Durante décadas, la historia económica de Cádiz estuvo ligada al naval y al metal. Hoy, sin renunciar a ese legado, la provincia vive una gran transformación que está redefiniendo su modelo productivo: el sector aeroespacial se ha consolidado como uno de los pilares industriales más sólidos, tecnológicos y estratégicos del sur de Europa.. La Bahía de Cádiz se ha convertido en un enclave fundamental dentro del mapa aeronáutico europeo, con la presencia de grandes compañías tractoras, una potente industria auxiliar y una red de formación y conocimiento que sostiene miles de empleos directos e indirectos en toda la provincia. Aquí, no solo se fabrican piezas de avión, sino que se desarrolla ingeniería avanzada, innovación y valor añadido en un contexto de alta competencia global. «El sector de la aviación comercial atraviesa un momento positivo. La demanda existe y desde Airbus contamos con una estrategia industrial ambiciosa para responder a ella», explica Iván Martínez, director de la planta de Airbus en Cádiz. Esa coyuntura tiene un reflejo directo en la provincia, donde la factoría desempeña un papel clave tanto en programas civiles como de defensa.. De hecho, en Cádiz se fabrican componentes de alto valor añadido para aeronaves como los A320, A330 y A350, además de elementos para programas militares como el A400M, el MRTT, el C295 o el Eurofighter. «La provincia cuenta además con una industria auxiliar muy potente, absolutamente clave para el desarrollo del sector», subraya al respecto Martínez.. Crecimiento sostenido y efecto tractor. Airbus lleva casi un siglo vinculada a Cádiz y actúa como uno de los grandes motores del ecosistema industrial, con más de 700 empleos directos y una extensa red de suministradores. «Nuestra cartera de pedidos supera los 8.600 aviones comerciales y contamos con planes de producción muy exigentes. Ese crecimiento se va a notar en la planta de Cádiz», afirma su director.. Entre los proyectos estratégicos en marcha destaca la consolidación de todas las actividades de Airbus en la provincia en una única planta, una operación que permitirá ganar eficiencia, competitividad y capacidad tecnológica. «Será una instalación preparada para afrontar los grandes retos industriales del futuro, manteniendo tanto nuestra huella en la aviación civil como nuestras competencias en defensa», adelanta el director.. Ese efecto tractor se extiende a empresas como Aciturri Aeroestructuras, cuyos centros de Puerto Real y El Puerto de Santa María son considerados estratégicos dentro del grupo. «En Cádiz se concentra un porcentaje muy relevante de nuestro trabajo en tecnologías avanzadas para programas como el A350 y el A320, dos de los aviones con mayor demanda en el mercado», señalan desde la compañía.. La previsión de incremento de la producción por parte de Airbus refuerza las expectativas del sector. «Ese crecimiento tendrá un impacto directo y positivo tanto para la industria aeroespacial gaditana como para nuestras propias instalaciones», apuntan desde Aciturri.. Por otro lado, uno de los grandes valores diferenciales del polo aeronáutico gaditano es su apuesta por la innovación. Airbus sitúa a su planta de Cádiz como referente en automatización, digitalización de procesos y excelencia industrial. «Somos líderes en fabricación con materiales compuestos, soluciones metálicas, conformado superplástico y montaje automatizado, además de en la integración de robótica ligera en los procesos productivos», detalla Martínez.. En paralelo, Aciturri desarrolla desde Cádiz proyectos punteros vinculados a la sostenibilidad y a la aviación del futuro. La compañía es miembro fundador de Clean Aviation, la principal iniciativa público-privada de la Unión Europea en este ámbito, y participa en consorcios centrados en reducción de emisiones, electrificación y propulsión por hidrógeno.. «Trabajamos en tres grandes ejes: aviones regionales híbridos eléctricos, aeronaves de corto y medio alcance ultraeficientes y tecnologías asociadas al hidrógeno», explican. Proyectos como HERWINGT, FASTERH2 o NEWBORN, junto al liderazgo del proyecto H2ELIOS, sitúan a Cádiz en la vanguardia de los desarrollos que marcarán la próxima generación de aeronaves. En este último caso, el centro de Tecnobahía desempeña un papel clave en la fabricación del principal componente estructural de un demostrador de tanque de hidrógeno para aviación. Airbus, por