propios, crean una simbiosis especial para que se dé la planta.. Y la producción de planta tiene como destino principal Andalucía y dos países de la Unión Europa como Italia y Grecia y casi un tercio de la planta se envía a terceros países como Marruecos, Argelia o Túnez. Y la planta conservada en cámara frigorífica hasta diciembre llegan a otros países como Argelia o Brasil.. Un ejemplo como este cultivo está dando una buena oportunidad a los pueblos del medio rural.
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