su parte, avanza en la descarbonización del sector. «Todos nuestros aviones ya pueden volar con hasta un 50% de combustible sostenible de aviación y aspiramos a alcanzar el 100% en 2030», recuerda Martínez, que destaca la contribución directa de la planta gaditana a estos objetivos estratégicos.. El crecimiento del sector viene acompañado de una elevada demanda de profesionales. «Necesitamos montadores aeronáuticos, operarios de material compuesto y perfiles de ingeniería, tanto aeronáutica como industrial o de procesos», señalan desde Aciturri.. Airbus coincide en ese diagnóstico y amplía el foco a áreas como digitalización, software, electrificación o arquitectura digital. «Las perspectivas son buenas para todo el sector y eso implica nuevas incorporaciones en múltiples disciplinas», apunta su director en Cádiz.. La respuesta pasa por reforzar la formación y la colaboración con el ámbito educativo. Ambas compañías mantienen una relación estrecha con la Universidad de Cádiz, centros tecnológicos y Formación Profesional (FP). Airbus ha impulsado con fuerza la FP Dual, con más de cien alumnos formados en la planta gaditana desde 2022, y participa activamente en el Centro de Fabricación Avanzada (CFA) de Cádiz, una herramienta clave para el desarrollo tecnológico de toda la industria auxiliar.. Más allá de los grandes nombres, el tejido de pequeñas y medianas empresas es una de las claves del sector en Cádiz. Aerointer es un ejemplo de esa industria auxiliar con raíces locales y proyección internacional. Especializada en diseño y fabricación de utillaje aeronáutico y mecanizado de grandes piezas metálicas, trabaja para clientes de Europa, China u Oriente Medio.. «Cuando empecé, hace más de veinte años, era la única mujer en muchas reuniones, y no siempre fue fácil», recuerda María de Juan, directora de operaciones de la compañía. Ingeniera de formación y con una trayectoria ligada al diseño y al utillaje aeronáutico, ha desarrollado su carrera en un ámbito donde la presencia femenina era prácticamente inexistente.. «Nuestra diferenciación está en el tipo de maquinaria que tenemos. Contamos con grandes fresadoras que son difíciles de encontrar en el mercado, y eso nos permite competir a nivel internacional», recuerda la directora de operaciones de Airbus, que emplea a unas treinta personas y mantiene su independencia frente a procesos de compra por capital extranjero.. No obstante, desde el sector se alerta de un fenómeno creciente. «Están llegando fondos y empresas de fuera para adquirir pequeñas compañías locales, y eso supone un riesgo de descapitalización del tejido gaditano», advierte De Juan, que defiende un modelo basado en el arraigo, el empleo estable y la reinversión local.. El futuro del sector aeroespacial en la provincia también mira hacia el interior. La creación del Centro de Referencia Aeroespacial de Jerez y el desarrollo del hub aeronáutico en torno a su aeropuerto abren una vía estratégica ligada al mantenimiento, reparación y revisión de aeronaves.. No solo se trata de fabricar aviones nuevos. El mantenimiento es un mercado que todavía tiene un enorme potencial de empleo. En este contexto, ya existe «un proyecto avanzado para implantar un centro de mantenimiento en el aeropuerto de Jerez», avanza Antonio Conde, presidente del Consejo Aeronáutico de la Confederación de Empresarios de la Provincia de Cádiz.. Asimismo, el crecimiento del sector se enfrenta a un reto común que pone sobre la mesa todo el sector: la falta de profesionales cualificados. Conde señala que «la industria auxiliar está recibiendo carga de trabajo no solo de Airbus, sino de otras compañías, pero hay una necesidad urgente de personal con experiencia».. Un horizonte estable para el futuro y el talento joven. En una provincia históricamente marcada por la estacionalidad del turismo, el aeroespacial aporta estabilidad, empleo cualificado y salarios por encima de la media. «Es un sector que valora el talento, la formación continua y ofrece una carrera profesional sólida», resume Martínez.. Por su parte, desde Aciturri lanzan un mensaje claro a los jóvenes: «apostar por el aeroespacial es apostar por un futuro en el que se aprende cada día, se trabaja en proyectos punteros y se contribuye a una movilidad más sostenible».. Cádiz ya no solo mira al mar. También mira al cielo. Y en ese despegue industrial se juega buena parte de su futuro.
La provincia se ha convertido en un enclave fundamental en Europa con la presencia de grandes compañías tractoras y auxiliares
Durante décadas, la historia económica de Cádiz estuvo ligada al naval y al metal. Hoy, sin renunciar a ese legado, la provincia vive una gran transformación que está redefiniendo su modelo productivo: el sector aeroespacial se ha consolidado como uno de los pilares industriales más sólidos, tecnológicos y estratégicos del sur de Europa.. La Bahía de Cádiz se ha convertido en un enclave fundamental dentro del mapa aeronáutico europeo, con la presencia de grandes compañías tractoras, una potente industria auxiliar y una red de formación y conocimiento que sostiene miles de empleos directos e indirectos en toda la provincia. Aquí, no solo se fabrican piezas de avión, sino que se desarrolla ingeniería avanzada, innovación y valor añadido en un contexto de alta competencia global. «El sector de la aviación comercial atraviesa un momento positivo. La demanda existe y desde Airbus contamos con una estrategia industrial ambiciosa para responder a ella», explica Iván Martínez, director de la planta de Airbus en Cádiz. Esa coyuntura tiene un reflejo directo en la provincia, donde la factoría desempeña un papel clave tanto en programas civiles como de defensa.. De hecho, en Cádiz se fabrican componentes de alto valor añadido para aeronaves como los A320, A330 y A350, además de elementos para programas militares como el A400M, el MRTT, el C295 o el Eurofighter. «La provincia cuenta además con una industria auxiliar muy potente, absolutamente clave para el desarrollo del sector», subraya al respecto Martínez.. Crecimiento sostenido y efecto tractor. Airbus lleva casi un siglo vinculada a Cádiz y actúa como uno de los grandes motores del ecosistema industrial, con más de 700 empleos directos y una extensa red de suministradores. «Nuestra cartera de pedidos supera los 8.600 aviones comerciales y contamos con planes de producción muy exigentes. Ese crecimiento se va a notar en la planta de Cádiz», afirma su director.. Entre los proyectos estratégicos en marcha destaca la consolidación de todas las actividades de Airbus en la provincia en una única planta, una operación que permitirá ganar eficiencia, competitividad y capacidad tecnológica. «Será una instalación preparada para afrontar los grandes retos industriales del futuro, manteniendo tanto nuestra huella en la aviación civil como nuestras competencias en defensa», adelanta el director.. Ese efecto tractor se extiende a empresas como Aciturri Aeroestructuras, cuyos centros de Puerto Real y El Puerto de Santa María son considerados estratégicos dentro del grupo. «En Cádiz se concentra un porcentaje muy relevante de nuestro trabajo en tecnologías avanzadas para programas como el A350 y el A320, dos de los aviones con mayor demanda en el mercado», señalan desde la compañía.. La previsión de incremento de la producción por parte de Airbus refuerza las expectativas del sector. «Ese crecimiento tendrá un impacto directo y positivo tanto para la industria aeroespacial gaditana como para nuestras propias instalaciones», apuntan desde Aciturri.. Por otro lado, uno de los grandes valores diferenciales del polo aeronáutico gaditano es su apuesta por la innovación. Airbus sitúa a su planta de Cádiz como referente en automatización, digitalización de procesos y excelencia industrial. «Somos líderes en fabricación con materiales compuestos, soluciones metálicas, conformado superplástico y montaje automatizado, además de en la integración de robótica ligera en los procesos productivos», detalla Martínez.. En paralelo, Aciturri desarrolla desde Cádiz proyectos punteros vinculados a la sostenibilidad y a la aviación del futuro. La compañía es miembro fundador de Clean Aviation, la principal iniciativa público-privada de la Unión Europea en este ámbito, y participa en consorcios centrados en reducción de emisiones, electrificación y propulsión por hidrógeno.. «Trabajamos en tres grandes ejes: aviones regionales híbridos eléctricos, aeronaves de corto y medio alcance ultraeficientes y tecnologías asociadas al hidrógeno», explican. Proyectos como HERWINGT, FASTERH2 o NEWBORN, junto al liderazgo del proyecto H2ELIOS, sitúan a Cádiz en la vanguardia de los desarrollos que marcarán la próxima generación de aeronaves. En este último caso, el centro de Tecnobahía desempeña un papel clave en la fabricación del principal componente estructural de un demostrador de tanque de hidrógeno para aviación. Airbus, por su parte, avanza en la descarbonización del sector. «Todos nuestros aviones ya pueden volar con hasta un 50% de combustible sostenible de aviación y aspiramos a alcanzar el 100% en 2030», recuerda Martínez, que destaca la contribución directa de la planta gaditana a estos objetivos estratégicos.. El crecimiento del sector viene acompañado de una elevada demanda de profesionales. «Necesitamos montadores aeronáuticos, operarios de material compuesto y perfiles de ingeniería, tanto aeronáutica como industrial o de procesos», señalan desde Aciturri.. Airbus coincide en ese diagnóstico y amplía el foco a áreas como digitalización, software, electrificación o arquitectura digital. «Las perspectivas son buenas para todo el sector y eso implica nuevas incorporaciones en múltiples disciplinas», apunta su director en Cádiz.. La respuesta pasa por reforzar la formación y la colaboración con el ámbito educativo. Ambas compañías mantienen una relación estrecha con la Universidad de Cádiz, centros tecnológicos y Formación Profesional (FP). Airbus ha impulsado con fuerza la FP Dual, con más de cien alumnos formados en la planta gaditana desde 2022, y participa activamente en el Centro de Fabricación Avanzada (CFA) de Cádiz, una herramienta clave para el desarrollo tecnológico de toda la industria auxiliar.. Más allá de los grandes nombres, el tejido de pequeñas y medianas empresas es una de las claves del sector en Cádiz. Aerointer es un ejemplo de esa industria auxiliar con raíces locales y proyección internacional. Especializada en diseño y fabricación de utillaje aeronáutico y mecanizado de grandes piezas metálicas, trabaja para clientes de Europa, China u Oriente Medio.. «Cuando empecé, hace más de veinte años, era la única mujer en muchas reuniones, y no siempre fue fácil», recuerda María de Juan, directora de operaciones de la compañía. Ingeniera de formación y con una trayectoria ligada al diseño y al utillaje aeronáutico, ha desarrollado su carrera en un ámbito donde la presencia femenina era prácticamente inexistente.. «Nuestra diferenciación está en el tipo de maquinaria que tenemos. Contamos con grandes fresadoras que son difíciles de encontrar en el mercado, y eso nos permite competir a nivel internacional», recuerda la directora de operaciones de Airbus, que emplea a unas treinta personas y mantiene su independencia frente a procesos de compra por capital extranjero.. No obstante, desde el sector se alerta de un fenómeno creciente. «Están llegando fondos y empresas de fuera para adquirir pequeñas compañías locales, y eso supone un riesgo de descapitalización del tejido gaditano», advierte De Juan, que defiende un modelo basado en el arraigo, el empleo estable y la reinversión local.. El futuro del sector aeroespacial en la provincia también mira hacia el interior. La creación del Centro de Referencia Aeroespacial de Jerez y el desarrollo del hub aeronáutico en torno a su aeropuerto abren una vía estratégica ligada al mantenimiento, reparación y revisión de aeronaves.. No solo se trata de fabricar aviones nuevos. El mantenimiento es un mercado que todavía tiene un enorme potencial de empleo. En este contexto, ya existe «un proyecto avanzado para implantar un centro de mantenimiento en el aeropuerto de Jerez», avanza Antonio Conde, presidente del Consejo Aeronáutico de la Confederación de Empresarios de la Provincia de Cádiz.. Asimismo, el crecimiento del sector se enfrenta a un reto común que pone sobre la mesa todo el sector: la falta de profesionales cualificados. Conde señala que «la industria auxiliar está recibiendo carga de trabajo no solo de Airbus, sino de otras compañías, pero hay una necesidad urgente de personal con experiencia».. Un horizonte estable para el futuro y el talento joven. En una provincia históricamente marcada por la estacionalidad del turismo, el aeroespacial aporta estabilidad, empleo cualificado y salarios por encima de la media. «Es un sector que valora el talento, la formación continua y ofrece una carrera profesional sólida», resume Martínez.. Por su parte, desde Aciturri lanzan un mensaje claro a los jóvenes: «apostar por el aeroespacial es apostar por un futuro en el que se aprende cada día, se trabaja en proyectos punteros y se contribuye a una movilidad más sostenible».. Cádiz ya no solo mira al mar. También mira al cielo. Y en ese despegue industrial se juega buena parte de su futuro.
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